San José. 22.03.93. Los trece días de angustia que han vivido 10
nicaragüenses en la embajada de su país en Costa Rica concluyeron
el domingo, felizmente al ser liberados por sus secuestradores,
que confiaron en que el Gobierno de San José les permitirá viajar
a otras naciones.
La liberación, que había sido ya acordada el viernes, se retrasó
un día más de lo previsto por la negativa del Gobierno de Managua
a firmar un documento sobre los compromisos alcanzados con el
autodenominado "Comando Yolaina", integrado por cinco
antisandinistas.
No se han revelado los pormenores del acuerdo, salvo la garantía
dada a los secuestradores para que viajen, según las preferencias
expresadas por cada uno, a la República Dominicana y Nicaragua.
La ocupación de la embajada, que comenzó, con 24 personas en su
interior, el pasado 8 de marzo, concluyó hoy a las 00,40 hora
local (06,40 GMT) con la liberación de los últimos 10 rehenes.
Los antisandinistas, tras soltar a los cautivos, permanecen sólos
en la sede diplomática ocupada hasta que salgan rumbo a sus
países de destino, a partir de las 12,00 hora local (18,00 GMT)
de hoy.
El ministro costarricense de Seguridad, Luis Fishman, informó del
horario previsto para la partida del comando al visitar a los
policías que custodian la embajada.
"Gracias a Dios, se ha solucionado un problema usando los medios
cívicos", declaró en San José el arzobispo de Managua, Miguel
Obando y Bravo, que ha pasado muchas horas, en las últimas dos
semanas, negociando con los secuestradores dentro de la sede
diplomática.
"Ha sido una labor de muchas personas", puntualizó Obando y Bravo
al llegar al ministerio de Seguridad en compañía de los diez
liberados, entre ellos el embajador, Alfonso Robelo.
Un grupo de familiares y numerosos periodistas esperaban al
grupo, cuyos rostros reflejaban la tensión y la fatiga de los
trece días de cautiverio.
Ninguno de ellos, que poco después partieron hacia sus
domicilios, quiso hablar con la prensa, y los funcionarios de los
gobiernos de Costa Rica y Nicaragua que negociaron el secuestro
insistieron en que no podían ofrecer declaraciones hasta que los
secuestradores salgan del país.
Fishman se negó también a precisar el monto del rescate pagado
por el Gobierno de Nicaragua al cabecilla del grupo, el ex contra
José Manuel Urbina Lara, y dijo que su Gobierno ha cumplido con
la tarea de liberar a los rehenes "sanos y salvos".
Urbina en un principio pidió seis millones de dólares, pero
fuentes periodísticas afirmaron que solo recibió entre 250.000 y
500.000 dólares.
El ministro agregó que el Gobierno de Costa Rica se comprometió a
garantizar la seguridad a los miembros del comando como parte de
las negociaciones.
Poco después de liberados los rehenes, Cecilia Salas, compañera
de Urbina Lara, ingresó en la sede diplomática, acompañada de una
hermana y un hermano de Urbina.
El jefe del comando y, al parecer, también uno de sus
integrantes, Guillermo Arcenio Oporta Reyes, viajarán a la
República Dominicana.
Los otros tres secuestradores serán transportados por helicóptero
hasta algún lugar no revelado de Nicaragua que sólo conocerá el
piloto cuando la aeronave haya alzado vuelo.
Según un comunicado leido por el vicecanciller de Nicaragua, José
Pallais, en San José, su Gobierno otorga permiso al de Costa Rica
para el "sobrevuelo, aterrizaje y despegue" de un helicóptero
"MI-17", de fabricación soviética, precisamente donado por el
Ejército sandinista a principios del año pasado.
Pallais vino a San José para negociar con los secuestradores
junto al ministro de Gobernación nicaraguense, Alfredo Mendieta.
Los dos ministros nicaragüenses y Obando y Bravo saldrán antes
del mediodía hacia Nicaragua, en un vuelo privado, según
declararon a EFE.
El comando no logró, según fuentes oficiales nicaragüenses,
ninguna de sus peticiones políticas, que consistían en la
destitución del ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, y del
jefe del Ejército, Humberto Ortega, muy criticados ambos por la
oposición nicaragüense, y el procesamiento de dos altos cargos
ilitares sandinistas. (EFE)
Ciudad N/D

