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Testamento Del AÑo Viejo 1997

Publicado el 29/Diciembre/1997 | 00:00

Quito. 29 dic 97.

Noventa y siete de viejo
mi nacimiento señala,
anciano estoy y, perplejo,
a la muerte hago antesala.

¡Me comenzó el golpe de ala!

¡Qué enormes ojeras tengo!
Arrugas cruzan mi faz,
de mis piernas estoy rengo
y joroba tengo atrás.

¡Y flema tengo, además!

Mis dedos están nudosos;
mi cabello, encanecido;
mis dientes, menesterosos,
casi todos se han caído.

¡Y estoy sordo del oído!

Por endentro, ¡ni qué hablar!:
tengo un riñón ulcerado
y el otro, o sea su par,
nua asoma por ningún lado.

¿Do el pobre estará olvidado?

El páncreas hecho pomada,
el hígado, tumefacto,
y la próstata escorada
e inservible para el acto.

¡Ni se le siente en el tacto!

El corazón se me para
el rato menos pensado
pero el otro no se para
ni queriendo, el desgraciado.

¿Será de puro asustado?

¡Ay, qué lenta es mi agonía!
¡Qué doloroso es el fin!
¡Qué brutal monotonía
el quedar con vida sin!

¡Out estoy y no in!

Por eso quiero testar
al rato sin dilación
y a todo el mundo dejar
algo de recordación.

Pues mi paso por el mundo
sí que ha marcado su huella
y un sentimiento profundo
de mi amor por la botella.

¡Tanto que le quiero a ella!

Me pego mi postrer trago
y llamo aquí al escribano
para que apunte, sin pago,
lo que le dicto en cristiano.

¿O mejor en italiano?

En tutti la vita mía
el amor fue mi deporte
y éste me dio la alegría
!di tenere ocho consorte!

¡Ma con tremendo soporte!

Llórenme las viudas mías
con lágrimas de colchón
pues ahí con energías
yo les dí satisfacción.

¡Para eso sí fui campión!

Que salgan a las calzadas
y giman mucho por mí
y se olviden las cornadas
que también yo les metí.

¡Novillo de casta que fui!

Y a propósito de fui
ya me estoy mariando mucho
mejor yo me arrimo aquí
y me fumo un postrer pucho

¡Anque la tos me dé mucho!

Les nombro como albaceas
a los ancianos del HOY
que 15 años de tareas
ejercieron en convoy.

En sus 15 años de lucha
por componer el país
gastaron tinta y ¡la pucha!
imprimieron más cidís.

¡Seguirán dándonos, plis!

Que ellos hagan que mi herencia
llegue a todos en canoa
sin esa concupiscencia
de la familia Noboa.

¡Qué bronca por una anchoa!

¡Que al que le toque, le toque!
Y al que no, pues que se aguante
pero que no se sofoque
y arme un lío altisonante

¡Eso sí es desconcertante!

Como fue desconcertante
este año que toca fin
con bucaranes delante
y un Alarcón de interín.

¡Qué de desmadres sin fin!

Tres presidentes tuvimos
en singular despelote
porque aquel al que elegimos
nos salió de capirote.

¡Hasta se cortó el bigote!

Por eso yo al Abdalá
que a más de loco es falsario
le dejo ahy en Panamá
con gruesísimo prontuario.

Que monte allí su guarida
de moderno Alí-Babá
pero jamás en la vida
pueda regresar acá.

Que sentado en el dinero
que saqueó del Ecuador
viva cual filibustero
corrompido y corruptor.

Que por siempre sea mirado
como lo ques: un truhán
y este pueblo mancillado
nunca perdone a ese man.

¡Qué vergüenza y deshonor
nos hizo a todos tener!
¡Nadie se olvide el horror
de lo que hizo en el poder!

Por eso también le dejo
este pregón callejero
que le sonará hasta viejo:
¡Viva el 5 de febrero!

Y le dejo el ¡Que se vaya!
como sin par moraleja
pues un grito de esa laya
le ha de perforar la oreja.

Que ese grito sea una espina,
o más bien que sea un eco
que le suene cual bocina
en sus noches de embeleco.

Que le suene en el casino
y en sus febriles orgías,
y le suene en el camino
de todas sus trafacías.

A su mujer, la Rosita,
que también sacó parné,
le dejo acompañadita
de la otra mujer, elé.

Porque tres dizque tenía
insaciable el Abdalá
¿cargaría batería
con otrita en Panamá?

Una al Perú se llevó
diciendo ques asesora:
tal cargo nadie creyó
pues era levantadora.

¿O sería acostadora?

María Rosa, pobrecita,
nada parecía ver:
sintiéndose favorita
los dólares fue a coger.

¡Un millón mandó a meter!

A su hijo el Jacobito,
que era un tigre para un gol,
yo le dejo engordadito
con puro colesterol.

