Quito. 4 ago 98. Los 20 jóvenes que ayer clamaban por justicia
en el país, en los alrededores del aeropuerto tenían la misma
consigna:evitar que el "hombre del maletín" suba a su avión y
escape del país. Sobre todo en tiempos de transición de
presidentes.
Cuando el hombre del maletín intentaba escaparse, sus
perseguidores lo atrapaban nuevamente y lo ponían frente a las
cámaras y micrófonos de la prensa nacional.
Por medio de este acto simbólico, desarrolldo la mañana de
ayer, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) busca
demostrar que el país ya no soporta más fugas de sindicados
por la justicia.
El hombre del maletín, abrazado a sus fajos de billetes
buscaba cualquier descuido para subirse a la avioneta que lo
esperaba con el motor encendido en la pista.
Por cuatro horas sus intentos fueron vanos, gracias a la
tenacidad de los activistas que, altavoz en mano, detuvieron
todos sus intentos.
Por su cara de resignación, parece que, al menos, ese
corrupto, desistió de levantar el vuelo. (DIARIO HOY) (P.
7-A)
Ciudad Quito

