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Testamento Del AÑo Viejo 1996

Publicado el 26/Diciembre/1997 | 00:00

Quito. 26.12.96.

Yo comencé hablando en veis y terminé en la tarima:
yo soy el noventa y seis
que a la muerte siente encima.

Hasta agosto fui aburrido
pero después me aloqué:
este año mi vida ha sido
muy variada, fíjese.

¡De Sixto a Abdalá, ya ve!

Terremoto en Pujilí,
caída de avión en Manta,
dos brujas en Calguasí
y un pueblo que todo aguanta.

Linchamientos a porfía,
justicia por mano propia,
inopia en la Policía
y una ministra que copia.
a lo Toral Zalamea
o sea que son lo mismo
ella y él, a que usted vea.

Un año desconcertante
y pesado como un bloque
con Bucaranes delante
al grito de un solo toque.

Pongo la mano en la pena
por nuestro pobre país,
prefiero cerrar la escena
y morir rápido, plis.

Siento que la Parca avanza
para cumplir su misión
mas si ella se avalanza
¿me cobrará comisión?

Mas también siento chirinchos
y temblores en las manos
y siento que en cuatro trinchos
soy finado, mis paisanos.

Digo mejor, mis baisanos
quiablan así a la sordina
y quiantes, cuando otomanos,
nos vendían bobelina.

¡Que era barata y bien bina!

Por eso ya rapidito
paso mi herencia a dejar
no sea que en un ratito
de vivo, pase a expirar.

Que se venga el escribano
y copie lo que le dicto:
lo que escriba con su mano
será mi postrer edicto.

Yo le nombro mi albacea
al Santiaguito Roldós
que es un guambra, ni se crea,
con talento y grandes dos.

Que él haga que mi legado
a todos llegue completo
pues yo seré incinerado
solito con mi esqueleto.

A mis viudas yo les dejo
el recuerdo de mi amor
y también del aparejo
con que les hice el favor.

¡Ay mis viudas!, qué ternura
a todas les dije mijas
cuando les dio calentura
debajo de las cobijas.

Que ustedes velen por ellas
les pido de corazón
pues pueden, sin ser doncellas,
ser presas del Cromañón.

Y ahura sí sosteneránse
que dicto mi testamento:
si parados, sentaránse
en este mismo momento.

A aquel que tanto porfió
con palabras paternales
y que así construyó
el terminal los Perales

Le dejo sin más a él
tranquilo en su domicilio
junto a sus Flores y Miel
y su puro en el bolisilio.

Ojalá que con la edad
deje de ser tan furioso
y caray, que por piedad,
deje de ser quisquilloso.

¡Era siempre tan quejoso!

Y a las Alicias, sus hijas
que onde también estarán
les dejo con sus valijas
en tierra de Bucarán.

¡Pero verán, no se irán!

Nos dieron el mal ejemplo
de gobernar como un clan,
del Palacio hicieron templo
y del poder, un imán.

¡Bien fiero estuvo eso tan!

Impusieron la costumbre
de estar junto a su papío
y ahura, elé, con pesadumbre,
hay hermanas, hijos, tío.

¡Qué locura, qué extravío!

Y ya quiablo de extravío
me acuerdo del Albertico
que según creo y confío
ya sia de haber hecho tico.

¡Porque antes ya sizo rico!

Ojalá que si regresa
directo vaya a prisión
a pagar su ligereza,
su ceguera y su ambición.

Que ya no surque en avión
elevándose hasta el cielo
y no nos cuente el cuentón
de su fábrica de hielo.

De mi fondo reservado
le dejo haciendo el favor
de despacharle un atado
de vergüenza y de pudor.

¡Lo requiere ese señor!

A Gladycita y Juan Mario
que al Dahik hicieron eco
les mando su talonario
de tanto cheque con hueco.

¡Todo lo hicieron bien chueco!

Mentira que la impudicia
es asunto del momento,
ya otros con su malicia
practicaron ese invento.

Nada es nuevo bajo el sol
dice el refrán popular
pues en el mismo perol
todo se vuelve a guisar.

Si uno llevó en el avión
a su nieto perseguido
otro llevó en el avión
a su hijito engordecido.

Nada cambia, todo vuelve
pues la historia es circular
y con mentiras se envuelve
la forma de gobernar.

Por eso en las elecciones
algo se quiso cambiar
con tantas proposiciones
que nos hicieron soñar.