¡Guatita come en perol!

Que siga en las discotecas
bailando allá con sus panas
y gastando con muñecas
lo que sacó en las Aduanas.

Mas que se entere el muchacho
que si quiere regresar
máximo un llapingacho
en la cárcel le han de dar.

¡Con pecsi puede tomar!

Porque si el primer millón
con gran farra festejó
tendrá que explicar, simón,
de dónde se lo sacó.

¿Ahí botado lo encontró?

Y a la Elsita de Farfán
le regalo otro costal
porque capaz que le dan
alguito allá en el canal.

¡Para guardar es genial!

Al Farfán vuelta le dejo
para siempre con la Elsita:
eso le pasa al pendejo
por darse de sibarita.

¿No siaría hermafrodita?

Al Santiaguito, en memoria
de sus tantas fechorías,
le dejo un puesto en las historia
de las alcahueterías.

¡Por sus diez mil picardías!

Sus farras en el Congreso
no olvidarán sus parejas,
que regrese y como preso
ahura baile entre las rejas.

¡Pero con otras más viejas!

Y al Peñaranda y su red
de los fondos reservados
sus discos dejo a merced
de los jueces y togados.

¡Qué banda de desgraciados!

En Miami se atavía
el Peñaranda cual capo
sin que ningún policía
quiera apresar a ese sapo.

¡Más que sapo, gusarapo!

En cambio al Mickey Salem
visa caduca le dejo
a que los gringos nos den
la extradición del pendejo.

Era dado de don Juan
y solo andaba en chaleco,
mas se puso su gabán
y se escapó por el hueco.

¡Bien disfrazado de sueco!

Toditos mismo se jueron
tras seis meses de lujuria
en que al país envolvieron
en podreduembre y penuria.

¿Nues para dar harta furia?

Y hablando de que se jueron
yo también ya me les voy
porque mi salud, ya vieron,
dice que agónico estoy.

¿Y ahora dónde me voy?

¿Será el cielo o el infiero
allá donde iré a parar?
¡Ojalá sea el averno
do más lindo he de pasar!

¡Ahy dizque saben farriar!

¡Ay! Mis toses que no cesan
y mi úlcera que estalla,
mis labios que ya no besan
y mi pulso que me falla.

¡Mi corazón no batalla!

El sombrero ya ni siento
y todo oscuro lo veo
con mi lengua, no les miento,
ya ni mentir puedo, creo.

¡Hasta tomar miase feo!

Por eso no me distraigan
que quiero seguir testando
antes que los diablos caigan
y se me vayan llevando.

¡De las patas van jalando!

A la Sanrrita Correa,
que ya de estar con imprenta,
le dejo para que lea
el libro "La Presidenta".

¡Lo copie ella tan contenta!

Es autora universal
y por eso, donde esté,
han de creer ques natural
que escriba tan fiero, elé.

¿Dónde estás Sanrra Correa
para dejarte el legado?
Tas tal vez en Galilea
o a Calcuta has regresado?

¿Ya te hicistes en tu ardor
como la madre Teresa?
¡Ven mejor a hacerte sor
para nombrarte sor-presa!

¡Ese hábito sí que pesa!

Vuelta en cambio al Cromañón
que quiso ir a la Asamblea
sin pólvora en el cañón
le dejo pasmado, vea.

Es tan macho y tan audaz
que en alguna noche negra
con pistola fue el falaz
para matar a la suegra.

Un juicio de asesinato
ahura tiene que enfrentar:
por tan brutal arrebato
ojalá vaya a purgar.

Que purgue su prepotencia
y contumaz grosería
y que purge su indecencia
de maltratar a porfía.

¡A su suegra, hijos y tía!

Quiso hacerse periodista
y ser el dueño del HOY:
le dejo bucaranista
y un pasaje tan le doy.

¡A que no pierda el convoy!

Y se vaya al extranjero
como todos sus cofrades
a derrochar su dinero
y continuar sus maldades.

¡Ya pronto que se traslade!

Se lanzó de candidato
para ser asambleísta
pero el pueblo un garabato
hizo al Pre en esa lista.

¡Ahura les sigue la pista!

En cambio al Fernando Artieda
que onde también estará
le digo que mejor queda
escondido donde está.

¡Ojalá no se saldrá!

Y a la Ordóñez Marianita,
que regresó a la TV
ahí le dejo entornadita
donde nadie ni le ve.

¿Entorno a qué? ¡Yo qué sé!

En cambio al Hugo Caicedo
propietario del Crown Plaza
una cama yo le cedo
para que lleve a su casa.

¡Solo en el hotel se pasa!

Quiso tener embajada
pero le falló el puestillo
y más mejor al Estrada
le dejó sin calzoncillo.

¡Y eso que estaba amarillo!

Al Estrada una remesa
de interiores yo le entrego:
que los use en la cabeza
porque allí sí liacen juego.

