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Escultura Colonial Ecuatoriana En Washington

Publicado el 02/Noviembre/1994 | 00:00

Quito. 02.11.94. El periódico norteamericano "The Washington
Times" (uno de los más importantes periódicos de la capital
estadounidense), publicó en su edición del domingo 23 de octubre
el siguiente artículo de Eleonor Kennelly sobre la exposición de
escultura colonial Ecuatoriana organizada por el Centro Cultural
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en cooperación con
el Banco Central del Ecuador y el Museo de Arte Colonial de la
CCE, la cual se podrá apreciar en la galería de arte del Centro
Cultural del BID, en Washington D.C., hasta el 9 de Diciembre de
este año 1994.

Sobre la orilla del Mall (zona de monumentos y museos) y el
barrio Adams Morgan (zona de anticuarios y restaurantes
exóticos), sobre lo alto de la avenida Connecticut, y en el mismo
centro de la ciudad hay en este momento, varias exposiciones
excepcionales de arte de América Latina.

Tres exposiciones en particular hacen pensar que, en cuanto a
sofisticación y poder de expresión, debemos de mirar hacia el
Sur.

La venerable escultura colonial del Ecuador ("Escultura Quiteña
de los siglos XVII y XVIII" en el Centro Cultural del BID), 200
años de tradición paisajística en México ("El Paisaje Revisitado"
en el Instituto Cultural Mexicano), y gigantescas iguanas
dibujadas por uno de lo más aclamados artistas Colombianos
("Serie Galápagos" de Enrique Grau, en el Museo de Arte de las
Américas, OEA), confirman que el excelente trabajo artístico
realizado hoy día en América Latina posee fuertes raíces
culturales.

La cultura es sinónimo de identidad en paises como Ecuador,
México y Colombia. Cultura es la esencia del prestigio nacional.
Y en cuestiones visuales, puesto que la abstracción parece que
nunca fue la tendencia favorita de los artistas latinoamericanos,
las exposiciones a que nos referimos constituyen una experiencia
agradable para aquellos que gustan de reconocer imágenes
familiares en la obra de arte.

Las 24 esculturas en la exposición "Escultura Quiteña de los
siglos XVII y XVIII", instalada en la galería de arte del Centro
Cultural del Banco Interamericano de Desarrollo son
irremplazables a pesar de estar aseguradas por cerca de cuatro
millones de dólares.

Las imágenes del Niño Jesús, Cristo, la Virgen María, San José,
Santo Domingo y San Francisco entre otros santos fueron
realizadas por artistas de la ciudad andina de Quito, hoy la
capital del Ecuador. Estos artistas, anónimos en su mayoría,
fueron entrenados en un comienzo por artistas emigrados a las
Américas. Agrupados en talleres eran empleados por las órdenes
religiosas quienes utilizaban dichas imágenes para adornar sus
iglesias o inspirar la conversión de las almas. Muchas de estas
figuras pueden desarmarse para facilitar su transporte y poder
acompañar a los misionarios que atravesaban el nuevo mundo
predicando. Algunas familias pudientes también comisionaban este
tipo de imágenes, en especial los Nacimientos.

Barrocos en estilo, tan extraordinarios como su equivalente hecho
en España, Italia o Portugal en su momento, el modelado de las
caras y el detalle de las vestimentas son exquisitos. El
encarnado brilloso de los Niños Jesuses luce como si fuese
alabastro, sin embargo, las figuras han sido talladas en madera y
luego pintadas. Varias versiones de la Virgen María son tan finas
y suntuosas que parecen haber salido de una pintura de Jan van
Eyck.

Para una población nativa ajena inicialmente al Cristianismo -los
religiosos llegaron a Quito con los conquistadores en el siglo
XVI- la devoción que emanan estos objetos es particularmente
notable.

El visitante atento puede también observar ciertos detalles
interesantes relacionados con el culto. En la obra "Nuestra
Señora de la Luz", la virgen rescata con su mano izquierda un
pecador de las fauces del demonio, este último representado por
un dragón en cuya ejecución es obvia la influencia oriental
(traída a las Américas probablemente por Jesuitas que habían
estado anteriormente en la China), mientras que con la derecha
sostiene al Niño Jesús quien a su vez recibe de un arcángel una
canasta de corazones.

De acuerdo con el equipo de curadores responsable de la muestra
-Magdalena Gallegos de Donoso (del Banco Central) y Félix Angel
(del Centro Cultural del BID), María tenía en las Américas el
poder de salvar almas del demonio, una concesión a la Virgen
permitida por algunos religiosos en vista de su popularidad entre
la población nativa, en oposición a la teología oficial
establecida por el Vaticano que confería dicho poder solamente a
Dios.

Las obras de la exposición han sido seleccionadas de las
colecciones del Banco Central del Ecuador, y del Museo de Arte
Colonial, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, de Quito. (5B)

Ciudad N/D



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