Cuánto que nos ofrecieron
toditos los candidatos
mas eso que nos dijeron
eran puros arrebatos.

A la hora de la hora,
solo nos dan un yucazo
que la esperanza desdora
y nos sume en el ocaso.

Ya me poní demás triste
y con ganas de llorar
mas si alguien me desviste
ya me guelvo a contentar.

Que una viuda se comida
a este último favor
para alegrarme la vida
con un último estertor.

Y que un trago en el gaznate
me ponga también de apuro
que yo tomo con embate
sin hielo y sin agua, puro.

Y ahura sí, ya refrescado
voy a continuar testando
pues si no por desvariado
he de seguir conversando.

¡Y nada les voy dejando!

A Borja el resusitado
que el outsider se inventó
le dejo por resabiado
mi burro que rebuznó.

El le puso a Bucarán
dividiendo el centroizquierda
y después dice él que tan
¡ya nos fuimos a la mierda!

Hacia el dos mil se jugó
lanzando carta marcada
y luego siace "el que yo
no tengo culpa de nada".

¡O sia mucha pendejada!

¡Qué ambición, qué prepotencia
que demostró ese señor!
Ahí salió su apetencia
y su aire calculador.

Que no se olvide la gente
la lección que nos dejó:
pues el Borja de repente
la careta se sacó.

¡Disfrazado siempre andó!

Y si el Borja hizo tan mal
el Paz también se jaló
¡ay qué bruto, qué animal
con qué desgano luchó!

Qué pereza que tenía,
por eso no convenció,
si el Paz más bien parecía
que despierto se durmió.

Y encima que se pelió
con todos los que podió
y entonces ¡ay!, bostezó
y otra siestita se echó.

¡Quijo DP, se jodió!

Por eso le doy sembrada
una matita de ají
a quiuna vez cosechada
se la meta por ahí.

¡Picado no actúa así!

El Jaimito, vueltasmente
su imagen quiso cambiar
y volvióse de repente
un muchachito ejemplar.

Dulcemente se reía
con su sonrisa Kolynos
enseñándonos la encía
y sus dientes todos finos.

Al agüita se sabía
las respuestas para todo
y educado respondía
las preguntas con gran modo.

Todo era tan estudiado
tan falso y artificial
que parecía sacado
de cirujía facial.

En herencia yo le dejo
con toda dedicación
un gran y brillante espejo
a quia aprenda la lección.

¡Y no siaga el reilón!

Le dejo, también le dejo,
alejado del Lión,
que se portó bien pendejo
rugiendo su indignación.

¡Esa fue su perdición!

Y hablando de perdición,
los que estuvieron perdidos
son esos que predicción
prometieron a alaridos.

No sé qué del exit poll
ofrecieron emplear
y nos metieron un gol
al nada mismo acertar.

Al Polibio y al Durán
les dejo computadora
pues creo que no tendrán
ni siquiera sumadora.

Y mientras ellos decían
por ahy no sé qué tontera
como algunos advertían
¡se metió por la tranquera!

¡El Bucarán hecho fiera!

¡Qué campaña en la tarima,
qué cantos más iracundos
qué bailes, qué pantomima
y qué insultos furibundos!

Pues ganó la presidencia,
se encaramóse al poder
y con sin par impaciencia
puso las brasas a arder.

¡Qué bestia, qué terremoto,
qué digo, qué desconcierto,
qué algazara, qué alboroto,
qué barullo, cuánto entuerto!

Con la banda sobre el pecho
recién ceñida, mamía,
cantó y bailó satisfecho
juntito a la Rosalía.

¡Refulgente de alegría!

Y a toditos sus hermanos,
hermanas, primos y tíos
les llamó y de las manos
les otorgó poderíos.

Ministros son algunitos,
otritos son asesores
pues si son Bucaranitos
todos reciben favores.

¡Y se van de embajadores!

Ya la Elsita en el Palacio
está ahora entronizada
y le quitóle el espacio
a Rosita, su cuñada.

Mientras tanto al presidente
en Quito no se lo ve
pues él lo sabe o presiente
que aquí se congela, elé.

Le dejo mi reverbero
a que su lecho caliente
pues duerme cual pasajero
en hotel, como cliente.

Tiene miedo a los fantasmas
que en el Palacio deambulan,
siace poner cataplasmas
pues cree que confabulan.