¡Y no se manchan con fuego!

Al Alejo y sus pepudos
mafiosos y pistoleros
les dejo igual de cojudos
greñudos, mudos y fieros.

¡Qué horribles los compañeros!

Al Frank Vargas, aviador,
que voló hasta el Ministerio,
le falló el primer motor
y cayó en el planisferio.

También sizo candidato
para ser asambleísta
mas se salió de la pista
y se tortió en la azotea.

¡Tiene tortiada la idea!

Yo le dejo al general
despojado de su avión
porque el pobre ¡qué brutal!
perdió la gravitación.

¡Le falla hasta la ignición!

Y al Pandam que deshonró
las etnias representadas
le dejo en prisión y yo
le cobro sus pandanadas.

¡Solo hizo mil pendejadas!

Bucaranes y otros más
cual truhanes avezados
al arranche fueron ¡zas!
de los fondos reservados.

Y saquearon al país
con singular osadía
y estuvieron a un tris
de seguir su felonía.

Pero más pudo la fuerza
deste pueblo popular
que terminó esa perversa
manera de gobernar.

¡Basta! gritó todo un coro
que alzó su puño en febrero
poniendo a temblar al moro
que demostró ser fullero.

¡Además de bandolero!

Del Palacio se sacaron
los dineros en costal
y enseguida se elevaron
en avión de algún carnal.

En momentos tan cruciales
demostraron lo que son:
gentes de vicios carnales
movidas por la ambición.

¡Quede en la historia el baldón!

Al recordar esa etapa
breve me quiero morir
pues la indignación me atrapa
y me hace hasta escupir.

¡Además de maldecir!

Mas lo que suena bonito
es dejar a mi ciudad
o sea a mi lindo Quito
un grito de dignidad.

¡Cómo se portó, en verdad!

Si de América es la luz
y de Dios es su carita
de Abdalá fue el patatús
y tumba del troglodita.

Ese cinco de febrero
marcará en el calendario
un camino, un derrotero
contra el poder arbitrario.

¡Y además, estrafalario!

Pero despúes, ¡oh desgracia!
todo sizo confusión
por culpa de la acrobacia
de Fabiolito Alarcón.

¡Ay Jesús, qué papelón!

Los políticos dentraron
como siempre, por detrás,
y con todito se alzaron
como siempre por demás.

Que caos, qué confusión,
qué alboroto y qué gollete
y en medio desta cuestión
el país yendo al garete.

Hay salió la Rosalía
diciendo que le tocaba
ser presidenta, mamía,
pues la ley eso mandaba.

¡Y tanto que se peinaba!

Gabinete ella formó
y con su ñaña Claudita
desde el balcón saludó
al vacío, pobrecita.

¡Se dio su discursiadita!

Qué ambición que demostró
en esos días cruciales,
lo peor fue que olvidó
sus pecados capitales.

Se olvidó que ella bailaba
encima de la tarima
y a Bucaram ayudaba
con hartos votos encima.

¡Qué falta de su autoestima!

Y se olvidó que ella fue
soporte de la campaña
y con su imagen, elé,
Bucaram logró su hazaña.

En vez de ella renunciar
con su binomio caído
se quiso más bien sentar
donde él se había subido.

¡O sea en sillón bruñido!

De tantas maniobras quizo
ninguna le resultó,
enseguida perdió piso
y de vice se quedó.

¡Mas, Jesús, cómo jodió!

Hasta ahura sigue jodiendo
aquí y en el exterior
por eso le voy diciendo
¡ya calláte, por favor!

Que se dedique a escribir
los libros de sus memorias
a que nos haga reír
dándose de zanahoria.

Cual santita ella se pinta
con frases altisonantes
cuando es la verdad distinta
como sabíamos antes.

Intima de la Sanrrita
pertenece a ese cubil:
la mar de vanidosita
vista de frente y perfil.

Le falló ser presidenta
pero intentó la incivil
ser la vicepresidenta
allá hasta el año dos mil.

También eso le falló
pues carece de respaldo,
por eso le dejo yo
número rojo en su saldo.

¡Como postrer aguinaldo!

Lanzó a Claudia a la Asamblea
pero también fracasó
no porque Claudia sea fea
sino porque se sobró.

Cree aún la Rosalía
que el pueblo traga mentira
mas ¿ya se convencería
que el pueblo no traga al Mira?

¡Las Artiaga me dan ira!

Que ya no levante más
zumbido en el avispero
que eso hace daño a la paz
que el pueblo anheló en febrero.

Rumie su fracaso sola
y destile su ponzoña
como alacrán, por la cola
picándole al Iván Oña.

Y a los demás asesores
que le deslumbran los tales
con títulos de doctores
y pinta de intelectuales.

Ya tendrán ellos su historia
que es la historia de una infamia
y darán vuelta a la noria
de su procaz poligamia.

