La situación que vive el Ecuador no es para asustarse. Ya estamos acostumbrados a los paros, sobre todo cuando se aproximan las elecciones.
La historia se repite. Los políticos de las provincias descubrieron hace rato que la mejor manera de promocionarse es el paro.
Lo que deben hacer los habitantes de las provincias paralizadas es pedirles cuentas a todos los alcaldes y prefectos que se han sucedido. ¿No son ellos también responsables de la inacción?
¿Qué se ha hecho la plata que les ha llegado por diversos conductos? ¿Acaso ha servido únicamente para pagar las jugosas remuneraciones de los prefectos, alcaldes, concejales y consejeros?
¿No es cierto que los concejales y consejeros ganan en función de lo que perciben alcaldes y prefectos y que por eso les aprueban los más altos sueldos?
O si no, que le pregunten a Juan Abel Echeverría sobre lo que ha estado ocurriendo, incluso en aquellas instituciones de control que deben hacer cumplir las leyes.
Es risible que el superintendente de Bancos se haya fijado un sueldo de $7 999, ¡un dólar menos de lo que gana el presidente de la República! esto es $8 000, para cumplir con la ley.
Volviendo a los paros, los causantes de las medidas de hecho no reparan en que, al destruir la propiedad pública, se están perjudicando a sí mimos.
¿Quién asume los perjuicios ocasionados en las instalaciones petroleras, por cuya causa se suspenden las exportaciones de crudo?
Lo peor de todo esto es que los paros son azuzados por los diputados de cada jurisdicción, quienes seguramente están buscando la reelección.
¿No son los legisladores los principalmente llamados a respetar las leyes, a sabiendas de que ellos son sus autores? ¡Quién los hace entender!
Ya que nadie se hace responsable del vandalismo, el monto de los perjuicios ocasionados en los paros debería ser imputado de los fondos que se exigen al Gobierno.
Lo que pasa es que todo se reduce a una obsesión impresionante por el dinero, como dijera el diputado Ramiro Rivera en radio Democracia.
Mientras tanto, el PSC acaba de darle un golpe a la ID, al haber logrado total dominio en el nuevo Tribunal Constitucional, junto al PRE y al Prian.
¿Un desquite por la decisión socialdemócrata de cambiar el proyecto socialcristiano para reactivar el aparato productivo?
El daño ya está hecho. Pero hay quienes piensan que algo más debió haber para que el partido rojiamarillo haya dejado de lado a los naranjas.
Ciudad Quito