¡Cuando ellos nada inoculan!

Los fantasmas a él le acosan
y le ponen a sudar
y él siente que hasta le rozan
porque le quieren matar.

¡Cuando tiene que volar!

A Abdalá también le dejo
un banco de raspadura
a ver si ese dulce añejo
le sana de su locura.

Que de los chowes se olvide
y se ponga a gobernar
que lo que el pueblo le pide
es que le sepa guiar.

Guiar por sendas de historia
que nos lleven a futuro
porque las sendas de histeria
no nos sacan del apuro.

Le dejo también en Quito
el sillón presidencial
a que se siente un ratito
por prescripción doctoral.

Y le dejo, sobre todo,
en permanente vigilia
pues es muestra de desdoro
gobernar con la familia.

Nos quiere moralizar
prohibiéndonos el licor,
impidiéndonos fumar
y trasnochar con ardor.

¡En discotecas de amor!

Mientras tanto en su gobierno
campea el vil atropello
se manda la ley a un cuerno
y se insulta a voz en cuello.

Es un burro el que se opone
y testaferro el que escribe
y sin rubor se dispone
que la lógica prescribe.

Se alaba la castración,
y se amenaza al Congreso,
también se manda a prisión
sin seguir ningún proceso.

Y si alguno no se humilla
y la cabeza levanta,
alguien su honra mancilla
con calumnias e ira tanta.

¡Y encima un CD nos canta!

A Abdalá dejo también
así él no lo pidiera
un solo toque en la sien
y otro toque en la mollera.

Y le dejo sin bigote
porque ya se lo cortó
y ¡tarac!, de un solo frote
más jovencito quedó.

¡Aunque la voz empioró!

Más testaferros le doy
que le endilgen adjetivos
y los muchachos del HOY
¡que usen también sustantivos!

¡Para mesejante vivos!

Quiere acallar la opinión
que no puede controlar
y arremete con pasión
contra aquel que quiere hablar.

Si nos llama testaferros
por todo lo que escribamos
¡Vamos Sancho, que los perros
ladran porque cabalgamos!

Y a su vice Rosalía
que a Abadlá tanto alabó,
le dejo en la cofradía
con la que tanto soñó.

Por ser parte de ese clan
se cambió de camiseta,
bailó merengue y can can
y se dio la voltereta.

Su ambición tan desmedida
tiene su precio o valor:
ella estuvo ya advertida
de lo que era ese señor.

¡Lo sabía, por favor!

Ahy le dejo yo en la Mira
ques donde ellita se arrima,
que esté tañendo la lira
en lo alto en la tarima.

¡Ojalá liaga buen clima!

Que la pifia que en los toros
el pueblo le prodigó
la comparta con los moros
a los que ella defendió.

¡Eso se lo obligo yo!

Al hombre del Cromañón,
homu erctus con chaleco,
le quito su pistolón
y ahí sí que le dejo seco.

De su puño lo despojo,
corto su lengua de pito
y entonces se queda cojo
y se vuelve un Cromañito.

Le quito sus guardaespaldas,
y sus barbas yo le aliso,
le doy tres en plenas nalgas
¡y entonces le civilizo!

¡Verás Adum que te aviso!

Pues si sigue tan salvaje
nos jala a nos de la pierna
y con florido lenguaje
nos conduce a la caverna.

¡Sin pilas en la linterna!

Pegar a alguien es feo
pegar mujeres, ¡Dios guarde!
y peor de su guineo
ante ellas hacer alarde.

¡A cualquierita eso liarde!

Si él empuña el aparato
solo cuando va a orinar
pasará un momento grato
y a nadie le hará asustar.

¡Lo puede hasta palmotear!

Si no, que ya lo censuren
y lo manden a guardar
quizás con eso le curen
su manía de abusar.

¡Ya no se puede aguantar!

Y a la Sanrrita Correa
levantona de avisperos
con su conducta tan fea,
le doy trabajo en la xerox.

Hecha la que nuace nada
con su nariz para arriba
(también ha de ser copiada)
tiene la facha de escriba.

Lo que otra escriba, ella copia
con singular fruición
y después de eso se apropia
sin ninguna educación.

La ciencia es universal
para la Sanrra Correa
y la copia, accidental,
siempre que no se la vea.

