BARCELONA.- El ataque en el tren, tal como se conoce ahora al suceso del que fue víctima una menor ecuatoriana, ha generado un debate en España y en el resto del mundo que reabre el tema del racismo.
La justicia tiene su razón de ser y ahora es el centro principal de atención. El problema primordial con el que se encuentran los jueces ante las denuncias presentadas por los inmigrantes ante ataques racistas y xenófobos se debe a la forma cómo se deben tipificarlos. La forma de tratarlos como faltas o delitos alarga las distancias y dictámenes.
El Movimiento Contra la Intolerancia es una de las ONG que más actúa defendiendo la búsqueda de un marco legal que permita castigar estos actos delictivos de racismo. La ONG afirma: En España se dieron pasos importantes con la modificación del Código Penal de 1995, al sancionar conductas que son reprobadas por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca (art. 22-4).
La agresión a la menor ecuatoriana, el pasado 7 de octubre, no es un hecho aislado, según voceros de esa ONG. En los últimos días, un africano tuvo un trato racista en un vagón del tren. Otras denuncias hablan del ataque a un matrimonio boliviano, el 13 de octubre, por parte de un agente español en Vigo, La Coruña.
Pero hay más. Miwa Buene, economista congoleño que trabajaba en la Asociación Católica de Migraciones, aún pide justicia en su silla de ruedas, después de que hace ocho meses fue golpeado en la nuca por Roberto Alonso de Varga, residente de Alcalá de Henares, quien usa estética nazi.
En cuanto a los ciudadanos de nacionalidad ecuatoriana, se conocen algunos hechos como el sucedido el 11 de junio de 2006. Según el Movimiento Contra la Intolerancia, dos jóvenes apalearon a una compañera de clase mientras le gritaban ¡inmigrante de mierda, vete a tu país y dile a los ecuatopencos que España es una mierda y que no vengan aquí!. La joven fue trasladada al Hospital de la Fe, en Valencia.
De acuerdo a los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociales (CIS), dos de cada tres españoles asegura que las agresiones a inmigrantes, o viceversa, son casos aislados.
Igualmente, habla de que la mayoría de los españoles no se considera racista, pero muchos tienen prejuicios. Así, un 47% cree que los inmigrantes hacen bajar los salarios y un 59,6% cree que hay demasiados inmigrantes en España.
Para colmo, el fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, ha encendido los prejuicios durante su informe del año pasado, al vincular la inmigración con la marginalidad y la delincuencia.
SOS Racisme, otra de las ONG que lucha contra la intolerancia, denuncia en su informe anual que recogió 158 casos en 2006, de los que 89 fueron por agresiones. Los abusos contra inmigrantes ya no solamente son dirigidos por individuos de extrema derecha, sino también por los cuerpos de seguridad particular y privada.
Los accidentes laborales y de vivienda son otras formas de racismo, según reflejan las estadísticas.
Según el informe sobre racismo y xenofobia correspondiente a 2006, elaborado por la nueva Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, España es uno de los países que más mal parado termina. Una de las mayores alarmas del informe es el alto índice de accidentes laborales en inmigrantes, mientras las cifras de nacionales no hacen más que bajar. Según el estudio, 8,3 de cada 100 mil trabajadores inmigrantes sufre un accidente laboral en España, mientras las cifras descienden a 6,2 casos por cada 100 mil trabajadores españoles.
Otro de los puntos negativos es la precariedad de la vivienda que se ofrece a los inmigrantes, muchas veces alojados en fábricas abandonadas o granjas destrozadas y bajo condiciones de higiene inmundas.
Para completar, a toda la serie de irregularidades se suma la falta de información oficial sobre crímenes racistas. España forma parte del grupo de cuatro países de la Unión Europea que no han facilitado datos en esta área.
Guayaquileña
La menor de 17 años de edad, que fue agredida con insultos, patadas, manotazos y actos obscenos, es oriunda de Guayaquil, viajó a Barcelona (España) para estar junto a su madre y hermanas, y buscar un futuro mejor, sin imaginar que el destino le tenía deparada una amarga experiencia, a manos de un racista que vive en un país "desarrollado".
La menor que fue golpeada por el español de 21 años, viajó a España el 31 de diciembre de 2005, para reunirse con su madre, quien reside en ese país desde hace siete años.
Según dijo a HOY la prima de la menor golpeada, a su familiar le gustaba visitar Nobol (Guayas) cuando residía al sureste de Guayaquil, entre las calles El Oro y Abel Castillo. Estudiaba en el colegio fiscal Gabriela Mistral, donde estuvo hasta octavo año. Al llegar a Barcelona continuó sus estudios.
"Ella regresaba del colegio en el tren cuando ese loco empezó a golpearla", dijo María Fernanda, basándose en una conversación telefónica con su prima.