Coqueteando con la izquierda
se fueron con Bucaram
y mandaron a la mierda
su dignidad, ellos tan.

¡Por un mendrugo de pan!

Y otro ambicioso tan hubo
desmedido en su codicia
que politiquiando estuvo
en la Corte de Justicia.

¡Ay Señor, cuánta estulticia!

Dijo hablar por providencias
mas le ganó la ambición
y así empleó sus sentencias
buscando su promoción.

¡Por radio y televisión!

Quiso también el poder
mas al verse escamoteado
montó en cólera ¡joder!
y se tornó endemoniado.

Si era ciega la justicia
pues la venda se quitó
y sin ninguna impudicia
viendo bien ajustició.

Y justos por pecadores
pagaron con ese juez
que nos daba, sí señores,
un escándalo por mes.

Jamás la justicia estuvo
en tan grande desprestigio
y jamás tampoco tuvo
tanto "valor" un litigio.

La corrupción judicial
ganó la más alta cima
ya no había juez venal
que no cobrara coíma.

¡Y a veces hasta una prima!

Y el Solórzano, campante,
haciendo su plataforma
con su discurso adelante
y su ambición como norma.

Mis obras de Justiniano
a él le doy en herencia
y un tomo de Papiniano
que le calme su apetencia.

Perdió su papel de juez
queriendo ser candidato
pero no podrá esta vez
ser candidato y no juez.

¡Vade retro, otro revés!

El que sí llegó a su meta
fue el hábil del Alarcón
que se quedó con la teta
gracias a su cinturón.

El se movió por la izquierda,
por el centro y la derecha,
bailó con todos ¡qué mierda!
y se alzó con la cosecha.

Demostró su habilidad
negociando con grupillos,
con sin par sutilidad
se levantó los capillos.

Diciendo que concertaba
a todos ofreció más:
la banda así se chantaba
un político mendaz.

Sentado ya en el sillón
hizo lo que sabe hacer:
negociar con el Lión
y al pueblo el dedo meter.

Los movimientos sociales
que botaron al payaso
sintieron pronto los males
del falaz alarconazo.

Ellos fueron apartados
por esos politiqueros
que siempre están alertados
para actuar de cancerberos.

Y defender con los dientes
su pedazo de poder:
para eso son diligentes
y saben cómo hay que hacer.

Si Bucaram reveló
lo que es la corruptela,
Alarcón nos regaló
una clase de zarzuela.

¡El es el Polichinela!

Gabinete de retazos
formó con propio criterio
y a tremendos paquetazos
les puso en el ministerio.

Ni un paso podía dar
sin Lión y sus liontinas
quien le obligaba a viajar
a consultarle a Salinas.

Allá él volando iba
y donde el Moeller volvía
y con esa directiva
que él mandaba nos decía.

¡Qué también nos creería!

Antes de dar cualquier paso
usaba su celular
para ver si el vicerazo
de Lión iba a alcanzar.

¿La cuenta quién va a pagar?

A consulta convocó
para dar legalidad
a un gobierno que partió
de la mucha ambigüedad.

¡Esa fue su cualidad!

Trece preguntas, qué lío,
qué confusión más tortuosa;
eso, más que un desafío,
fue una fórmula engañosa.

Diahy el país recorrió
con los cheques en la mano
y el dinero repartió
con aire de cortesano.

Populismo y zorrería
siempre los tuvo, quizá,
pero ahora él pretendía
ganar votos para el FRA.

¡Pero se jaló, ja já!

Cuando El Niño apareció
a las Europas se jue,
bien aguados nos dejó
y él se pasió lindo, elé.

Mas después, a su regreso,
un cebiche se pegó
y el intestino ese exceso
al Alarcón le cobró.

Se bajó los pantalones
para ir al water a mil
pero con mejantes dones
la cagó para el dos mil.

Por eso ahora le dejo
en el trono todo este año
fruncido del entrecejo
y pujando tanto engaño.

¡Usarás papel de estaño!

A Verduga, su premier,
chiquito y voluminoso,
la fama de grande ser
se le cayó por mañoso.

¡Cómo amarró en el Congreso!
¡Cómo sizo tan sinuoso!
¿Será que está de regreso
o se tornó alarconoso?

¡Eso ha de ser bien pasoso!

A su ñaño, el Franklincito,
hasta el cogote enlodado,
él le salvó facilito
cuando estaba engaritado.

Tapando la corrupción
de su hermano garitero
el César dio una lección
de ser solo un maniobrero.

Con el Borja nuera así,
otras causas defendía
pero ahora sí que aquí
actuó con alevosía.

¡Atatay, cuánta osadía!

Yo le dejo, a que medite,
un sermón como regaño
a ver si así no repite
otra vez salvar al ñaño.

¡Qué tremendo desengaño!

Y a propósito del ñaño
a él le dejo esta sentencia:
no uses dinero extraño
ni abuses de tu influencia.

