Por Jaime Naranjo R.
Quito. 10 abr 99. Un taco de billar se hace con las mejores
maderas del mundo. Se destaca el maple, porque es indeformable, va
en la puntera de este implemento. El maple solo se halla en la
Patagonia y en el Polo Norte. Las bolas ya no son de marfil (por el
respeto a la vida) sino de un material hepóxico. Se ha llegado a
una optimización de los elementos que se utilizan en este deporte.
La antigüedad del billar se remonta a Egipto. Lo atestiguan
grabados descubiertos en las tumbas de los faraones. No se jugaba
en una mesa sino en el piso.
"El billar es un deporte caro, señala Jorge Rubio Apráez, pues una
buena mesa cuesta 10 mil dólares; cambiar el paño, entre 300 y 400;
las bolas, de 120 a 150; y un taco no se encuentra por menos de dos
mil dólares."
Jorge se inició en este deporte a los 11 años. Todo fue ver la
mesa y lo que representaba, para quedar fascinado. Practicaba en
los Billares Macará, de su nativa Ambato.
Vino a Quito y para ingresar al American Club, en la calle Flores,
frente al convento de Santa Catalina, recuerda que debía vestir
traje formal y usar corbata. Tenía 17 años. ¿Algunos jugadores de
la época? Oswaldo Guerra, Alberto Estrella, Jaime Salvador, Eloy
Auzón. Un recuerdo de entonces: venció al subcampeón mundial, el
argentino Eduardo Gargani.
- ¿Por qué le cautivó el billar?
- El universo tiene la misma problemática, el mismo misterio que
este deporte. Su teoría de juego es matemáticamente exacta. Su
desarrollo geométrico es infinito.
En nuestro medio se practica el billar en dos modalidades:
carambola libre y tres bandas. "Para ser un buen jugador de tres
bandas, es necesario destacarse en carambola libre", expresa Rubio.
Al respecto el campeón francés Roger Conti decía que "la carambola
libre es el bachillerato y las tres bandas el doctorado".
Jorge dominó la modalidad libre, llegó a completar 460 carambolas
"de volada". Para hacerlo más difícil, se establecieron los
"cuadros". Representó al Ecuador en Bogotá, en 1983, donde se jugó
con el sistema de una banda y al cuadro (42 por 1), que no se
practicaba en nuestro país. Observó a sus rivales, captó su juego
y al final fue subcampeón Latinoamericano. En la otra modalidad,
quitó el invicto de 11 años a Oswaldo Berardi, campeón mundial.
Rubio debutó internacionalmente en el Sudamericano de 1972 que se
efectuó en Guayaquil. Con Luis Aveiga integran, desde hace diez
años, "la pareja monolítica" de la Federación Panamericana de
Billar. Alcanzaron el subcampeonato de 1997 en Bogotá, fueron
campeones en 1998 en Quito y, en noviembre pasado, otra vez
subcampeones en Bolivia.
En febrero de 1998 se ubicaron en el séptimo puesto en el mundial
de Viersen, Alemania. Este año alcanzaron la vigésima casilla. En
octubre del año pasado estuvieron en Rezé, Francia, en la
competencia entre los 32 mejores billaristas del orbe.
Después de haber dedicado toda su vida a esta disciplina deportiva,
siguen sin contar con el apoyo indispensable. Aveiga y Rubio no
pueden acceder al "ranking" mundial, porque no completan al menos
las dos terceras partes del calendario internacional de
competencias exigidas. Entre marzo y diciembre de este año son 20
los torneos que organiza la Asociación Mundial de Billar.
"Lucho Aveiga tiene un potencial para ser campeón mundial. Dejó sus
estudios de ingeniería civil para dedicarse al billar. Hoy es doble
campeón Panamericano individual", señala Jorge Rubio.
- ¿Y el "tigrillo" Galo Legarda?
- Fue uno de los diez mejores del orbe, por muchos años.
Otra faceta de Jorge Rubio: caricaturista
Otra faceta de Jorge Rubio es la de destacado dibujante y
caricaturista. Estudió en la Escuela de Bellas Artes, que
funcionaba en un acogedor local en el Parque de La Alameda.
Hizo las caricaturas de todos los jugadores participantes en el
último mundial, en Viersen, Alemania. Es un bohemio, le gusta el
tango e interpreta boleros.
Si hubiese tenido facilidades materiales y el apoyo indispensable,
Jorge Rubio sería un campeón mundial. Tiene capacidad para dominar
las distintas modalidades del billar.
Don Nicolás Rubio Vásquez fue la cabeza de la familia Rubio Apráez.
Escritor y poeta, amigo de Gabriela Mistral, Augusto Arias, Pablo
Haníbal Vela, Remigio Romero y Cordero, Aurelio Espinoza Pólit.
Candidato al premio Eugenio Espejo.
Jorge Rubio señala que también a sus otros cuatro hermanos, Catón,
Fabián, Oscar y Enrique, (este último fallecido), les cautivó el
billar. Sus cuatro hermanas no lo juegan.
Jorge tiene un hijo, Ronald, que a sus cortos cinco años ya
practica el billar. El padre, orgulloso, expresa: "Tengo mucha fe
y esperanzas puestas en él". Ronald sigue la tradición familiar.
Carambolas
n Por sus 40 años de actividad y vigencia deportiva, en los que ha
alcanzado 36 títulos provinciales, campeonatos y subcampeonatos a
nivel nacional e internacional y haberse ubicado en el séptimo
lugar en el mundo, se prepara para Jorge Rubio un torneo en Quito.
n Se trata de un Minimundial que se efectuaría en la tercera semana
de agosto. Han ofrecido su apoyo el hotel Sheraton, American
Express y una firma que ya les respaldó en el mundial, Pilsener.
n Hay una sala, en Concentración Deportiva de Pichincha, que lleva
el nombre de Rubio. Existen cuatro mesas, que no están a la altura
de las europeas, pero sirven para capacitar a los billaristas.
(DIARIO HOY) (P. 2-B)
Ciudad Quito