La adolescente vive ahora en Barcelona con su mamá y sus dos hermanas, mientras que su papá se quedó en su vivienda de Guayaquil, para cuidar de su anciana madre, de 83 años, y de su hermana. No se sabe si la menor seguirá residiendo en España, pues para precautelar su vida, el padre dijo que quiere traer a su familiar de regreso al país. El viernes recibió el pasaje aéreo y hoy viajará a España. (NST)
Trastorno mental
Un perfil psicológico realizado por el diario español El País a Sergi Xavier Martín Martínez, agresor de la menor ecuatoriana en los Ferrocarriles de la Generalitat, indica que el joven sufre de trastorno mental grave, por lo que ha recibido atención psiquiátrica casi 10 años, según indicó el psiquiatra Alfons Icart, porte del equipo que lo atendió.
No obstante, este experto dice que el joven "ha cometido una falta, es responsable de sus actos y, por ello, debe haber un castigo".
Icart, director de la Fundación Orienta, señaló que este trastorno "tiene relación con la infancia traumática que padeció Sergi al no tener madre, un padre alcohólico y criarse con una abuela con muchas limitaciones humanas".
Los trastornos empezaron a hacerse visibles de pequeño y fue la abuela del niño la que pidió una consulta médica, por indicación de los equipos psicopedagógicos de la escuela donde se educaba.
Sin embargo, el experto agregó que Sergi "además de un castigo legal, debe recibir un tratamiento contra el alcohol y la droga, porque no se le puede dejar en la calle para que cometa otro acto parecido".
Icart manifestó que la atención psiquiátrica del joven se inició en 1992, pero que no se le dio ningún programa terapéutico continuado porque acudía irregularmente.
Alfons Icart explicó que en 2001, Sergi estaba bien y se le dio el alta del Hospital del Día de adolescentes de Gavá, y se le derivó al centro de salud mental de Sant Boi para hacerle un seguimiento, pero el agresor no se presentó más. (JFE)
Cinco años de la muerte del ecuatoriano Pacheco
En aquel caso de racismo, se castigó a los implicados con el máximo rigor de la ley
Javier Pedreño, un catalán casado con una manabita y coordinador de la Asociación de Ecuatorianos en Cataluña, fue la persona que siguió de cerca el caso de Wilson Pacheco, el joven ecuatoriano que murió ahogado en 2002.
Pacheco fue arrojado al río del puerto de Barcelona (España), por dos porteros y un vigilante de la discoteca Maremágnum.
Javier Pedreño recuerda este brutal suceso de tinte racista, que permitió castigar a los implicados con 15 años de prisión, el máximo que permite la ley, ya que las cámaras de vigilancia del local que filmaron el hecho fueron pruebas contundentes en el caso.
Sin embargo, este hecho ni el video, parecen contribuir para castigar al español que agredió a la menor ecuatoriana en el metro de Barcelona, a principios de este mes.
Los agresores de Wilson Pacheco, eran ocho personas. Se demostró la culpabilidad de tres que fueron las que más cerca estuvieron de los hechos y se las condenó a 15 años de cárcel, la máxima pena para este tipo de delitos.
El autor material del hecho, James Anglada, fue sancionado porque fue quien arrojó al joven al río, señaló Pedreño.
Después de cinco años, Javier comenta cuál es la situación de los familiares de Pacheco, la misma que no ha tenido final feliz.
La Asociación de Ecuatorianos en Cataluña hizo el trámite para traer a esposa e hijos de Wilson (un varón y dos niñas) a España. Hubo desencuentros entre la familia porque la viuda quiso llegar por su cuenta, pero ella se fue a otra asociación de inmigrantes. Sé que ahora ella trabaja y recibió una indemnización de 230 mil euros (casi $300 mil), de parte de la empresa que contrató a los guardias.
Posteriormente, los servicios sociales de la Generalitat (el gobierno catalán) le quitaron los hijos a la esposa de Pacheco, porque ella tuvo problemas con la bebida y otros asuntos.
Ella dejaba a sus hijos abandonados y un día la Policía tuvo que esperarla hasta las 04:00 para poder entregar a los menores. Ella siguió un tratamiento de desintoxicación, mientras que los niños (de 12, 13 y 7 años) fueron entregados a la abuela y a una tía.
Sobre el hecho que ha sido noticia durante los últimos días (ataque a una menor ecuatoriana en un tren de Barcelona), Pedreño señala que existen diferencias porque en ese caso (Wilson Pacheco) se hizo justicia, ya que primero fue la máxima condena por los hechos ocurridos (asesinato).
Ahora, en el caso de la menor ecuatoriana agredida en el metro, parece que el juez se centra en diferenciar si es una falta o un hecho criminal.