¡Eso es falta de decencia!

Ahura que estás enjuiciado
no acudas a tus cofrades
para ser beneficiado
con otras inmunidades.

¡En aguas turbias no nades!

Al Asdrúbal de la Torre
ministro de la Salud,
que coja el lápiz y borre
esa su fiera actitud.

¡Dejar la caricatura
por andar con Alarcón!
Eso es trazar sin cultura
un dibujo con manchón.

Yo le dejo maltraído
y viejo como yo estoy;
curarse puede el bandido
solo regresando al HOY.

¡Ya ven lo bueno que soy!

Qué honorable ques el Baca,
un ejemplo de honradez
pero casito la laca
con apagón otra vez.

¡A oscuras nos tuvo un mes!

Al gabinete da brillo
con destellos de verdad
mas rodó como un ovillo
cuando la electricidad.

A él le dejo un bombillo
y por si acaso una vela:
si el uno falla es sencillo
alumbrarse con candela.

Pero cuida la tarifa
que tanta plata nos saca
y cuida tanta engañifa
de los emeteles, Baca.

¡La luz a nos nos atraca!

Al Ponce de la Vivienda
que Diego lleva por nombre
le regalo yo mi hacienda
a que las casas ahy sombre.

O digo mejor, hay siembre
las casas como tostado:
plazo tiene hasta setiembre
y si no, queda lanchado.

¡Digo mejor, des-casado!

Y a su cuñado, el prefecto
que casas tan prometió
yo le dejo circunspecto
porque nada construyó.

¡Solo el peaje subió!

¡Qué huevada de prefecto!
no mismo da pie con bola
yo creo que en ese aspecto
más Reyes, ni con aureola.

¡Más mejor es una chola!

Y al pobre del Negro Paz
que se quedó sin subasta
le dejo negriado más
a que se ponga entusiasta.

Con los blancos no se entiende
y pior con los españoles
¿será por falta de duende
que le meten tantos goles?

¡Ay Negro, ¡joder!, qué pena
pero no te arredres, macho,
¡subástale al Gangotena
que se presta ese muchacho!

¡Sí han de pagar bien, caracho!

A la Juanita Vallejo
de la palabra correcta
la del cabello bermejo
y mirada circunspecta

Yo le dejo su preciosa,
foto de frente y perfil
a que ella, tan vanidosa,
la coloque en un pretil.

¡Cómo le gusta mirarse!
¡Cómo le gusta viajar!
Solo busca destacarse
y su imagen proyectar.

¡Incorrecto es abundar!

En cambio al ministro Ayala
(Pepe le digo y de tú)
le dejo yo en la antesala
de la paz con el Perú.

Y al subse, de nombre Diego
(Ribadeneira y usted)
le dejo elevado el ruego
de que acabe la pared.

Que se cierre la frontera
y se zanje el diferendo
¡ya basta de la tontera
de vivir con tanto estruendo!

Gastando plata en aviones,
en tanques, obuses, balas
en misiles y en cañones
en minas y hasta en bengalas.

Ese dinero más bien
en escuelas invirtamos
en hospitales también
y en el pan que requiramos.

¡Con eso todos ganamos!

Hasta el chancho del Terán
alhaja me está cayendo
porque en Brasilia, verán,
muy bien se está conduciendo.

La Comisión ahy le dejo
compuesta por hombres probos
sin timidez, sin complejo
y sin un pelo de bobos.

¡Así que furéramos tobos!

Pero hay otra comisión
que también se está luciendo:
es la de anticorrupción
que el robo está deteniendo.

Miembros son la mayoría
menos la Myriam Garcés
que tiene la cortesía
de ser una miembra, pues.

Persiguen las trafacías
con tenaz obstinación
y no se andan con tutías
ante el robo y la traición.

Ya han dado golpes certeros
justificando su acción,
por eso a los caballeros
yo les dejo mi bastón.

¡Que palo den a montón!

A la Myrian, vueltasmente
de mi solapa el clavel
me quito y galantemente
deposito en su vergel.

¡Y le canto "Soy aquel"!

¡Ay qué soy demás galante!
Yo mismo me conmoví
con una dama delante
yo puedo morir así.

Chuta, casi ni me acuerdo
que me tengo que morir
si yo mismo no recuerdo
se me pasa el año a mí.

¡Ya suficiente viví!

Ya güelven los estertores,
la vista se me oscurece
¿paro harían los doctores
que ninguno se aparece?

Es que parados vivieron
solo practicando huelgas
por eso a mí me tuvieron
bien hinchado de las huelvas.

¡Qué tales esos galenos!
Por reclamar más salarios
dejaron morir a buenos
enfermos involuntarios.

Unos murieron de tos
otros murieron de güicho
y otros se fueron sin voz
directamente hasta el nicho.

