BUENOS AIRES. 4 oct 96. El gobierno argentino profundizó su
resistido plan de desregulación del mercado laboral con el
envío al Parlamento de un proyecto que propone la derogación
de los convenios colectivos, la caída de los estatutos
especiales y la negociación por empresa.
Menem respondió así a un debate por el empleo que se realizó
la víspera en el Congreso, promovido por la oposición
parlamentaria para reclamar la declaración de emergencia
ocupacional y un plebiscito sobre la flexibilización laboral.
El proyecto busca una amplia flexibilización en los horarios,
las vacaciones y los salarios; propone períodos de trabajo de
hasta 30 días sin franco dominical, con francos acumulados y
vacaciones anuales no inferiores a 14 días corridos.
El gobierno cuenta con el respaldo del Fondo Monetario
Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) para su cruzada
desreguladora, pero enfrenta oposición interna.
Dos huelgas generales realizadas por la central obrera CGT con
el apoyo de organizaciones obreras disidentes y partidos
políticos opositores, así como una encuesta que revela que dos
de cada tres personas rechazan la flexibilidad, son una
evidencia de ello. (EFE) (DIARIO HOY) (P. 11-A)

