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Fray Vicente Solano

Publicado el 16/Octubre/1997 | 00:00

POLIGRAFO, POLEMISTA, ORADOR, NATURALISTA
Quito. 16 oct 97. Elogiado por algunos y combatido por otros,
nadie puede negar el aporte de este personaje al
engrandecimiento de la cultura ecuatoriana que lo tiene en la
lista de sus valores más encumbrados.

Los someros o exhaustivos juicios que desde bastante tiempo
atrás se han hecho sobre la obra cultural de fray Vicente
Solano Vargas-Machuca, coinciden en que si bien se alejó un
tanto de la auténtica línea de la creación mayor cuando
entabló sus célebres polémicas, por otra parte aquella se
tornó magnífica porque abonó sobremanera el prestigio del
pensamiento patrio con su acción periodística procursora en el
Azuay y por el constante aporte literario a través de los
diferentes géneros que cultivó.

De aquí entonces la urgencia de acercarnos a la robusta
personalidad del esclarecido religioso azuayo para valorar de
la mejor forma posible el gran legado que nos dejó durante y
al término de su quehacer de polígrafo, científico, orador,
polemista, escritor y hombre de vocación universal.

Nacimiento

En la Atenas del Ecuador, Cuenca, el sabio religioso nació el
16 de octubre de 1791. Fueron sus padres don Tomás Solano
Gutiérrez del Tajo y doña María Vargas-Machuca y Cardoso.
Recibió el sacramento de El Sagrario, llamándose Domingo. Su
progenitor le proporcionó la educación necesaria, pues en
aquellos tiempos la capital azuaya no contaba con ninguna
escuela fiscal. A los 9 años ingresó en la Congregación de
los Padres Franciscanos (Convento de Quito), haciéndolo como
estudiante normal y después como aspirante a fraile. En 1814
se ordenó sacerdote con el nombre de Fray Vicente y ya dueño
del reconocimiento de superiores, maestros y compañeros por su
proverbial inteligencia y afición literaria. Un año antes
había ganado por oposición la cátedra de filosofía.

Maestro

Su conocimiento y empeño lo llevaron a enseñar teología en el
convento de San Diego, en Quito; también catequizó a
pobladores de nuestra región Amazónica y pronto estuvo
nuevamente en el Colegio seminario de Cuenca para dictar la
asignatura de moral, aunque en los años posteriores abandonó
esta labor magisterial y dedicóse a la meditación, lectura y
redacción de obras.

Periodista

Una de las facetas en las que destacó sobremanera el padre
Solano, fue sin duda la de periodista, Gracias a su
visionario empeño el 13 de enero de 1828 circuló El Eco del
Azuay, periódico que alcanzó 26 números en un espacio de seis
meses. Desde entonces su porte dinámico pero cuestionador lo
llevó por caminos bastante difíciles. En 1829 fundó El
Telescopio y La Alforja, que sirvieron de tribuna para sus
frontales polémicas con personajes de la época, quienes
condenaron la posición puesta de manifiesto por él. Años
después, en 1854, fundó La escoba y prosiguió su tarea
periodística harto virulenta. Publicó de igual manera El
Semanario Eclesiástico, La Luz y La Razón.

Escritor

Una extensa lista de obras prueba la iluminada inteligencia de
este autor que a partir de su primer libro titulado La
Predestinación y Reprobación de los hombres, según el sentido
genuino de las escrituras y la razón, (1828), continuó
entregando los diferentes volúmenes que abordaron la
filosofía, las ciencias naturales, el ensayo histórico, la
biografía, la fábula, etcétera.

Vale resaltar que la publicación de su primera obra le acarreó
tremendos problemas, a tal punto que ingresó en el Indice de
libros prohibidos por la Iglesia.

Polemista

Gran parte de la vida de Fray Vicente Solano se vio inmersa en
agrias pugnas, originadas precisamente por su temple irónico,
mordaz, agudo pero erudito que jamás ofreció tregua a quienes
lo desafiaron defendiendo sus legítimas posiciones. Esto,
como es lógico, le consiguió algunos enemigos que si por un
lado elogiaron su inteligencia, por otro impugnaron sus
hirientes epítetos.

Son conocidas las polémicas que Solano mantuvo en distintos
años por medio de la prensa con el coronel Francisco Eugenio
Tamariz, doctor Salvador Jiménez, Obispo de Popayán; Antonio
José de Irrisari y doctor Mariano Veintimilla. Allí
menudearon los términos ríspidos y telúricos que llamaron a la
crítica de opositores y seguidores de las confrontaciones.
Caso especial que le hizo ganar la desaprobación de una gran
parte de la comunidad compatriota, fue su actitud contra la
poetisa quiteña Dolores Veintimilla de Galindo, convertida en
blanco de sus excesos verbales a través de panfletos y otros
escritos.

Más actividades

En medio de las diferentes labores acometidas y no siempre
gozando de una aceptable salud, el padre Solano se desempeñó
como Guardián y Custodio del Convento Franciscano de Cuenca
(1831) y Guardián del Convento de Pomasqui (1834).

Afrontó problemas políticos durante la Jefatura Suprema del
Dr. Vicente Rocafuerte y salió desterrado al Perú, pero volvió
a los pocos meses. Aceptó otras funciones educativas en Loja,
que le permitieron realizar detenidas observaciones sobre
fauna, flora y mineralogía de dicho sector patrio. A pesar
que la Convención Nacional lo designó Obispo Auxiliar de
Cuenca, se negó a desempeñar el cargo aduciendo que lo
distraería de sus faenas literarias y científicas.

