Quito. 21.03.94. Una tasa de crecimiento negativo de 3.49%
registraron las exportaciones ecuatorianas en 1993, a causa de
las dificultades de precios y mercados que enfrentaron algunos de
los productos tradicionales, situación atenuada ligeramente por
las exportaciones no tradicionales que, en cambio, experimentaron
una notoria mejoría.
Las ventas totales del país en los mercados externos totalizaron
2.904 millones de dólares en 1993, frente a los 3.008 millones
del año precedente, según informes del Banco Central del Ecuador.
La causa fundamental de ese resultado negativo fue la caída de
las exportaciones de productos primarios, particularmente el
petróleo, banano y camarón, que en conjunto experimentaron un
descenso de 320 millones de dólares.
Es conocido que el primero nunca logró estabilizarse en el precio
de 17 dólares el barril que inicialmente previó el Gobierno y, al
contrario, después de varios meses de haberse ubicado en 15
dólares, sus precios cayeron en el último trimestre de 1993, como
producto de la sobreoferta mundial, problema que no se ha
resuelto por las discrepantes políticas de producción de los
mayores abastecedores mundiales.
Igualmente, son conocidas las dificultades que experimentó el
banano, afectado por la competencia de la producción
centroamericana y por las tirantes relaciones con la Unión
Europea.
El camarón, en cambio, está afectado por el denominado "síndrome
de Taura", una enfermedad que afecta al crustáceo y que ha
reducido su producción.
Las exportaciones de productos industrializados, en cambio,
experimentaron un mejor comportamiento, puesto que totalizaron
507 millones de dólares, frente a 359 millones de dólares del año
1992.
En este grupo de productos es notorio el crecimiento de las
ventas externas de café elaborado, harina de pescado, productos
del mar elaborados, químicos y fármacos, manufacturas de metales,
manufacturas textiles, sombreros de paja toquilla, que junto con
la madera y las flores naturales, se convirtieron en el soporte
que impidió resultados mas desalentadores para el país.
En aval de los esfuerzos que tanto el Estado como la empresa
privada han desarrollado en estos sectores de la economía para
diversificar la oferta exportable del país, cabe mencionar lo que
ocurre con la madera, las flores, las manufacturas de metales y
los textiles.
En efecto, las exportaciones de madera han experimentado un
consistente crecimiento, que lo lleva de exportaciones totales
por 236 mil dólares en 1986 hasta 16 millones de dólares en 1993,
salvo el profundo declive de 1992, en que cayeron a seis millones
de dólares, después que en 1991 habían logrado situarse en 12
millones.
En lo que se refiere a las flores, su crecimiento es más
sostenido. En 1986, el monto de sus ventas externas fue de nueve
millones de dólares, cifra que en 1993 se elevó a 39 millones de
dólares, sin que en el lapso se haya registrado un solo descenso.
También llama la atención de las manufacturas textiles, puesto
que los empresarios del sector han venido quejándose de las
dificultades derivadas de la importación de ropa usada y, en
algunos casos, de la competencia de la industria colombiana, a
raíz de la apertura comercial.
En 1986, sus exportaciones totalizaron apenas 577 mil dólares,
pero en 1993, se elevaron a 29 millones de dólares.
El crecimiento las ventas externas de la industria textil, es
particularmente notorio a partir de 1991. Ese año las
exportaciones totalizaron siete millones de dólares, un millón y
medio más que en el período precedente. En 1992, experimentaron
un salto a 20 millones de dólares y esa tendencia se acentuó en
1993, el primer año completo de la apertura comercial con
Colombia, según lo muestra la cifra mencionada en el párrafo
anterior.
Otro sector que también vive una bonanza es el de la industria
automovilística. Las cifras del Banco Central incluyen a las
ensambladoras automotrices en el grupo denominado "manufacturas
de metales", que está entre las actividades económicas que
registra un constante crecimiento.
En 1986, las exportaciones totalizaron cuatro millones de
dólares. En 1993, ese rubro se situó en 71 millones de dólares.
Fuentes de la industria automotriz, revelaron cifras de
exportaciones a Colombia por alrededor de 40 millones de dólares,
el año pasado.
Menos espectacular, pero igualmente consistente es el crecimiento
de las exportaciones de químicos y fármacos. En efecto, sus
ventas externas subieron de nueve millones de dólares en 1986, a
25 millones en 1993, y su mejoramiento es más sostenido despúes
de su caída de 1989.
Igualmente, con altibajos en algunos años, es también notorio el
crecimiento de las exportaciones de productos del mar elaborados,
cuyas ventas suben de 23 millones de dólares en 1986 a 69
millones, en 1993.
Si bien los elaborados de café crecieron el último año con
relación a 1992, las cifras del período analizado reflejan un
estancamiento, mientras que que el de los elaborados de cacao, en
cambio, tienden a decrecer constantemente.
De cualquier manera, el petróleo continúa como el soporte
fundamental del comercio exterior del país, puesto que el balance
entre importaciones y exportaciones, que desde hace años es
positivo para el país, se torna negativo, si se excluyen las
ventas de ese producto. (Revista Economía 3)
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