Cree quiabla sensateces
y nadie le entiende nada
o sea dice sanrreces
sin ponerse coloradada.

Del Mira se pasó al Pre
para salvar su pellejo
pues su único abecé
es saltar como conejo.

Qué ejemplo de educadora
resultó a la juventud
la ministra copiadora
con su espantosa actitud.

¡Cero tiene en rectitud!

Un viaje sizo a Calcuta
y vino perfeccionada:
ya aprendió una nueva ruta
para una nueva copiada.

¡Toda ella es tan mal calcada!

Y otro ques un ministrazo
es ese Marcelo Cruz
que cada quiabla el buenazo
da a su frase mucha luz.

Ya dijo que él a sus hijos
vacunaría en francés
mientras al pueblo, canijos,
se le vacuna al revés.

Se le inocula la rabia
y se le infecta de sida
y encima más se le agravia
con la diálisis podrida.

Héroes son esos sidosos
dijo el Cruz con gran talante
mientras ellos sudorosos
morían en su delante.

Una burla tan sangrienta
cancelación merecía
porque mesejante afrenta
es hecha con artería.

Ahy le dejo una inyección
de inteligencia a la vena
que le sirva de lección
y se la aplique bien llena.

¡Cada día, una docena!

Y el Pasochoa le dejo
a que liaga sanatorio
y cure a tanto pendejo
que sufre de locu-torio.

¡Ques un mal harto notorio!

A la Elsita Bucarán
que ya no siace monjita
le dejo con el Farfán,
en Palacio calientita.

Ya está libre de chatarra
e impoluta tan está
a ver si ahora no agarra
y se vuelve a Panamá.

Aunque tal vez, ¡ojalá!

Que del amor y sus ritos
disfrute cual pasionaria
y un montón de Farfanitos
le nazcan sin la cesária.

¡Solo por la pituitaria!

En cambio yo al Jacobito
ques hijito de papá
le dejo bien comidito
en la falda de mamá.

¡Qué ternura que me da!

De discotecas es rey
y no paga la factura
va al Tequila con su grey
y ahí mismito la clausura.

¡Qué belleza de aventura!

Se vuela a bajar de peso
en avión presidencial
y regresa aún más grueso
con el almuerzo oficial.

¡Guatita, pecsi y tamal!

Y a su tío Santiaguito
el diputado gritón
lo dejo en Quito y loQuito
le declaro por bocón.

Al tiempo que patalea
como indómito corcel
en el Congreso farrea
con las chicas de Coctel.

Grita cual desaforado
y acusa a todos en balde
y después, el muy chalado,
quieren que liagan alcalde.

Puso aquí un gobernador
que Rojas crio que se llama,
por ahy anda ese señor
corriendo de rama en rama.

¡Pues corredor se proclama!

No tiene ni un escritorio
ni sabe qué mismo hacer,
tal vez que siaga bien norio
y que comience a tejer.

¡Y si no pues, a coser!

Vueltasmente el Vargas Pazos
¡cómo trabaja ese pana!
parece un soldado raso
que se despierta con Diana.

O sea al rayar el alba
su mesa saca a la esquina,
recibe el viento en la calva
y aguanta con disciplina.

Se pelea con el frío
y lucha asaz con el sueño
y después ¡qué bravo tío!
gira el rostro y frunce el ceño.

Y así se pasa las horas
yendo de esquina en esquina,
hablando con las señoras
de recetas de cocina.

Por eso ya renunció
con una piola jalable
y sentado se quedó
en posición deplorable.

¡Qué estado tan lamentable!

Y vino la economía
bien montada en el Cavallo
¡ay Jesús, hija, mamía
que chancho ques ese gallo!

Corcoveó a reconversión
ese pampero jamelgo
que dijo "yo a la inflación
che viejo que me la envuelvo".

"Si en Argentina yo pude
ser con las yeguas potrazo,
aquí Bucaram no dude
que seré potro de paso".

Y en efecto así pasó
con singular recetario
pues las reglas acató
del tal Fondo Monetario.

Cobró un platal sus consejos
y después, cual un Garufa,
regresó adonde sus viejos,
su mate amargo y su estufa.

¡Le doy mi mina que bufa!

El nos dejó al Alvarito
convencido que El Dorado
había él descubridito
con ese potro pelado.

Jugando a descubridor
ya descubrió el Alvarito
que Ambato está en Nueva York
y que París está en Quito.