A los médicos les cedo
el juramento hipocrático
y de yapa también puedo
dejarles jugo pancriático.

¡Que se tomen bien friático!

Otros que también pararon
fueron esos del Seguro
para ellos recomendaron
dejarles dándoles duro.

¡Son demasiado, lo juro!

Y a esos sindicalistas
tan cargados de prebendas
les dejo sin sus "conquistas"
hechas simpre en las trastiendas.

De privilegios, ahítos,
forman una cofradía
ganan sueldos inauditos
con sin par glotonería.

¡Abajo esa felonía!

Al que quiere hacernos flores
con leyes y demás tranzas
es ese tal Marco Flores
ministro de las Finanzas.

Con la llamada Ley Flores
sacarnos quiere millones
para del cushqui hacer flores
con su jorga de pipones.

Quiere tener más billete
para obras de relumbrón
pues el Flores nues zoquete
y anhela su promoción.

¿Presupuesto? ¡Vaya al cuerno!
ahy queda desfinanciado
y que el próximo gobierno
cargue con el resultado.

Al Flores, el de las flores
con un tufillo de orgía
le doy mis otros olores
que huelen a auditoría.

Ha dejado en las Aduanas
la podredumbre sumando,
por debajo y con más ganas
el matute va dentrando.

Las Aduanas paralelas
siguen como institución
ante aquellos "centinelas"
padres de la corrupción.

¡Y el Flores juega al florón!

Las prácticas inmorales
de la era bucaramista
continúan tan iguales
en el tiempo alarconista.

¡Son de todos a ojos vista!

En el Congreso con dietas
las cosas siguen igual:
con cambios de camisetas
y pipones en caudal.

Los votos ahy se cotizan
pero en moneda extranjera
y luego se sucretizan
y se van a la chequera.

El Moeller con el gobierno
arma y desarma el tinglado
y después, hecho el moderno,
destituye un diputado.

De los muchos "peñaranda"
trece fueron cancelados
pero otros de aquella banda
continúan ahy sentados.

¡Y algunos, hasta parados!

Deja el Moeller, hecho el otto,
que el Brito no sume bien
y proclame por un voto
que uno más uno son cien.

¡Y todo en un santiamén!

Y después llama de urgencia
a un extra, cosa fea,
y se monta sin decencia
sobre la pobre Asamblea.

¡Dictador parece, vea!

O sea que el Moeller es
ejemplo de zorrería
exactamente al revés
de la imagen que él vendía.

Por tener verbo fluido
un guardarropa de Dior
y tan sonoro apellido
le dejo de bailador.

¡Pues baila como el mejor!

Al Negro Vallejo vuelta
que ya nues hijo DP
yo le dejo en ala delta
a que vuele solo, elé.

¡Que ejecute el volapié!

En cambio al doctor Hurtado
que sigue de hijo DP
le dejo ya bien sentado
en esa Asamblea, elé.

Se jugó de candidato
encabezando la lista
y ¡tarac! en ese rato
se apuntó una gran conquista.

Ahy subió como aerolito
y por eso, si él consciente,
puede lanzarse suavito
de nuevo a ser presidente.

¡Si el Mahuad no se resiente!

El Borja, en cambio, ¡maese!
vivió su propia tragedia,
mejor está que regrese
a escribir la enciclopedia.

¡Le ha de servir de ortopedia!

Y como es bien generoso
que al Elhers le lance vuelta
¡qué outsider tan talentoso
de mente clara y resuelta!

Enseñará idioma inglés
a todo el indigenado
y a los blancos, en francés,
nos hablará iluminado.

Todos con computadoras
de Internet seremos nautas
navegaremos por horas
como hijos de la gran flautas.

Después iremos a China
guiados por la Marisa
y más tarde a la Argentina
a ver la torre de Piza.

Todos con Freddy estaremos
situados en el tres mil
y con él sí que tendremos
una vejez juvenil.

Tan humilde y persuasivo
que al Borja siempre le asedia
para que de su atractivo
escriba otra enciclopedia.

Y tres tomos le dedique
hablando sus ehleradas
para que así nos explique
clarito sus pendejadas.

Al Freddy le dejo yo
en herencia mi bufanda
pues su wipala perdió
y resfriado crio quianda.

También le doy mi sombrero
que es de paño y ala gruesa
para que ese populero
tenga algo en la cabeza.

¡El de paja no le pesa!

Vueltasmente al Jaimecito
yo le dejo sonrreído
porque así ese cachorrito
estará siempre perdido.

Encima que siace el sabio
y a todo mismo responde
tiene así, fruncido el labio
donde no le corresponde.

Se le nota bien postizo
y peor, dado de bueno
con cara de circunciso
y dientes todo terreno.

Mas de pronto se le sale
la prepotencia al muchacho
y entonces sí ya no vale
su sonrisa ¡qué caracho!

