Un recuento de los logros y fracasos del roldosismo. En eso se convirtió la inscripción del binomio presidencial del PRE, integrado por Fernando Rosero y Susy Mendoza.
Ante un auditorio semivacío, Rosero enumeró cada uno de los errores que cometió el ex presidente Abdalá Bucaram.
Darle la mano a (León) Febres Cordero, mantener a(Paco) Moncayo al frente del Comando Conjunto de las FF.AA. y ayudar a que (Fabián) Alarcón sea presidente del Congreso, fueron los yerros que Rosero recordó durante su discurso.
En ese instante, llegó el acto del arrepentimiento del Presidencial de la lista 10. A través de Rosero, el roldosismo pidió perdón al Ecuador por sus errores.
Le pido perdón al pueblo quiteño, al Ecuador, por todos los errores cometidos en el pasado no les volveremos a fallar, fue el clímax del discurso de Rosero.
Pero Rosero también aprovechó la oportunidad para subrayar que el gobierno de Bucaram tenía un importante programa social que fue interrumpido por un golpe de Estado.
De ahí en adelante, el postulante a Carondelet se dedicó a bosquejar su plan de Gobierno.
La única novedad con relación a sus contrincantes fue su promesa de pedir una amnistía a favor de los migrantes ecuatorianos.
Negociaremos con todos los imperios, siempre y cuando otorguen una amnistía a nuestros compatriotas, fue la promesa.
Al acto sólo asistió una parte de la cúpula: Alfredo Adum, director(e), Héctor Solórzano y el ex diputado Leonidas Plaza y Vicente Estrada. Ningún miembro de la familia Bucaram asistió.
Ciudad Quito

