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La presencia de un tumor en el ovario

Publicado el 24/Diciembre/2006 | 00:00

Pocas cosas producen más angustia en una mujer que el que se le detecte una masa en el ovario. Dado que este es un órgano que está dentro de la cavidad abdominal, usualmente no se sabe de su crecimiento sino luego de que ha pasado algún tiempo para que el tumor alcance gran tamaño como para que produzca molestias o pueda ser palpado durante un chequeo ginecológico. Esto hace que se realicen enormes esfuerzos médicos para lograr un examen que permita descubrir a tiempo un cáncer de ovario.

Sea porque el examen ginecológico hizo sospechar una masa ovárica o porque la paciente se queja de sensación de presión, dolor abdominal o de irregularidad menstrual, los ginecólogos complementamos el examen con un ultrasonido transvaginal, para evaluar las estructuras del área pélvica: útero, ovarios, trompas y fondo de saco de Douglas. La presencia de un quiste en el ultrasonido no siempre es sinónimo de problemas ya que usualmente puede tratarse de un quiste folicular normal.

Durante el ciclo menstrual crece en el ovario un folículo, que al llegar a unos 2 cm se revienta ocasionando la ovulación. Estos quistes que pueden ser de hasta 3 cm no tienen connotación patológica son de paredes delgadas, regulares y el contenido es claro. Desaparecen al producirse la ovulación y reaparecerán el próximo mes en el otro ovario. Sin embargo, algunos tienen características diferentes y pueden persistir más allá de la siguiente regla. El hallazgo incidental de estos tumores en un ovario no significa un cáncer. La mayoría es benigno y corresponde al cuerpo lúteo (lo que queda del folículo en el ovario luego de la ovulación), a quistes hemorrágicos, a endometriomas, etc. Dependiendo de la edad, la paridad o los antecedentes familiares, algunos de los quistes pueden ser cancerosos. El ultrasonido hace sospechar de su presencia porque sus paredes son gruesas e irregulares, son tabicados, su contenido es mixto y puede o no haber líquido libre en la cavidad peritoneal. En estos casos, ciertos marcadores tumorales se encuentran elevados.

Las características del cuadro clínico de la paciente con una masa ovárica determinarán la conducta médica. Si es un quiste simple no se necesitará tratamiento. Si ha crecido demasiado se puede tratar de bloquear el funcionamiento del ovario con el uso de anticonceptivos orales. Si el quiste es de más de 6 cm, tiene componentes heterogéneos o se sospecha de algo precanceroso será necesario realizar una cirugía para evaluar la naturaleza del tumor.

Ciudad Quito



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