Si quiere ser candidato
que se presente como es,
sino, por ser mogijato,
ha de perder otra vez.

¡Y con esa ya van tres!

A su tutor, el Lión,
alcalde de Guayaquil
y asesor del Alarcón,
le dejo en lucha cerril.

Que gane en la lid al Niño
y venza la inundación
y que luego con cariño
componga la destrucción.

Que se dedique a limpiar
del Niño tantos pipís
y deje de alborotar
como dueño del país.

¡No más soberbia, Lión, plis!

Al Mahuad le dejo en cambio
del todo recuperado
con su trole de recambio
y otra vez bien ennoviado.

En su lucha por la vida
demostró su valentía:
de la muerte esa embestida
esquivó con bizarría.

El retornó a la Alcaldía
y lo hizo en forma triunfal:
buen candidato sería
en la lid presidencial.

¡Se ha ganado su sitial!

Al ex general Yandún
que quiso la dictadura
le dejo ponido algún
kleenex en la dentadura.

A que nuable de golpismo
porque nuestra democracia
mala y todo y así mismo
es mejor que la autocracia.

¡Sin ley es pior la desgracia!

Y al Paco que nues Francisco
pero que sí es general
aunque nada levantisco
sino hecho el intelectual

Le dejo de candidato,
quitado la carabina,
a profe de inquilinato
en la U. llamada Andina.

Pronto pasará a retiro
y anhela ser profesor:
¿una cátedra de tiro
no querrá el Paco mejor?

¡Si ha de ser buen tirador!

Y al Alexander, el gringo,
pinol le dejo a que siaga
un chapo cualquier domingo
con la bella Claudia Artiaga.

¡Intimo es, mejor ni siaga!

Abogó por Rosalía
y por ella tan lloró:
¿en qué idioma le hablaría?
quisiera enterarme yo.

A la reunión que tuvieron
¿llegarían en Pathfinder?
¿Y la Claudia tomaría
de aperitivo alexander?

¡Cuánto misterio hay allí
que nunca a la luz saldrá!
¡Solo que la Claudia, sí
escriba su libro ya!

¡Como su hermana, ojalá!

En cambio al Juanito Cueva
yo le dejo en los Parises
do él escampa aunque llueva
mientras paga sus deslices.

Si le aceptó la embajada
al gobierno alarconista
¡que afronte su pendejada
y se vuelva nebosista!

¡Lo quiantes era borjista
y enseguida era elherista!

A la pobre Policía
que deja huir a corruptos
con singular bobería,
les dejo mis exabruptos:

Sí buscamos por atrás
pero no por endelante
y ellos de vivos, demás
se nos huyeron bastante.

Ahy estaban, sí les vimos
y nos fuimos para allá
entonces cuando corrimos
ya estaban en Panamá.

Uta jefe, qué huevada
todos mismo se nos fugan
si parece inocentada
lo que tanto nos madrugan.

El Dahik se jue primero
y después los bucaranes
y por último ¡qué fiero!
los diputados truhanes.

¿Onde estarán esos manes?

De los milicos, en cambio,
en la Balbina, ¡qué horror!
el arsenal de recambio
hizo un fuego abrasador.

Mas como todo es secreto
en el campo militar
hicieron un vericueto
el rato de indemnizar.

Ellos son pueblo y al pobre
no pueden perjudicar:
queda un regusto salobre
en el alma popular.

Mas después con los aviones
todos los vidrios rompieron
volando, los muy volones,
tan al ras que ensordecieron.

Pero el rato de pagar
también se hicieron los lelos
y en lugar de indemnizar
les tomaron de los pelos.

Esas acciones desdicen
de las fuerzas militares
que según ellas nos dicen
nunca nos causan pesares.

Que escondan los polvorines
y jueguen sin hacer bulla
y no disparen balines
al lado de ningún chulla.

¡Lejos vayan en patrulla!



El Fujimori ponió
en el teléfono escuchas
y así toditito oyó
lo quiablaban los peruchas.

A él le dejo esta vez
el teléfono cortado
para que pierda interés
de oír sin ser invitado.

¡Peligroso es el mikado!

Con el Eme Ere Te A
actuó con alevosía
matando a todos, ajá,
cuando evitarlo podía.

Negociar Cerpa quería
pero cayó en el engaño
pues el chino pretendia
infiltrarse por el caño.

Tras el secuestro de un mes
todo terminó a la mala
y el Chino logró esta vez
barrer la embajada a bala.

Ante los difuntos luego
su desprecio demostró:
cual ganador en un juego
de sus muertes se burló.

Si malo es el terrorismo
que muestra un rostro falsario
se puede decir lo mismo
de un gobierno sanguinario.

¡Llévate chino el osario!

A Bill Clinton, Paula Jones
de acosarla le acusó:
se bajó los pantalones
y todito le enseñó.

Le propuso sexo oral
y ella primero aceptó
pues Bill hablaba tan mal
que parecía caló.