Gritó ¡El Dorado, Dorado,
el río platino arrastra!
¿o semejante legado
no será de mi madrastra?

Ta confundido Alvarito
entre el país y su herencia,
a él le dejo, pobrecito,
un dólar de inteligencia.

¡Que lo administre con ciencia!

Al Augusto de la Torre
que del Central no movióse
le dejo que se atiborre
de los Ortega y los goce.

En vez de la Ana Lucía
que era su pana del alma
ahura puede tener doce
Orteguitas en su palma.

Como pelión, no está mal
pues está sembrando hitos
para que el Continental
no formen otros chanchitos.

¡Basta de más chanchullitos!

Y al Fabiolito Alarcón
bailarín de amplia faena
yo le dejo de un sentón
sentado junto a Lorena.

Le recibió en el Congreso
cual docta parlamentaria
mas la Bobbit solo es eso:
una chica cercenaria.

Mientras tanto a Chilindrina
ques del Fra la fundadora
y de él su hada madrina,
ya no le da ni la hora.

¡Qué fiero ques el Fabiolo!,
qué bailarín el señor:
él se va de polo a polo
buscando el mejor postor.

¡Más recato, por favor!

Y a ese Mickey Salén
que se las da de don Juan
le dejo abrazado bien
con Jael, hija de Fran.

¡Que él también se case tan!

Jovencita es la muchacha,
él tan viejo como el suegro,
rubia ella, de gran facha,
y él parece reintegro.

¡De esa boda no me alegro!

Y al poeta Mono Artieda
que lindos versos recita
le dejo un verso a que pueda
recitarle a Marianita:

"Oh mi bella Marianita
eres mi musa, Medea,
tienes la voz fragilita
y de marido al Larrea.

"Tu voz preclara me anuncia
que tú ya no puedes más:
ya no jodas y renuncia
y devuélveme la paz".

¿Do cariño cabe más?

Vicente Estrada rebasa
una letra de pasillo:
yo le dejo en Crowne Plaza
pero ya con calzoncillo.

¿Dónde lo pierde el ministro?
¿Quién se los hurta al señor?
¿Por qué no guarda registro
de sus prendas, por favor?

Ministro sin calzoncillo
es escándalo mayor,
pierde lustre, pierde brillo
con su canario en fulgor.

¡Se resfría el ruiseñor!

En cambio al Hugo Caicedo
que es el dueño del Crowne Plaza
ahy le dejo en el enredo
sin saber qués lo que pasa.

Como él está en embajada
no sabe si el calzoncillo
del ministro Chicho Estrada
era verde o amarillo.

¿Aguantará otro polvillo?

Averroítosh volvió
a la arena de asheshor,
y luego she convirtió
en un jeque inshpirador.

¡Hágame ushted el favor!

Del gabinete es cabesha
como subshe de Gobierno
¿no han notado su prestesha
y su empaque tan moderno?

Shu presenshia esh garantía
de inshpirashión shuperior
por shu enorme anatomía,
por shu groshura y su altor.

¡Le nombro reproductor!

En cambio la chica Vela
¡que chiquita para brava!
yo le asciendo a coronela
pues nadie la menoscaba.

Que siga dando batalla
en pos de la dignidad
pues la chica tiene talla
de una mujer de verdad.

¡Le dejo mi lealtad!

A nuestro alcalde Yamil
que de justicia está ahíto
le dejo en lucha viril
por esta ciudad de Quito.

Si alguien contra Quito atenta
encontrará al pueblo aunado
pues nosotros a la afrenta
enfrentamos sin cuidado.

Esa paz capitalina
de repente se hace ira
si vemos que ya es rutina
la traición y la mentira.

¡Cuidado una nueva pira!

Le dejo también ¡qué cosa!
un mandato que cumplir:
que se consiga una moza
a que liaga divertir.

¡No se le vaya a podrir!

Y bueno, si quiere esposa
que se case de una vez
pues si no esa misma cosa
se pudre igualito, pues.

¡Tienes que usarla, ya ves!

A Rosero el contralor
amigote de Abdalá
le dejo yo, de favor,
que controle, ja ja já.

¡Qué tal chiste que me da!

Y al otro, el procurador
Leonidas Plaza Verduga
le dejo yo, de favor,
esta risa que me arruga.

jajajá ¡qué tal pechuga!