Lo de Wilson fue una muerte con el agravante de no auxiliarlo. La víctima fue perseguida desde el lugar de los hechos (discoteca) hasta el sitio donde lo arrojaron, cuya distancia es de unos 400 metros. La gente española denunció el caso y además fueron testigos de la filmación que facilitaron las cámaras.
El caso de la menor ecuatoriana es complicado porque el juez se ha empecinado en tomar el hecho como falta, pero no como un acto racista, dijo.
Pero estas dos no son las únicas agresiones contra ecuatorianos.
El viernes anterior, otra joven compatriota, María (nombre protegido), denunció que fue agredida de manera similar por el mismo español que a principios de este mes atacó a la menor ecuatoriana en el metro de Barcelona.
Ella dijo, en una entrevista concedida a un programa de televisión español, que reconoció al agresor durante el video publicado el lunes pasado por los medios de comunicación.
Con el rostro oscurecido para no ser reconocida, María dijo : No quiero relatar ni recordar lo que fue aquella agresión, porque me hace mucho daño aún hoy. (RJ)
Existen 4 000 denuncias en 200 municipios españoles
Asociaciones, ONG, gobiernos, entre otros, se pronunciaron ante el hecho de violencia
Las protestas de repudio a la agresión a la joven ecuatoriana en Barcelona no se hicieron esperar.
La ONG española SOS Racismo señaló, a través de un comunicado, que "para combatir el racismo hace falta ser beligerantes y denunciar situaciones como esta y/o similares", y apuntó que "manifestaciones de violencia racista como esta no pueden quedar impunes en un Estado de Derecho".
La asociación Movimiento contra la Intolerancia, en cambio, pidió a la Fiscalía española que la agresión sea tratada como delito.
Tras sostener que el caso de la menor ecuatoriana es "una de las más de 4 000 denuncias de agresiones de este tipo que se producen en España, en más de 200 municipios", exigió la creación de una Fiscalía específica contra la xenofobia.
En tanto, el martes pasado, el Gobierno ecuatoriano envió una nota de protesta a la embajada española en Quito, lamentando que la justicia española haya dejado libre al agresor de la compatriota.
La canciller María Fernanda Espinosa condenó "esta agresión cobarde y xenófoba", y pidió la solidaridad del Gobierno español, así como del resto de países latinoamericanos.
Rubén Ramírez, canciller paraguayo, dijo: "Nosotros vemos con preocupación estas reacciones que se producen. Creemos y lo estamos exponiendo en voz alta que el tema de las migraciones tiene que ser sustantivo en la agenda internacional".
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó el miércoles de deleznable la agresión racista.
Además, un grupo de representantes de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Ecuador (APDH) efectuó, el jueves, una manifestación frente al Consulado de España en Quito, al mismo tiempo que en Barcelona 250 personas se reunieron para mostrar su rechazo a la violencia contra la menor, adheriéndose más de un centenar de entidades, ayuntamientos y partidos políticos. (CAL)
Racismo y xenofobia, posiciones vigentes en el mundo
Diarios internacionales han incluido un espacio para que los cibernautas comenten lo sucedido
Estoy seguro de que la mayoría de gente desconoce de una pelea monumental que hubo de 40 latin kings contra tres guardas en el metro de Madrid; la noticia no salió ni en diarios. www. 20 minutos.es
El chico procede de hogar desestructurado y no le han dado cariño de pequeño. Es víctima de esta sociedad. www. 20 minutos.es
Que pague por lo que ha hecho... Nadie tiene derecho de agredir a nadie! No quiero imaginar que el juez crea lo que le dice este muchacho. www. 20 minutos.es
Me gustaría que la ministra del Ecuador, si tiene algo de vergüenza, venga tan rápidamente cuando sus compatriotas delinquen, no solo para llamarnos racistas a todos los españoles. www. 20 minutos.es
No es de recibo que por una patada y dos collejas alguien vaya a la cárcel. www. 20 minutos.es
La verdadera alarma social es el asesinato de un taxista por un delincuente brasileño, el tiroteo de hoy en el metro por dos argentinos, todos los días nos están atacando. elpais.com
Vándalos hay en todo el mundo! La idea es no compartir con cinismo o ironía este tipo de acciones en pleno siglo XXI. elpais.com
El racismo y la xenofobia es real, no solo en España sino en gran parte de Europa, por la llegada de miles de inmigrantes en búsqueda de una vida mejor (perdonen, pero todos tenemos ese derecho). elpais.com
¿Habrá quien diga que una parte de la culpa es mía por formar parte de la sociedad? Saldrá por televisión, récord de audiencia y cobrará su buen dinero. elpais.com
De padre alcohólico y madre..., ¿que puede salir?, pues el engendro de este agresivo. elpais.com
Catalán kemao: aquí también hay latinos que agreden a chicas españolas, pero claro, eso no es racismo por la diferencia cultural. charlotte.com
