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Niños extrañan jugar canicas con Fernando y Allison


Publicado el 08/Marzo/2009 | 00:02

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Una madre de familia asesinó a sus dos hijos y luego se ahorcó. Su cónyuge trabaja en un taller mecánico en el centro, y hace unos días le propuso montar un negocio propio. El caso se investiga

El hecho se produjo en guayaquil


 La vecindad de la quinta etapa de la cooperativa Balerio Estacio busca hoy explicaciones para el suicidio que ocurrió el 3 de marzo anterior.

Mientras la Policía arma el rompecabezas del hecho, los vecinos no pueden olvidar a Paola León Tomalá (22), enfermera que, desde hace más de cinco años, aplicaba inyecciones y sueros para ayudar en la economía de su hogar.

Ella y su esposo, José Varela, procearon a Fernando (7 años) y Allison (2), los que en sus ratos libres jugaban con canicas cerca de laderas que durante el invierno se transforman en cauces de quebradas con lodo.

La familia Varela León aparentaba felicidad y armonía. Los fines de semana, salían en un auto Volkswagen a pasear al casco comercial de Guayaquil o visitaban los parques regenerados.

José, un sencillo mecánico, no para de llorar cuando observa los juguetes o recuerda la sonrisa de sus hijos, que fueron estrangulados por su propia madre.

Mira la pared, y una lágrima corre por su rostro tras señalar que aquella mañana salió como siempre al centro de la urbe, donde funciona su taller de automóviles.

Una semana antes del hecho, se comentaba, de boca en boca, que su pequeño hijo había sido violado por un menor de edad. Varela averiguó a través de su esposa y vecinos, pero ella lo negó rontundamente. Sin embargo, Paola buscó la manera de tranquilizarlo.

Para salir de dudas, ella acudió hasta un centro de salud con su hijo. Y, tras el chequeo de rutina, el examen médico reveló supuestas señales de agresión sexual.

No contenta, interrogó a Fernando y a un par de menores que, cada tarde, acostumbraban jugar fútbol y canicas en las laderas.

Alguien le comentó a Paola que el presunto responsable era NN Wilmer, el hijo de su vecino, y casi de inmediato lo buscó para exigirle una explicación.

La acción no tuvo respuesta, y la abnegada madre fue hasta su humilde casa para llorar desconsoladamente.

Su esposo hizo a un lado los rumores y prefirió dar ánimo a la modesta enfermera que tenía como meta administrar un negocio propio. Aunque su deseo era instalar un servicio de computación y cabinas telefónicas, José le insistió en colocar una enfermería. Con eso, cientos de personas se apostarían en los exteriores de su vivienda, ubicada en la manzana 1, solar 4.

El albañil Roberto Aguilera recuerda que Paola le conversó el 28 de febrero anterior su anhelo de construir un espacio para el negocio familiar. "Usted me avisa, doña, y yo le pongo un material de calidad para su local".

María Ronquillo sacude su cabeza y se atreve a creer que su amiga tenía problemas económicos o sentimentales que le impulsaron a cometer el filicidio. Pero Segundo Solarte (51) va más allá. Manifesta que la occisa era una mujer compasiva, católica y alegre. "Se llevaba con todos. Nunca voy a olvidar su contagiosa sonrisa".

Cada víspera de Navidad, ella y sus hijos se reunían para colaborar en el bingo del barrio, con el fin de recolectar dinero para comprar juguetes y caramelos.

Horas antes del suicidio, el negro cielo vaticinaba una tragedia. En el barrio, Fernando y Alisson jugaban con sus canicas. Sus amigos los notaron alegres y sin preocupaciones. Su madre los llamó hacia las 18:00, y minutos después cayó un diluvio.

Solarte llegó dos horas después, pero no se imaginó que frente a su vivienda se suscitó una dramática escena. Los perros ladraban de esquina a esquina y las luminarias del sector se balanceaban con el viento de la fuerte lluvia. A pocas cuadras, el guardia de seguridad Adolfo Mendoza rondaba las villas de las manzanas 1 y 15, y la familia de NN Wilmer miraba el reloj y acomadaba unas cuantas maletas para abandonar el marginal sitio. Todo esto, para proteger la integridad de su ser amado.