Esos amigos del trato
en cargos de fiscalía
eso sí ques arrebato
y es, además, felonía.

¿Hay que decirles usía?

Pero hay más, pues otro Plaza
y ese tal Bacigalupo
hacen la leche en su casa
y así aseguran su cupo.

O, más bien, esa inversión
que hicieron en la campaña
¡esa es recuperación
con una buena artimaña!

Cogen polvo, ponen agua
envasan eso y ¡tarac!
ya tienen lista en la fragua
la lechecita Abdalac.

¡Que entra con plomo tac tac!

Al cuñado de Abdalá
ministro de la Finanza
le dejo, por caridá,
de su cuñado la crianza.

O sea pues, que le eduque
en cosas de economía
y le enseñe que en el Sucre
un Roldós no le entraría.

Y que le diga además
que está bastante mal visto
anunciar que sube el gas
y luego gritar "desisto".

Y, de paso, que también,
le diga que un presidente
tiene que vestirse bien
y comer decentemente.

El representa al país
y no solo a su persona.
Dirásle Concha ve plís
tal vez que te pare zona.

¡O si no estás en la lona!

A las verificadoras
esas quiay en las aduanas
les apresaron por horas
con tañidos de campanas.

Y después ¿cómo es la cosa?
¡Aquí puse y nua aparece!
¿Quién dizque dijo que glosa?
¿Cuál container number trece?

Fue montado así el barullo
contra la Ese Ge Ese.
¡Eso sí que fue un chanchullo
digno de un hábil maese!

Finalmente en las aduanas
siguen las cosas muy mal:
ahí impera la jarana
y el chantaje es la moral.

¡Les dejo el fraude fiscal!

Los indios se dividieron
por culpa dese Pandam
a quien pronto le ascendieron
a ministro de Etnias, tan.

Ahy anda sin oficina
y nada mismo le dan
yo le dejo mi chalina
a que la use de gabán.

¡En Ibarra mizo un man!

Y a Luis Eladio Proaño
que sizo bucaramista
después de ser de año en año
Hurtadoborjasixtista

¡E ideólogo gallardista!

Le dejo, como asesor,
mil sucres en efectivo
a que cobre ese señor
diez sucres por adjetivo.

¡Pero en tiempo putativo!

Y que en este testamento
haga trabajo ejemplar
y un epíteto revele
que le permita cobrar.

Si loco ¿será de atar?

Ya se viene el apagón
ya viene la oscuridad
¡alguien que me brinde un ron
que me muero, ¡por piedad!

Pero antes de morir quiero
dejarle a Lión un candil
para que alumbre primero
a todito Guayaquil.

Y que él también se alumbre
porque yació en la penumbra
su silencio e incertidumbre
es algo que no acostumbra.

¿Hizo un pacto con el Pre
que le tuvo tan callado?
Si tal cosa sí hubo fue
un oscuro y feo atentado.

Que siga su dura lucha
por Guayaquil y su gente
pues su obra, siendo mucha,
tiene que seguir latente.

Y al Heinz Moeller yo le dejo
de candidato al dos mil
si al Nebot liace el pendejo
y le aparta del redil.

En cambio al Rafael Reyes
ques prefecto de Pichincha
le dejo envuelto en las leyes
del Alarcón ques su hincha.

Que le ayude a hacer las casas
que prometió en la campaña
con cocinas, vasos, tazas,
microndas y hasta lasaña.

Que cumpla lo prometido
pues si no, miserereres,
se quedará más jodido
que el finado Arico Pérez.

El nos dejó la Quiniela
más quebrada que un andrajo
y el peaje, qué novela,
con un precio del carajo.

¡Ay Pérez, jugaste bajo!

A Teresita Minuche,
de Emelec interventora,
le dejo que desembuche
cuánto gana esa señora.

Acomoda a la familia
en cuanto puesto se afana
pues ella es la cabecilla
de una astuta caravana.

¡Que solo busca la lana!

Al Illinngworth que a caballo
fue al Congreso y llegó cuarto,
le dejo más bien un gallo,
a que le dé a su lagarto.

Si el centralismo es reparto
injusto en todo sentido
más voraz es el lagarto
de un partido PREsumido.

El lagarto está ahí arriba
cobrando su comisión,
rascándose la barriga
luego de cada atrancón.

¡Qué lagarto más tragón!

