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Polizones Hay Seguros Que Responden Por Ellos

Publicado el 08/Mayo/2000 | 00:00

Guayaquil. 08 may 2000. La muerte de cinco ecuatorianos en las
congeladoras de dos buques de carga provocó polémica. Hasta el
momento solo tres cadáveres han sido repatriados.

Los caminos que llevan a los EE.UU. no siempre tienen un norte.
Tres ecuatorianos no encontraron la dirección en marzo del año
pasado cuando se embarcaron en un carguero y murieron asfixiados y
congelados en el viaje.

La mañana del 20 de marzo, David Armijos Alvarez, Shima Parrales
Vera y Johnny Arias Arellano abordaron furtivamente un buque
frigorífico en el Puerto de Guayaquil. En un viaje de ocho días
tenían previsto arribar a California, EE.UU., donde
desembarcarían, pero la planificación cambió y sus cuerpos fueron
encontrados en el puerto de Tokio, Japón, tres semanas después.

Por cerca de veinte días los cuerpos de los tres ecuatorianos no
tuvieron un destino seguro. Sus familiares en Guayaquil esperaron
a que sean traídos, pero hubo una imposibilidad de tipo económico:
un gasto de 46 000 USD.

El 18 de marzo, otros tres ecuatorianos volvieron a perder el
rumbo. Esta vez fueron Salvador Uguña, Carlos Manuel Sotomayor -
quienes murieron también asfixiados- y Manuel Loja Collago, quien
se recupera en su natal Cuenca, de la fuerte impresión que le
provocó estar cerca de la muerte, en el interior del Cool Express,
en el que viajaban como polizones.

Manuel Loja regresó. Mientras que los cuerpos de Salvador y Carlos
Manuel aún permanecen en Rijeka, un puerto de Croacia.

Los familiares de ambos esperaron a que la Cancillería
ecuatoriana, encargada del caso, termine los trámites que obligan
a las empresas aseguradoras contratadas por los dueños de la
embarcación a financiar el traslado hasta Ecuador.

Tal como en el caso de los primeros ecuatorianos fallecidos, el
costo del retorno excede la imaginación de sus parientes: 46 mil
dólares, una cifra escandalosa para nosotros, comenta Flor María
Vera.

El 21 de abril pasado llegaron desde Tokio los cuerpos de los tres
ecuatorianos muertos en el primer viaje, en un vuelo de la empresa
holandesa KLM. La Cancillería logró que el pago del traslado lo
asuman dos aseguradoras con sede en Londres, quienes aplicaron uno
de los seguros contratados por la empresa dueña de la embarcación
en la que viajaron los polizones y también por la que arrendaba la
nave.

Según José Estrada Guzmán, ex director ejecutivo de la Asociación
Naviera del Ecuador (Asonave), lo que las compañías Protection and
Indemnity (Inchiscap P&I Japón Ltda.) y West of Ingland hicieron
fue responder a sus compromisos.

Los seguros son contratados por las empresas navieras para
protegerse de accidentes en sus actividades marítimas. "Estos son
de varios tipos, de acuerdo a la actividad. Dentro de esas
opciones hay los de responsabilidad en caso de accidentes a
personas".

El cobro del seguro, dice Estrada, puede aplicarse por medio de
una demanda presentada por el afectado o los familiares que se
consideren perjudicados por un hecho ocurrido en la embarcación.

En Andinave, compañía que actúa como agente representante de la
dueña del Cool Express, se argumentó que no estuvieron
relacionados con las muertes de Uguña y Sotomayor. "Eso se sale de
nuestro presupuesto de responsabilidad", expresó un funcionario
que no dio su nombre.

Estrada explica que en ninguna de las embarcaciones con bandera de
Ecuador se contrata este tipo de seguros y que por esa razón para
el traslado de frutas, vegetales, insumos o de petróleo lo que se
hace es contratar barcos extranjeros.

Según Iliana González, de la Cámara Marítima del Ecuador (Camae),
de las 34 compañías navieras afiliadas a esta organización,
ninguna es dueña de barcos, sino que todas representan a naves
extranjeras. (Texto tomado de El Comercio)

Ciudad Guayaquil



         


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