Quito. 21 may 99. El acto en la localidad peruana de Cahuide puso
término al largo diferendo territorial entre Ecuador y Perú. Pese
al tono optimista de voceros oficiales y de la propia prensa,
importantes personalidades cuestionaron una vez más el acuerdo
de paz. Aun así, el canciller Ayala Lasso sostuvo que el acuerdo
contribuirá a fortalecer la identidad nacional.
"Ecuador y Perú abren la puerta al futuro", "Gana la paz" y
"Ahora a cumplir los acuerdos", fueron algunos de los titulares
con que la prensa nacional reseñó la ceremonia de cierre de la
frontera común, celebrada en la localidad peruana de Cahuide.
Los presidentes peruano, Alberto Fujimori, y ecuatoriano, Jamil
Mahuad, encabezaron el acto que puso fin a una larga disputa
territorial, pero que aún da lugar a opiniones disconformes con
los términos del acuerdo.
La ceremonia celebrada el 13 de mayo coincidió con el aniversario
número 169 del nacimiento del Estado ecuatoriano, surgido tras
su separación de la Gran Colombia. El nacimiento del Ecuador como
Estado independiente significó también el inicio de un vía crucis
en la fijación de sus límites con el país vecino del sur.
Pese al tono optimista y constructivo tanto de los voceros
oficiales como de los medios de comunicación colectiva,
influyentes personalidades del ámbito político ratificaron su
desacuerdo con los términos de la paz firmada el pasado 26 de
octubre en Brasilia.
"El país no tiene nada que celebrar pues se ha entregado su
territorio sin pena ni gloria", declaró León Febres-Cordero, ex
presidente y alcalde de Guayaquil. En semejantes términos, el
también ex-presidente Rodrigo Borja Cevallos, manifestó haber
recibido el acuerdo "con una triste resignación".
"Se cierra la frontera y eso es bueno: pero el costo territorial,
el costo de dignidad nacional ha sido muy alto y el gobierno
creyó que había que pagarlo", opinó.
Por su parte, el canciller José Ayala Lasso confió en que a
partir del acuerdo "el país se encontrará a sí mismo", y señaló
que "el Ecuador contará con piel propia y definida y se habrá
dado un paso sustantivo en la construcción de la identidad
nacional".
Las expresiones del funcionario fueron contestadas por el propio
Febres-Cordero, quien enfatizó que "este país tuvo piel desde
1830 (...) que la hayamos perdido es responsabilidad del actual
gobierno".
Aún así, hubo otras perspectivas al analizar el significado de
esta ceremonia que pone punto final al secular contencioso
territorial. "Lo fundamental fue la decisión de los países --a
través de sus mandatarios y sectores representativos-- de fijar
su mirada al futuro"-- editorial izó el diario El Comercio de
Quito.
Vigencia de los tratados
El cierre formal de la frontera marcó el inicio de la vigencia
de los tratados de Integración Fronteriza, Libre Comercio y
Navegación, y Medidas de Confianza y Seguridad Mutuas.
De acuerdo al primero, se han identificado una serie de proyectos
que permitirán el desarrollo de las zonas fronterizas. Los
organismos internacionales, así como el gobierno de Estados
Unidos y la Unión Europea, han comprometido un apoyo financiero
de 3.000 millones de dólares en un plazo de 10 años.
El tratado de Libre Comercio y Navegación, en tanto, estipula
Ecuador recibirá dos facilidades portuarias y de comercio en la
amazonia peruana: una en Sarameriza, a orillas del río Marañón,
y otra en Pijuayal, en la confluencia del río Napo con el
amazonas, aguas arriba de la población de Iquitos. Todavía no hay
un plazo preciso para la habilitación de esta suerte de zonas
francas.
En cuanto a Medidas de Confianza y Seguridad Mutuas, se estipula
el mantenimiento de contactos militares de carácter permanente
a fin de lograr una efectiva cooperación interfronteriza,
evitando al tiempo incurrir en cualquier nueva carrera
armamentista como las que se registraron en el pasado.
Un hecho importante fue también la entrega de las escrituras del
enclave de Tiwintza, de un kilómetro cuadrado de extensión, que
si bien será de propiedad del Estado ecuatoriano a perpetuidad
se encontrará dentro de territorio soberano del Perú, en el
sector del Alto Cenepa donde se desarrolló el conflicto bélico
de 1995. De mutuo acuerdo, esa zona ha sido declarada como Parque
Ecológico Binacional.
"Tiwintza será un símbolo de paz, un recuerdo de lucha del pueblo
ecuatoriano por la paz", consideró Ayala Lasso. (Texto tomado de
Tiempos del Mundo)
Ciudad Quito