Al presi de la Suprema
Solórzano Constantine
le dejo con este lema:
que por Dahik no se incline.

Que no ceda y diga "sí
Albertico está exculpado
porque yo lo ques no vi
lo mucho que había gastado".

Pues si pierde la refriega
y a las presiones él cede
la justicia a más de ciega
quedar muda y manca puede.

¡La cosa como que yede!

Al canciller Galo Leoro
que se quedóse en el puesto
le dejo, como un tesoro,
un tinto muy bien dispuesto.

Que no se duerma en los foros
y embista con arrebato
y chuta, como un meteoro,
haga valer su alegato.

¡Que tome el café este rato!

En cambio al Paco Moncayo
ques sinigual estratega
le dejo ponido el sayo
de soldado en plena brega.

Porque caray, cuando muda
su capa por la corbata
solo al Gobierno le ayuda
y ¡pum! que mete la pata.

¡Y después cómo la saca!

Y a tí, sin par Lorenita,
la chiquita de Bucay
te dejo otra tijerita
a que la apliques por ahy.

Pero lejos estarástes
pues al venir por aquí
a todos les contagiastes
de cortarnos por allí.

Viendo tus ojos, castrar
quisieron de un solo toque,
y a tí tiban a emplear
para quiagas el retoque.

¡Con piedra, teja o estoque!

No volverás, ve mamía
aunque tiagan más madrina
porque vos la anatomía
confundes con la cocina.

¡Y cortas la golondrina!

En cambio a La Lojanita
de cebiches la costumbre
le dejo hacer en marmita
y brindarlos en la cumbre.

Más si quiere, la bonita,
a embajadora ascender
quiaga también la guatita
a que les dé de comer.

¡Sólo eso saben querer!

Al campeón Jefferson Pérez
le dejo bien caminado:
enamoró a las mujeres
y a los hombres les dio agrado.

¡Que viva nuestro campión!
¡Y que viva su medalla!
su marcha fue una lección
de un héroe que tiene talla.

¡Seguirás dando batalla!

Vuelta nuestra selección
guiada por Maturana
nos dio una satisfacción
y después nos dio desgana.

¡Ahura pierde, ya no gana!

La Francia noventa y ocho
ya la vemos muy extraña:
quedamos comiendo chocho
y perdimos la champaña.

Siempre es igual, ¡qué tal saña!

A Fujimori, el chinito,
le dejo justo esta rima:
esperarásle al loquito
que ya mismo se va a Lima.

Ya no compres más aviones
ni te armes hasta el diente
que la paz entre varones,
no siace alevosamente.

La carrera armamentista
solo mal nos habrá hecho
pues la paz no se conquista
con la pistola en el pecho.

¡Deja ya tanto pertrecho!

A Samper, el acosado,
por los gringos otra vez,
le dejo yo mi visado
a que se pase aquí un mes.

¡El Ecuador no habla inglés!

Al Papa y Fidel reunidos
en tierra del Vaticano
les dejo bien bendecidos
y hablándose en castellano.

Que a Cuba el Papa se vaya
(oye Fidel y de prisa
llévale chico a la playa
y haz que celebre una misa).

Mas pela el ojo, caracho,
que el Papa en levitación
delante del populacho
dé a Clinton su bendición.

¡Ay chico, qué papelón!

A Yeltsin, el enfermito,
cambiado de corazón,
yo le prohibo el traguito
pero con justa razón.

No como aquí, que nos quitan
el derecho de beber
y encima más que nos gritan
por las ganas de joder.

¡Ya no se sabe qué hacer!

En cambio a los vicentinos
que se portaron tan mal
les perdonan sus supinos
pecados de colegial.

Y les dicen que son niños
de activo temperamento
y que son barbilampiños
en vías de aburrimiento.

A todos ellos les dejo
mi desprecio más total
y la ira de este viejo
que también fue colegial.

¡Y de colegio fiscal!

Por eso me muero triste
y me voy como alma en pena,
vivir así ya nues chiste
y es más bien una condena.

Que el año noventa y siete
les traiga más alegrías
mucha salud, buen billete
amistades y armonías.

A todos les dejo, elé,
con ilusiones en vilo
pues nuay que perder la fe,
la elegancia ni el estilo.

Ya me voy, ya me morí,
dejo paso al nuevo año,
en llamas me consumí
y en cenizas yo me baño.

¡El presente sizo antaño!



         


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