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Si Le Duelen Los Senos No Siempre Es Cancer

Publicado el 13/Mayo/1998 | 00:00

Quito. 13 may 98. Las mujeres entre 15 y 35 años están expuestas a múltiples dolencias de sus pechos. Estas molestias no siempre tienen que ver con carcinomas. Los senos azules, verdes y rojos como los que pintó Henri Matisse revelan la estética y diversidad de formas y tamaños que encierra la anotomía femenina. Estas protuberancias simétricas que alcanzan su máximo esplendor entre los 15 y 35 años, es decir, cuando su belleza erguida es sinónimo de buena salud, exigen cuidado especial; este debe empezar desde su aparecimiento en la preadolescencia. Las mujeres que están en el grupo de entre los 17 y 35 años deben permanecer muy atentas a los cambios que experimentan sus senos. Lo más importante es aprender a conocerlos a través de la autoexploración. No siempre el dolor y el aparecimiento de bolitas internas es sinónimo de cáncer. Pero los especialistas recomiendan estar vigilantes a seis patologías mamarias benignas. El motivo más importante de consulta al médico es el dolor en los senos. Para Ramiro Hidalgo, cirujano oncólogo y especialista de Solca, las mujeres que llegan a su consulta acuden por múltiples afectaciones a la glándula mamaria. Y es precisamente el dolor el motivo más frecuente desde que son adolescentes. El también cirujano oncólogo, Hugo Napoleón Benítez, coincide con esta opinión. Es a partir de los 15 años y cuando alcanza su pico máximo de frecuencia, entre los 25 y 30 años, que la mastopatía fribroquística es un problema. Las jovencitas se preguntan: ¿Qué pasa con mis senos, acaso tengo cáncer...? El dolor es producto de una alteración hormonal normal y va acompañado de hinchazón, muchas no toleran ni siquiera el sostén. La palpación de la glándula mamaria es la clave para detectar cualquier anormalidad, además hay que realizar una punción con una aguja fina para extraer una muestra de líquido y salir de duda y también se recomienda un ultrasonido. Hidalgo puntualiza que la mastodinia o dolor mamario se presenta en siete de cada 10 mujeres. La presencia de nódulos, que normalmente están en el tejido mamario y que son como pequeños rosarios que están alrededor del pezón suelen atrofiarse y causan problemas. Normalmente, la mujer tiene de 20 a 30 conductos mamarios que se preparan para algún día almacenar y producir leche; cuando se hipertrofian la mujer piensa que son tumores; pero los nódulos siempre están y afectan más a las mujeres en edad fértil. No todo tumor mamario es cáncer. De 18 a 30 años, la incidencia es baja y aumenta desde los 40 a 50 años. Es difícil creer que una mujer de 25 años tenga cáncer de seno pero eso no quiere decir que no existan casos. Víctor Manuel Pacheco, presidente de la Sociedad de Endocrinología, apunta que hay que tener claro que una patología benigna de mama puede estar relacionada con el cáncer de seno. Algunas mujeres que tienen la enfermedad benigna podrían acabar con este pronóstico. La causa principal del dolor es una disfunción ovárica. El ciclo hormonal tiene dos etapas: en la primera se debe producir progesterona y en la segunda estrógenos. Cuando hay insuficiencia de progesterona puede producirse la enfermedad benigna. Si aparece secreción por el pezón puede ser indicativo de que hay un cáncer, pero si la secreción es como leche se debe al aumento de la prolactina. Agua fría, el remedio para sus pechos Un autoexamen mensual * Las adolescentes deben aprender a realizarse la autoexploración de sus senos y axilas para detectar ganglios. El autoexamen debe ser frente a un espejo y hay que aprovechar el momento de la ducha, durante los días de la menstruación, para detectar bolitas, mirar si están en el mismo nivel, si cambia el color de los pezones y si hay presencia de eczemas y manchas. Los tipos de exámenes * El eco del seno y el ultrasonido son claves para descartar tumores. Lo que está totalmente prohibido es realizar una mamografía a una mujer menor de 30 años. Tome en cuenta la ducha * El mejor analgésico para los senos es el agua fría, se deben aplicar compresas o una ducha directa en los pechos. Esto ayuda a bajar el dolor durante los días previos a la menstruación. La dieta es importante * Hay que disminuir alimentos como té, café, chocolate, gaseosas, ají, maní, licor y cigarrillo. En los últimos 15 años las patologías mamarias son más frecuentes porque la mujer cada vez consume más alcohol y cigarrillo. Las cifras en el país * El cáncer de mama ocupa el tercer lugar en cuanto a la incidencia de tumores malignos. Las eczemas Los eczemas o lesiones dermatológicas sobre la piel del seno, y, sobre todo alrededor del pezón también causan problemas. Se presenta intenso prurito y enrojecimiento total. A esto se suman diversos cambios en la coloración de la areola. Se dan otros cambios como micosis, lesiones dermatológicas como granitos. La tendencia es a creer que son malignos. Pero la piel del seno al igual que la de todo el cuerpo está expuesta y por lo tanto requiere de igual cuidado y protección que el rostro. El aseo diario con jabón suave es fundamental, al igual que el uso de una crema con protección solar cuando se usa traje de baño. Los nódulos La presencia de nódulos mamarios que son pequeñas tumoraciones de diferente tamaño, únicas o múltiples son la segunda enfermedad frecuente. Pueden estar en relación con dos patologías: quistes mamarios y tumores benignos que se llaman fibroadenomas. Los tumores que incluso pueden llegar a ser gigantes son móviles y fácil de palparlos, no producen dolor. Esta patología generalmente es benigna pero en un porcentaje bajo puede llegar a ser maligna. Cuando los nódulos son gigantes es mayor la probabilidad de que sean malignos. El tratamiento es la cirugía, no se pueden disolver, hay que extirparlos siempre, muchas veces no es solo uno sino varios fibroadenomas los que aparecen en un mismo seno. Los abscesos Los abscesos son una acumulación de pus localizada en el seno y producen dolor local, aparente tumor, alta temperatura y enrojecimiento de los senos, especialmente de los pezones. Esta patología hay que diferenciarla de una dolencia maligna que puede ser el cáncer inflamatorio de las glándulas mamarias. Es importante realizar un examen físico exhaustivo que involucre también un ultrasonido. El tratamiento para el absceso, si es que no es tumor cancerígeno, se lo hace drenando la pus y luego se administran antibióticos. Si una mujer alguna vez padeció de este dolor, debe acudir frecuentemente al especialista. El dolor intenso La mastodinia o dolor mamario, es una alteración hormonal, fisiológica normal. La hinchazón mamaria es una dilatación producida por un factor endocrinológico interno. Se trata de una fibrosis de la glándula mamaria, tiene pequeños quistes en los conductos que se hacen grandes y acumulan líquido y ocasionan intenso dolor, especialmente antes de la menstruación. Lo que ocurre es que en el período premenstrual se produce un edema mamario que es el causante del dolor. El único control es la palpación de la glándula para detectar quistes, si son pequeños se hacen controles y si es grande hay que hacer una punción. La inflamación La tercera causa que, aunque importante, presenta menos frecuencia es la salida de líquido por los pezones. Este puede ser sanguinolento o con la apariencia de calostro o suero, muy similar al que brota al inicio de la lactancia. Se produce por la inflamación de los conductos grandes de la glándula mamaria que cuando se infectan arrojan un líquido hemorrágico que mancha el sostén. Pero cuando el líquido es sanguinolento y espontáneo hay que poner mucho cuidado porque puede relacionarse con un cáncer. Cuando es como leche materna puede estar relacionada con una alta prolactina, la hormona que produce la leche. Ojo con un golpe Un golpe puede significar un dolor leve que no tenga mayor importancia en ese momento, pero después de algún tiempo puede traducirse en una hemorragia y además ocasionar una lesión mucho más grave llamada necrosis grasa que puede confundirse con una lesión maligna. La paciente debe tomar en cuenta los antecedentes de golpes cuando acude a su médico para contarle con detalles cómo pasó. Los golpes leves se solucionan con antiinflamatorios y compresas de agua caliente. También se requiere administrar complejo vitamínico B para los nervios del seno que muchas veces se ven afectados. (Texto tomado de El Comercio)

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