El viernes se presentó la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador bajo la dirección del maestro armenio Zaven Vardanyan. El público que llenó la Catedral quiteña pudo deleitarse con dos horas del repertorio musical.
En el acto intervinieron, además, dos violinistas del famoso cuarteto armenio Komitas, que dos días antes brindara un concierto en la iglesia de Guápulo.
El programa del viernes deleitó a los concurrentes con tres de las cinco piezas ofrecidas en el catálogo de la Sociedad Filarmónica Ecuatoriana, entidad que patrocinó las presentaciones de los músicos armenios en nuestro país. Estos, que gozan del reconocimiento internacional, se han presentado en el Ecuador con instrumentos fabricados por Andrea y Pietro Guarneri en los siglos XVII y XVIII.
Según Eduard Tadevoysan, uno de los dos violinistas invitados, el público que acudió a los conciertos es maduro y conocedor de los silencios que una presentación de este tipo requiere. El hecho de que no aplaudan en cada pausa permite que los músicos puedan concentrarse mejor y esto, a su vez, deja que el concierto gane en calidad. ""Y al final gana la música"", sostiene. (JSM)
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