RÃo de Janeiro. 4 jun 98. El seleccionador brasileño Mario
Zagallo, el coordinador técnico Arthur Antunes Coimbra "Zico"
y el médico LÃdio Toledo "quemaron la carrera" del delantero
Romario de Souza, afirmó hoy a EFE el médico Nivaldo Baldo.
"Romario difÃcilmente se recuperará del impacto de haber sido
marginado de la Copa del Mundo de Francia, porque no imaginaba
que sus privilegios como jugador se acabarÃan, ni que sus
amigos le traicionarÃan", subrayó el fisioterapeuta,
responsable de la rehabilitación en tiempo récord del
centrocampista del Atlético de Madrid, Osvaldo Giroldo
"Juninho".
"Cuando Zagallo, Zico y Toledo hablan, pueden destruir una
vida, y sus decisiones dolorosas, tardÃas y ambiguas están
haciendo estragos en la selección", manifestó.
Baldo denunció que a la selección "la está minando una pelea
por el poder entre Zagallo y Zico, que claramente está ganando
el segundo, pero que ha dejado muchas vÃctimas".
Las primeras, según Toledo, son Romario, Juninho -a quien
hasta último momento le crearon la expectativa de que serÃa
convocado-, el zaguero del club Sao Paulo, Marcio Santos, y el
centrocampista Flavio Conceizao (Deportivo-ESP), que fueron
sustituidos hace semanas por sufrir lesiones musculares leves.
Agregó que en cada uno de esos casos hubo diferente rasero
para medir sus posibilidades y criterios "dudosos" para
sacarles del equipo, que disputará la fase final del último
Mundial de este siglo.
"Estos jugadores no serán las últimas vÃctimas de la
desorganización interna de Brasil. Habrá más lesionados",
vaticinó Baldo, conocido en el paÃs por haber recuperado de
delicados traumas a los ex futbolistas Paulo Roberto Falcao y
Brasileiro Sampaio de Souza "Sócrates", asà como a Marcio
"Amoroso" dos Santos, del Udinesse italiano.
Según Baldo, "la selección brasileña de fútbol es una
auténtica torre de Babel".
"Aunque son competentes en sus cargos -agregó- todos hablan
cosas distintas, no existe una jerarquÃa definida y sà una
lucha por ganar el escalón superior, no hay un proyecto de
trabajo ni un método cientÃfico claro y sà mucha presión
psicológica", finalizó. (EFE) (DIARIO HOY) (P. 3-B)
Ciudad Río de Janeiro