Varela, cansado y con hambre, estacionó su automóvil. Se bajó e intentó ingresar hasta su domicilio, pero la puerta principal estaba atrancada. Entonces, dio unos pasos y abrio la ventana.

Su cuerpo se paralizó al ver a Paola estrangulada y a sus hijos con señales de pinchazos de agujas en las manos.

Sus gritos, que se mezclaron con la caída de la lluvia en los techos, llegaron a oídos de Mendoza, quien se abrió camino en precipitada carrera.

Minutos después, agentes de la Brigada de Criminalística de la Policía visitaron el marginal sector para constatar el suicidio de Paola y la muerte de los infantes, los que se encontraban en posición decúbito dorsal.

Entre las evidencias se incautó una carta, pero el celular de la occisa desapareció misteriosamente de la mesa.

Algunos curiosos lograron ingresar hasta la casa para observar que León había usado una soga para colgarse de una viga del techo de la cocina. En el piso, había un par de agujas con una sustancias aceitosa. Alguien sostuvo que era veneno, y uno de los peritos recogió las muestras.

Luego, aparecieron fotógrafos y periodistas que invadieron la zona para interrogar a familiares y amigos.

En medio de la tormenta, la Policía sacó los cuerpos y los puso en una camioneta con dirección a la morgue policial. Al día siguiente, el jefe del Departamento Legal de la Policía, Juan Montenegro, precisó que la mujer presentaba cortes en las muñecas y murió por estrangulamiento.

Fernando y Alissson tenían huellas de asfixia. Sin embargo, se descartó un intento de envenenamiento.

El afligido padre de familia denunció a la Policía y a la fiscal de turno, Diana Cueva, que su hijo fue violado hace ocho días por un vecino y, desde esa fecha, su esposa solo pasaba deprimida.

El nombre del autor del ultraje no fue proporcionado por Varela por temor a represalias.

Los tres féretros se trasladaron hasta el cementerio del suburbio Angel María Cannals. Los cuerpos fueron sepultados en medio del llanto y dolor de amigos y familiares que esperan que el hecho se esclarezca cuanto antes.

Mientras tanto, Juan, Pedro y Luis juegan con sus canicasen las laderas, y apuestan a que la Policía aprehenderá en las próximas horas al culpable.

Pedro interrumpe a Juan y, en voz alta, dice: "Fernandito jugará con las canicas que le prestarán los angelitos". Luis expresa: "El culpable caerá pronto. Y, en la noche, despertará gritando".

Los menores se retiran a sus casas luego del sol canicular. Unas cuantas canicas se pierden en el fango...

El sector se creó en 1993

La cooperativa Balerio Estacio, donde ocurrió la muerte de los dos niños y su madre, carece de servicios básicos como el de agua potable, hay más de 6 000 predios según el Departamento de Terrenos del Cabildo.

En este sector marginal, el tráfico vehicular es complicado, por la estrechez de las calles lastradas y los pronunciados baches que se forman durante el invierno. Allí, habitan familias oriundas de cantones de Guayas, El Oro, Manabí y Esmeraldas. Rodolfo Perlaza, morador del bloque 5, señala que esta cooperativa fue bautizada así por los habitantes en reconocimiento al líder popular y ex asambleísta del movimiento País.

Los propietarios no poseen escrituras, solo certificados de posesión de sus solares. Por eso, el Municipio no puede invertir en servicios básicos. (CHM)

15 años de edad tenía Luis, un joven que fue asesinado en Balerio Estacio, el 2 octubre de 2007.

3 sujetos asesinaron al chofer Carlos Delgado Almea, tras resistirse a un asalto, el 3 de junio de 2007.

4 años tenía la menor que murió el 24 de agosto de 2007, tras un rito espiritual celebrado por religiosos.

7 tiros recibió Iván Reina Quintero, al llegar a su casa, en el bloque 17, el 3 de junio de 2008.

2 sujetos desconocidos asesinaron a un joven, de 17 años, en el bloque 1, el 3 de marzo pasado.

2 sujetos que viajaban en una moto mataron a un joven de 20 años, el 26 de noviembre de 2008.

2 500 dólares fue el robo que sufrió el líder barrial Balerio Estacio, al llegar a su casa, el 9 de febrero anterior.