Fallecimiento

Desde 1860 ocurrió que su salud desmejoró notablemente,
situación agravada al paso del tiempo por dolencias
estomacales y de nutrición. Murió en su ciudad natal el 1 de
abril de 1865, cuando aún no cumplía los 74 años de edad. La
definitiva partida del erudito franciscano llenó de
consternación a la comunidad azuaya y al país en general. Se
sabe que él mismo redactó su epitafio en los siguientes
términos:

"Aquí yace Fray Vicente Solano,
de la Orden de los Menores,
que demasiado vivió,
pensó y escribió; ojalá bien!
Y, convertido hoy en polvo,
a los pasajeros pide perdón
y no alabanza

Homenaje permanente

En su provincia nativa y en otras del Ecuador existen centros
educativos y calles que perpetúan la memoria del inteligente
fraile, consagrado en forma similar por sus dotes de orador
sagrado, teólogo profundo y polígrafo de los mejores que hayan
nacido en el Ecuador. Algunos biógrafos nos acercan a la vida
y obra de fray Vicente Solano, cuya herencia se exalta en
celebraciones como el Día del Periodismo Azuayo (13 de enero).

Un retrato

"Fino, seco, apergaminado; solo piel envolviendo los huesos.
Los huesos aflorando, dando la forma del rostro, conformando
la calavera, identificando la amplia frente como un ancho
dosel, que se sostuviera en dos delgadas salomónicas: los
maxilares que se juntaban abajo, en punta.

Y en el rostro, frío por fuera, adusto, severo, pero atractivo
no obstante, dos puntos de luz. Como la inmensa bóveda fría
del espacio, su rostro frío y grande; y como en esa bóveda
infinita y fría chispeaban los luceros, chispeaban,
centellean, espejean los ojos de él, de Solano, del monje, del
asceta..."
Luis Moscoso Vega

El autor y su obra

Así como Fray Vicente Solano destacó en el periodismo y la
oratoria, también lo hizo al cultivar la prosa y el verso.
Conozcamos testimonios de estos campos en los que sobresalió
con muchos méritos.

"Cuando me he propuesto, señores, hablaros de los talentos
militares de Bolívar, no es mi intento hacer de sus inmortales
campañas una relación difusa, que tendrá lugar en la historia,
o en una oración fúnebre, pronunciada en alguna asamblea
popular. La majestad de la tribuna sagrada pide mucha
circunspección sobre esta materia. Así que, voy a presentaros
a nuestro héroe, no como un conquistador, o por mejor decir,
no como un azote del género humano, que la Providencia envía
de tiempo en tiempo para azotar la tierra y derramar el cáliz
de su furor sobre pueblos que han corrompido sus caminos. No:
la gloria militar proviene de un don del cielo, este es
sublime; y el que lo posee puede llamarse grande bajo este
punto de vista. Observemos y circunscribámonos a lo que es
digno de elogio en la cátedra de la verdad.

De la Oración Fúnebre en memoria de Simón Bolívar pronunciada
en la Iglesia Catedral de Cuenca en marzo de 1831.

- La amistad es un género que cuesta muy caro. El que no
tiene amigos se expone a perecer, y el que los tiene, a ver
desengaños.

- La Naturaleza es un rico museo, y la Biblia es una
historia. Son dos libros escritos por la sabiduría eterna, el
uno a los sentidos, y el otro al entendimiento. ¡Infeliz del
que no lee en estos libros el nombre de su autor¡

- Los hombres desean más ser ricos que sabios; porque cuidan
más del cuerpo que del espíritu. Pero por una de las
contradicciones de la especie humana, no siente tanto los
llamen pobres, como ignorantes o tontos.

- Temer siempre al enemigo, es cobardía; no temerle nunca, es
imprudencia.

- Por más que ames a tus padres nunca llegará a exceder su
amor. Los padres comúnmente pecan por exceso, y los hijos por
defecto. El amor es una atracción: la fuerza atractiva está
en los padres. Si te emancipas de ellos, no por eso se
acaban tus relaciones.

Bibliografía del padre Solano

Un legado bibliográfico del eminente religioso cuencano es muy
rico. Recordemos algunos de sus principales títulos
publicados.

- Bosquejos de la Europa y América en 1900
- El Penintente Fingido
- Los Derechos de la verdad
- La Verdadera Idea del Patrono
- Los jesuitas, o los que han sido Amigos o Enemigos de la
Compañía de Jesús.
- La Verdadera ilustración del Pueblo
- Defensa de Cuenca, contra Francisco de Caldas
- Cartas ecuatorianas
- Máximas, Sentencias y pensamientos
- Los Periodistas de la Libertad
- Reflexiones sobre la autoridad temporal del Papa
- Testamento de Pedro El Grande, Emperador de Rusia
- Bolívar como militar
- Bolívar como Político
- Los Animales Parlantes
- La Predestinación y reprobación de los Hombres, según el
Sentido Genuino de las Escrituras y la Razón
- La Guerra Catilinaria
- Viaje a Loja
- Segundo viaje a Loja. (Texto tomado de El Universo)



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