Richard Nicolás: el racismo y la xenofobia son defectos psicológicos que se deben combatir enérgicamente. charlotte.com
Peruano Asao: así son esos españoles y sin embargo acá los recibimos con las puertas abiertas regalándoles el país. charlotte.com
Me he detenido a pensar en la cobardía de ese engendro, pero más cobardía existe en aquellos que vieron lo que pasaba y no hicieron nada, así actúan las sociedades modernas. foro.loquo.com
Tipejos como ese tenemos hasta en los países africanos. Lamentablemente sucedió en España y esa imagen ya ha recorrido el mundo para verguenza del pueblo español... foro.loquo.com
En España somos los primeros que querríamos encerrar a ese tipo. charlotte.com
¿Cómo es que se le da tanto bombo a esto? A ese chico primero le han sacado por la TV como racista, algo que ya le va a perjudicar, y hasta el presidente del Gobierno se ha hecho eco. foro.loquo.com
Enfermos mentales hay en todos lados, lo malo es cuando tratan de minimizar los hechos o encubrirlos. foro.loquo.com
Yo veo cosas peores en el día a día, pero nadie está ahí para filmarlas; si esto pasa en España ¿qué no pasará en América con lo salvaje que es allí la gente o África y Asia? foro.loquo.com
Él podría entrar en prisión por esto. ¿Qué mas queréis? ¿Que le metan en prisión provisional también?. Eso es exagerado, eso sucede en España para asesinos o ladrones. foro.loquo.com
Agresor del metro está bajo libertad condicional
El español debe acudir ante el juez dos veces al día y al juzgado en dos ocasiones al mes
Sergi Xavier Martín Martínez, de 21 años, seguirá en libertad. El juez de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) le acusa de un delito contra la integridad moral porque el pasado 7 de octubre profirió insultos racistas y golpes contra una menor ecuatoriana de 16 años.
Sin embargo, el juez considera que los hechos no revistan la gravedad suficiente como para ordenar su encarcelamiento.
Por el contrario, el juez ordenó que Martín comparezca dos veces al día ante la Policía local de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), localidad en la que reside, entre las 10:00 y las 11:00 y entre las 18:00 y las 19:00. También le solicitó acudir al juzgado los días 1 y 15 de cada mes, y le prohibió acercarse a la víctima a una distancia no inferior a 1 000 metros.
El fiscal y el abogado de la menor contratado por el Gobierno del Ecuador habían solicitado la prisión de Martín, argumentando el riesgo de fuga y la posibilidad de que reincida y vuelva a atacar a la víctima. Pero el magistrado Eduardo Gómez consideró que no se ha podido demostrar ese riesgo de fuga y que no es posible que se repita la agresión, ya que la agredida es una testigo protegida.
Según diario El País de España, la decisión judicial ratifica la orden de libertad que adoptó el pasado 20 de octubre el juez de guardia de la misma población, José María Prado. El servicio de inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) abrió una indagación previa para esclarecer la actuación de ese juez.
La decisión judicial se produjo después de que el juez tomó declaración a la víctima, al acusado y al testigo de la agresión. El documento que la Guardia Civil entregó al juzgado el pasado 20 de octubre contenía la declaración de la menor agredida, en la que se relataba los insultos racistas. Es lo que el artículo 173 del Código Penal considera un delito contra la integridad moral, que se castiga con penas de seis meses a dos años de cárcel. (JFE)
Hoy viaja padre de la menor agredida
Padre de la menor pedirá que el agresor de su hija sea sancionado
Con la convicción de pedir el cambio de juez para que sancione al agresor de su hija viaja hoy a España, a las 18:45, desde el aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.
Se prevé que el vuelo en el que viaja el padre de la menor llegué a Madrid mañana a las 17:00. Esta será las segunda ocasión que el ecuatoriano viaje a España, pues hace 9 años trabajó en un desgüezadero en Barcelona por 7 meses, pero no le gustó y regresó a Guayaquil. Luego, por la mala situación económica, hipotecó su casa para que su esposa y su hija mayor viajaran a ese país europeo, hace siete años, y luego hizo lo mismo la hija menor (la joven agredida). Para el padre de la agredida, lo primordial al llegar a España es estar junto a su esposa e hijas en estos momentos difíciles, tramitar la reagrupación familiar (al tener un mes en España) y cumplir su sueño de pasar la Navidad y Año Nuevo en familia, por lo que antes del incidente había planeado solicitar la visa en diciembre de 2007.
Al llegar pediré un cambio de jueces para que el agresor de mi hija sea encerrado y no vuelva a tener oportunidad de atacar a mujeres indefensas.
El padre de la ecuatoriana viajará hoy desde Quito en un vuelo de Iberia, gracias a un pasaje entregado por la Secretaría del Migrante y una visa vigente hasta el 25 de noviembre de este año. (WF)
Hora GMT: // - 19:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

