Quito. 17.04.93. (Editorial) No hace mucho en una de estas
columnas hablé de que una obra de Von Hagen había sido plagiada
por un autor nuestro -supuestamente serio- en una publicación
auspiciada por una institución que no descubrió el engaño a
tiempo.
Ahora quiero dar algunos datos sobre Von Hagen, personaje que
vivió entre la ciencia y la ficción, entre aventuras, viejas y
estudios serios. Una especie de doble de Hemingway, grande,
rubicundo, barbón y lleno de vida, amó visitar lugares exóticos y
entrar en contacto con la naturaleza y las gentes primitivas,
haciendo una contribución notable a la divulgación de temas
históricos, etnográficos y antropológicos, en nada menos que 60
libros diferentes.
Pero al mismo tiempo, cuando pudo, aprovechó para obtener
ganancias en formas que nada tenían que ver con su oficio de
escritor viajero. Por ejemplo, en 1935, cuando se celebraba el
Centenario del periplo de Darwin, se dice que realizó un largo
viaje a varios países de América del Sur siguiendo las huellas
del gran naturalista, y que trajo para la venta bustos de Darwin
que logró colocar en varios países, incluso vendiendo a nuestro
gobierno el que ahora existe en una plaza en la isla San
Cristóbal en Galápagos.
El señor Marco De Poli, residente de Milán, me contó que una vez
en 1985 halló un artículo sobre Von Hagen en la revista del
Touring Club italiano, que decía que él vivía en un pueblo de
Chianti en la Toscana. Siendo un admirador del escritor, cuyos
libros habían aparecido en Italia por edición de la Rizzoli, De
Poli logró conseguir su dirección y le fue a visitar a casa. Von
Hagen tenía entonces casi 80 años y estaba confinado a una silla
de ruedas por la amputación de una pierna. Allí él le dijo a De
Poli que había reunido unos 100 mil metros de películas, sobre
América Latina y otras partes del mundo, en viajes que había
emprendido desde 1934. Había logrado editar unos pocos
documentales con este inmenso material, pero lo más de este
tesoro jamás había sido divulgado.
A su pesar, el señor De Poli no consiguió encontrar apoyo para
clasificarlo, editarlo y montarlo, a pesar de que contenía
secuencias sobre el Perú, Ecuador, Galápagos, la Amazonía
(incluyendo la fabricación de "tzantzas" de los jíbaros) y hasta
la captura de los primeros quetzales guatemaltecos que se
exhibieron vivos en Londres.
Estas secuencias fueron de las primeras filmadas a color en el
mundo en el entonces novísimo "Kodak Reversal Film". El material
de Von Hagen fue a dar, en parte, en el "Museum of the American
Indian" en Nueva York, y mucho quedaba todavía en poder de él en
ese entonces, pero la muerte le sobrevino poco después, cuando,
en el hospital de Terranuova Bracciolini, le amputaron la otra
pierna. Nadie parecía recordarle ya, al punto que el propio
señor De Poli decidió enviar un despacho sobre su fallecimiento a
la Agencia Ansa, que lo difundió al mundo.
De los 60 libros de este autor, 16 fueron traducidos al italiano.
Entre los más importantes están "El Camino del Sol", "Las cuatro
estaciones de Manuela", "El mito del dorado" y "Grandes
naturalistas en América". He ordenado su autobiografía, "Sulle
Strade del Pasato", de la casa Newton-Compton de Roma. Von Hagen
nació en St. Louis en Missouri, de padres prusianos inmigrantes,
y durante la II Guerra Mundial fue confinado, como hijo de
alemán, a un campo de concentración en Estados Unidos. Quizá por
esto nunca se sintió ciudadano de su país de nacimiento. (4A)
columnas hablé de que una obra de Von Hagen había sido plagiada
por un autor nuestro -supuestamente serio- en una publicación
auspiciada por una institución que no descubrió el engaño a
tiempo.
Ahora quiero dar algunos datos sobre Von Hagen, personaje que
vivió entre la ciencia y la ficción, entre aventuras, viejas y
estudios serios. Una especie de doble de Hemingway, grande,
rubicundo, barbón y lleno de vida, amó visitar lugares exóticos y
entrar en contacto con la naturaleza y las gentes primitivas,
haciendo una contribución notable a la divulgación de temas
históricos, etnográficos y antropológicos, en nada menos que 60
libros diferentes.
Pero al mismo tiempo, cuando pudo, aprovechó para obtener
ganancias en formas que nada tenían que ver con su oficio de
escritor viajero. Por ejemplo, en 1935, cuando se celebraba el
Centenario del periplo de Darwin, se dice que realizó un largo
viaje a varios países de América del Sur siguiendo las huellas
del gran naturalista, y que trajo para la venta bustos de Darwin
que logró colocar en varios países, incluso vendiendo a nuestro
gobierno el que ahora existe en una plaza en la isla San
Cristóbal en Galápagos.
El señor Marco De Poli, residente de Milán, me contó que una vez
en 1985 halló un artículo sobre Von Hagen en la revista del
Touring Club italiano, que decía que él vivía en un pueblo de
Chianti en la Toscana. Siendo un admirador del escritor, cuyos
libros habían aparecido en Italia por edición de la Rizzoli, De
Poli logró conseguir su dirección y le fue a visitar a casa. Von
Hagen tenía entonces casi 80 años y estaba confinado a una silla
de ruedas por la amputación de una pierna. Allí él le dijo a De
Poli que había reunido unos 100 mil metros de películas, sobre
América Latina y otras partes del mundo, en viajes que había
emprendido desde 1934. Había logrado editar unos pocos
documentales con este inmenso material, pero lo más de este
tesoro jamás había sido divulgado.
A su pesar, el señor De Poli no consiguió encontrar apoyo para
clasificarlo, editarlo y montarlo, a pesar de que contenía
secuencias sobre el Perú, Ecuador, Galápagos, la Amazonía
(incluyendo la fabricación de "tzantzas" de los jíbaros) y hasta
la captura de los primeros quetzales guatemaltecos que se
exhibieron vivos en Londres.
Estas secuencias fueron de las primeras filmadas a color en el
mundo en el entonces novísimo "Kodak Reversal Film". El material
de Von Hagen fue a dar, en parte, en el "Museum of the American
Indian" en Nueva York, y mucho quedaba todavía en poder de él en
ese entonces, pero la muerte le sobrevino poco después, cuando,
en el hospital de Terranuova Bracciolini, le amputaron la otra
pierna. Nadie parecía recordarle ya, al punto que el propio
señor De Poli decidió enviar un despacho sobre su fallecimiento a
la Agencia Ansa, que lo difundió al mundo.
De los 60 libros de este autor, 16 fueron traducidos al italiano.
Entre los más importantes están "El Camino del Sol", "Las cuatro
estaciones de Manuela", "El mito del dorado" y "Grandes
naturalistas en América". He ordenado su autobiografía, "Sulle
Strade del Pasato", de la casa Newton-Compton de Roma. Von Hagen
nació en St. Louis en Missouri, de padres prusianos inmigrantes,
y durante la II Guerra Mundial fue confinado, como hijo de
alemán, a un campo de concentración en Estados Unidos. Quizá por
esto nunca se sintió ciudadano de su país de nacimiento. (4A)
Hora GMT: 17/Abril/1993 - 05:00 Fuente: DIARIO HOY Ciudad N/D Autor: FERNANDO ORTIZ CRESPO

