¿que Es El Laicismo?

Publicado el 20/Julio/1994 | 00:00

Quito. 20.07.94. (Editorial) El laicismo es, en primer lugar, el
respeto hacia todas las religiones y la política estatal de no
patrocinar la enseñanza de ningún credo religioso y dejar su
divulgación y práctica a la iniciativa particular. Nuestra
constitución política que en su preámbulo invoca la protección de
Dios, dentro de su texto consagra que la educación oficial es
laica. Ahora bien,en nuestra historia, el laicismo fue resultado
del triunfo de la ideología liberal que combatió el fanatismo
religioso, el estado confesional y el clericalismo. Por ello es
correcto decir que el laicismo fue una conquista del Estado
moderno y resultado de la revolución liberal, la única y
verdadera revolución que transformó nuestro país. La concepción
del Estado laico está ligada a las transformaciones del llamado
"siglo de las luces" y a las primeras declaraciones de los
derechos humanos y a la libertad de conciencia y de religión,
amparada también en nuestra constitución.

En consecuencia, el laicismo ecuatoriano debe entenderse no
solamente en el sentido etimológico y lingüístico de la palabra
"laico" que podría concebirse como simple "neutralidad" ante las
religiones y que el Estado pueda enseñar en sus instituciones
educativas el catecismo católico, o las doctrinas protestantes o
las religiones nativas indígenas. De ninguna manera. Simplemente
el laicismo al que llegamos luego de muchos avatares consiste en
que en los planteles oficiales no se enseñe ninguna religión. Con
esta declaración, todas las religiones pueden hacerlo por su
propia cuenta fuera de los establecimientos públicos y éste es el
gran campo de la catequesis que ha sido utilizado muy bien por la
Iglesia católica y que empiezan a hacerlo con mucha fuerza por
otras confesiones cristianas. Obviamente el laicismo tampoco es
ataque o persecución a ningún credo religioso, falta que alguna
vez pudo cometerse cuando todavía ardían algunos rescoldos de la
lucha religiosa.

La transformación liberal y la implantación de las instituciones
liberales a comienzos de este siglo declinante han costado mucho
esfuerzo y sangre a generaciones de ecuatorianos. La Iglesia
libre dentro del Estado libre fue finalmente la concepción que
terminó con la lucha religiosa. Ni la Iglesia debe entrometerse
en los asuntos del Estado, ni éste en los asuntos de la Iglesia y
ambos se deben mutuo respeto. El laicismo ha sido asimilado por
las entrañas de nuestro pueblo y no por ello puede decirse que la
religiosidad se ha menoscabado. Las grandes manifestaciones de
culto como las devociones Marianas (Dolorosa del Colegio, Virgen
del Cisne, Virgen del Quinche, etc.) cada vez convocan a millares
de devotos creyentes lo mismo que las grandes celebraciones
católicas, especialmente las de semana santa.

La religión está tan enraizada en nuestro pueblo que éste no
toleraría un ataque a su credo religioso. Por otra parte, toda
nuestra cultura occidental está impregnada de cristianismo. Lo
hemos asimilado en nuestra tradiciones, en el arte que en una
época fue exclusivamente religioso, en la historia jalonada por
la actividad misionera de las diversas órdenes religiosas, en
fin, en las concepciones del mundo, de la sociedad y modernamente
en el ecumenismo que trata de conciliar las diversas corrientes
cristianas y teistas. Todo esto se ha desarrollado en nuestro
país dentro de un Estado laico, respetuoso de todas las creencias
y que no defiende ni ataca ninguna de ellas. Este laicismo
ecuatoriano, por consiguiente, no puede compararse con la
experiencia vivida por otros países, pues nuestro laicismo ha
sido el fruto de experiencias inéditas que las encontramos al
abrir las páginas de nuestra historia. Defender entonces este
laicismo es defender nuestra personalidad forjada en cien años de
lucha contra los fanatismos de cualquier signo que fueren. Si
alguna madurez hemos podido cuajar ha sido en el marco de este
laicismo que es preciso defender. (4A)

Autor: Claudio Mena - cmena@hoy.com.ec Ciudad N/D



Actualizado por

1

- en EXPLORED - Noticias de Ecuador.