Mas de pronto Billycito
le explicó que el sexo oral
era comer un ratito
ese bocado frugal.

¡De porte descomunal!

Por ser él tan malcriado
le dejo a Billy abusivo
oralmente muy callado
y con el sexo inactivo.

¡Y puesto preservativo!

Lorena vuelta saltó
a la noticia mundial
pero no porque cortó
otra vez en diagonal

¡El aparato nupcial!

Sino porque en su extravío
o en su locura quizá
para zanjar cierto lío
le zarandió a su mamá.

Por esa su indigna acción
que incumple el amor filial
yo le doy en adopción
de la justicia penal.

¡Que allí le pongan dogal!

¡Ay qué pena!, Lady Di
se murió en un accidente,
la última vez que le vi
¡estaba tan refulgente!

Qué linda quera la Diana
más qué sufrida, mamía,
con Carlos nunca fue sana
pues de bulimia sufría.

¡Botaba lo que comía!

Cuando por fin divorcióse
su vida se transformó
ya nunca más vomitóse
y encima se enamoró.

Cuando estaba sonriente
y regresó a ser feliz
sobrevino el accidente
en el centro de París.

Yo le dejo en su memoria,
con mi gran admiración,
una página en en la historia
y un puesto en mi corazón.

En cambio al Carlos le doy
tres correazos en fila
y como cabriado estoy
otros tres doy a Camila.

Los dos a la pobre Diana
le atormentaron demás
engañándole en la cama
y a veces hasta en sofás.

¡Por delante y por detrás!

A esos de la selección
que nos dejaron sin Francia
les dejo en liquidación
despojados de arrogancia.

Cuánta plata que ganaron,
más primas y recompensa
y los goles se mamaron
con singular desvergüenza.

En experiencia ganamos
otra vez nos repitieron
y ellos de nuestros reclamos
de nuevo se nos rieron.

¡äeque, ñaño, no tuvieron!

No son como el Galo Yépez
que se naduvo el Canal
y en ese frío, ele quespes,
no nos hizo quedar mal.

Ya de espalda, ya de pecho
y con calambre una vez
en ocho horas fue derecho
donde nadan en inglés.

¡Antes él nadó en francés!

Reconociendo su hazaña
yo le dejo algo pluvial:
guapa sirena en España
a que liabra su canal.

¡Pero en forma prudencial!

Y le dejo al Silvio Guerra
corredor de maratón
un perro tras una perra
corriendo su carrerón.

¡De premio habrá revolcón!

A Martha Fierro, maestra
en el juego de ajedrez,
le pongo un rey en palestra
montado en caballo inglés.

¡Que liaga jaque al revés!

Ella es reina y con su ciencia
a cualquiera le da el mate,
en su tranquila apariencia
se come el pión de remate.

¡Cual pastel de chocolate!

¡Qué momento de arrebato
mi cabeza se marea!
¿Será que estoy en Ambato
en dentro de la Asamblea?

Antes de morir invoco
a esos asambleístas
que no imiten ni un poco
a los fieros congresistas.

No se tiren ceniceros
ni cambien de camisetas
ni sean ellos los primeros
en cobrar tan altas dietas.

Al Moeller no liagan caso
pues él quiere boicotiar
y producir el fracaso
del cónclave popular.

Hagan nomás tranquilitos
la nueva Constitución
y después, educaditos,
abandonen su misión.

No se llenen de pipones
que en el Congreso no están
ni nombren en comisiones
a alguno quiotro haragán.

Construir otro país
está en sus manos, verán,
no pierdan el tiempo, plis
y avante lleven el plan.

Solo así expiro tranquilo
y me convierto en difunto
porque ya me siento al filo
de terminar este asunto.

Pero antes a las mujeres
otra vez yo me remito
pues ellas con sus quereres
casito ganan en Quito.

¡Y en Guayaquil, un poquito!

A ellas les digo ahora
que no pierdan el fervor
y en su lucha soñadora
transformen al Ecuador.

Que sigan dando batalla
y con furia reivindiquen
sus ideas y su talla
que cual campanas repiquen.

¡Y los hombres, que se piquen!

Vivir me ha sido penoso
en este año singular
y por eso bajo al foso
este rato a descansar.

Pero antes, ¡prendan la hoguera!
que me quiero incinerar
y mi vida toda entera
entre las llamas dejar.

A este viejo que está chocho
vengan todos a quemar
porque ya el noventa y ocho
flamante está para entrar.

Que tengan un feliz año
pletórico de alegría
sin penas, sin desengaños
tristezas ni felonías.

¡Ayayay¡, ya me morí
y esta vez sí fue verdad:
acabo mi vida aquí
y les lego mi amistad.

Que todo sea ventura
es el afán más ardiente
deste viejo que en basura
se transforma incandescente. (DIARIO HOY)



         


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