Jessica se abalanza al vacío con sus dos hijos


Estos casos son esporádicos en la urbe

La Policía Judicial del Guayas registró el 8 de septiembre de 2008 un caso insólito.

Jéssica Burbano Bruque, esposa de un ciudadano irlandés, lanzó a sus hijos desde un balcón ubicado en un cuarto piso, para luego hacerlo ella.

La conmoción que el hecho causó no se limitó a su condominio, ubicado frente a la Plaza de Artes y Oficios, al sur de Guayaquil.

Según testigos, Burbano siempre estaba pendiente de las noticias sobre violencia o acccidentes.

La intranquilidad se apoderó de su mente cuando se enteró que en el Bloque 3 una mujer mató a su esposo. Este hecho la afectó tanto que la ingresaron al hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce, al norte de Guayaquil, en donde le diagnosticaron esquizofrenia.

El Departamento de Criminalística de la Policía Judicial constató que los tres cuerpos quedaron en la calzada del patio del condominio.

Los bomberos llegaron de inmediato para socorrerlos, pero lamentablemente dos de ellos, la madre y uno de sus hijos (10), habían fallecido en el acto, mientras que el menor (4) fue llevado de urgencia hasta un hospital, donde solo se comprobó su muerte.

Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud y de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, esta es la tercera causa de muerte en personas de 15 a 44 años, en el planeta.

Juan Montenegro, médico forense de la Policía, dice que estos casos son esporádicos en la urbe.

Sin embargo, en el caso de los menores de edad, por cada muerte por suicidio se calcula que se dan casi 20 tentativas fallidas, que dejan dolor emocional, infelicidad o enfermedades gastrointestinales.

"En las mujeres, la causa principal es la decepción amorosa; en hombres, la crisis económica", refiere.

En el 2007, un total de 19 menores de edad se suicidaron en Guayas, mientras que en el 2008 hubo 14 casos. (CHM)

Nochebuena, el marco para otro infanticidio

Daniela carrera buscaba desesperadamente a su hijo. Había pasado muy poco tiempo desde que salió a la tienda, así que le sorprendió que el niño de tres años no estuviera en la casa ubicada en Pifo (al noreste de Quito), si lo había dejado dormido en la cuna. Era el 24 de diciembre de 2008.

Lo que más le desesperaba a Daniela era que su hermana, Cristina Carrera, de 22 años, tampoco apareciera. Empezó a buscarlos en el barrio y, luego, encontró el primer indicio, a través de los vecinos: habían visto que Cristina había salido de la casa sin el niño.

Así, para cuando ella apareció de regreso, le pidieron explicaciones sobre el paradero del menor.

En poco tiempo, acorralada por tantas preguntas, se supo la verdad de la boca de la tía del pequeño.

Según contó Cristina, apenas su hermana salió a la tienda, tomó al niño que estaba en la cuna y lo arrojó por la ventana.

Como el pequeño no había fallecido por el impacto, Cristina procedió a envolverlo con cinta adhesiva para asfixiarlo.

Cuando confesó el hecho, el resto de la familia le exigió que revelara el lugar en donde había dejado el cuerpo del niño. Apenas lo confesó, fueron incrédulos a buscarlo. La víctima había sido colocada en el interior de una funda que contenía los regalos de la Nochebuena.

Cristina había perdido a su hijo, muerto hace poco. Según sus declaraciones el homicidio de su sobrino fue para que su familia se diera cuenta que ella aún sufría por la perdida de su hijo.

Actualmente, la Policía investiga si Cristina está vinculada a la muerte de su propio hijo. (JRI)

Punto de vista


Gaitán villavicencio, Sociólogo

'El hecho muestra dos lecturas'

El impacto del filicidio que causó conmoción en la ciudadanía, tiene dos lecturas para el sociólogo Gaitán Villavicencio.

Primero, se debe tomar en cuenta la parte psiquiátrica del individuo (problemas o trastornos mentales; segundo, desde el punto de vista social, era una persona que laboró como enfermera y estuvo expuesta a crisis emocionales diarias.

Villavicencio sostiene que la sociedad, a través de los medios de comunicación, tiene que bajar el nivel de sensacionalismo. Estos casos deben presentar un contexto diferente, para que la interpretación no afecte ni ofenda la condición humana. (CHM)

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Hora GMT: 08/Marzo/2009 - 05:02