La causa probable de la muerte de 30 neonatos en Chone y Guayaquil es el incumplimiento de las medidas de bioseguridad en estos hospitales, que tiene que ver con normas básicas de higiene, coincidieron expertos en infecciones consultados por este Diario.
Al mismo tiempo, el flamante ministro de Salud, Guillermo Wagner, admitió que existe una falta de control de las infecciones en los nosocomios públicos del país.
Los informes preliminares del Instituto Nacional de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez, entregados al Ministro aún no determinan el tipo de microorganismos que causó la muerte de 30 niños internados en hospitales de Chone y Guayaquil.
El director de este instituto, Luiggi Martini, acudió la mañana de ayer al despacho de Wagner para entregar los estudios técnicos preliminares del caso de Chone.
Según Martini, aún no ha sido posible determinar el tipo de bacteria que atacó a los niños porque no existen los protocolos de autopsias respectivos, aunque las investigaciones sostienen que la causa de muerte fue una infección masiva que comprometió varios órganos.
El máster en Epidemiología, Marcelo Aguilar, dijo al respecto que las infecciones nosocomiales tienen que ver con bacterias como klepsiellas, escherichia coli, estafilococo dorado y pseudomonas.
Todas ingresan al cuerpo por contacto directo de agentes contaminantes (manos, instrumentos y agua) y es muy raro que sea por el aire o por causa de ductos.
El próximo paso a seguir es inyectar diversas bacte rias, hongos y levaduras en los animales de laboratorio para determinar los síntomas, causas y su tiempo de desarrollo en el organismo.
El informe sugiere que el simple lavado de manos de los trabajadores de la salud que laboran en áreas de terapia intensiva o de neonatología, que disminuye la incidencia de infecciones nosocomiales, no se cumple a cabalidad en los hospitales del país. En el caso de Chone, el informe estará listo mañana.
Los instrumentos médicos contaminados también pueden transmitir infecciones, como los termómetros electrónicos, guantes de látex, entre otros, que deben someterse a una desinfección con alcohol, dijo Wagner.
El otro elemento a ser investigado tiene que ver con el manejo administrativo de la crisis, dijo una alta fuente del Izquieta Pérez, pues toda muerte neonatal y maternal debe ser reportada a la entidad y eso no se hizo, dijo la fuente.
Al ser consultado sobre el cumplimiento de los protocolos de asepsia en los hospitales del país, Wagner dijo que no se cumplen.
Por eso vienen técnicos de la Organización Panamericana de la Salud, especialistas en infecciones nosocomiales, quienes nos van a dar disposiciones generales para que sean factibles de controlar.
Aquí pesa mucho, no solamente la estructura hospitalaria, sino la cultura en general de nuestro pueblo, del personal que trabaja a todo nivel, por lo que es necesario que nosotros revisemos las normas de bioseguridad y su aplicación. A nivel rural es mucho más difícil de controlar.
especialistas
Elio Ochoa
Infectólogo y epidemiólogo, clínica Kennedy
En los reportes de brotes de infección hospitalaria en neonatos las causas están más relacionadas con el contacto del personal con el paciente, el uso de biberones, aparatos de terapias respiratoria y manipulación de leche. El lavado correcto de las manos influye en un 50-60% en la disminución de casos.
Una importante medida de prevención es la desinfección de ambientes de los nosocomios, que se la debe hacer ajustada a cada realidad institucional. Estas son medidas que deben existir siempre en todas las unidades de un hospital. La periodicidad de la desinfección depende con qué frecuencia tenga cambios de pacientes o pacientes potencialmente infectados.
WASHINGTON ALEMÁN
COMITÉ INFECCIONES, CLÍNICA ALCIVAR
Existen programas de control de infecciones hospitalarias claramente establecidos, cuya implementación en los nosocomios debe estar a cargo de personal de salud. Entre estos se incluyen el de uso y manejo racional de antibióticos para evitar su uso indiscriminado; de limpieza y desinfección de los hospitales; de esterlización de equipos, etc.
En todo nosocomio debe haber un personal entrenado en controlar las infecciones, como una estrategia para disminuir gastos por morbilidad y mortalidad. En la mayoría de hospitales públicos del país no existe esto. Para implementarlo debe haber la decisión política de contratar y capacitar personal para ello.
Thelmo Fernández
Instituto de Investigaciones Médicas
Todos los protocolos de bioseguridad y prevención hospitalaria están delineados para cada área y lo que hay que hacer es cumplirlos. Cuando no se cumple, ocurren problemas como el del hospital de Chone. Esta situación tiene que investigarse para conocer cuál es el origen del brote.
Este puede provenir no solo de los ductos de aire acondicionado sino por una mala limpieza de los equipos o transmisión por las manos del personal que atiende a los pacientes. En los hospitales públicos debe haber un área o comisión de control de infecciones, y si no lo hay es por responsabilidad de las autoridades. Los controles deben aplicarse como una estrategia.
Hospital Francisco de Ycaza Bustamante
Niña infectada, en estado crítico
Maríela Angulo de 44 años espera que su hijo se recupere pronto para llevarlo a casa debido al peligro de la bacteria.
La niña Sara Vargas Vargas ya lleva dos meses en el hospital Francisco de Ycaza Bustamante y su estado de salud continúa crítico.
Ella es uno de los cuatro niños que se reinfectaron con la pseudomona aeuroginosa en este nosocomio; los otros tres ya fallecieron.
Sara ingresó a la Unidad de Cuidados Intentivos del hospital al mes de nacida por un problema del hígado, revela su tía Ilda Vargas.
Es ella quien se queda en el hospital mientras su hermana Victoria Vargas sale a comprar las medicinas a las farmacias cercanas, pues en el hospital no las hay.
Mi sobrina fue traída hace dos meses desde Yaguachi, cuenta la tía que ayer estaba más preocupada que nunca porque, según dice, la salud de la pequeña no ha mejorado nada.
Según ella, la recién nacida llegó al Ycaza Bustamante con problemas en el hígado, pero después nos dijeron que se le complicó el pulmón.
Desde entonces, la infante ha sido trasladada dos veces a la sala de recuperaciones de este centro de salud. También dos veces a tenido que volver a la sala UCI por complicaciones de su estado.
Esta ida y venida de una sala a otra y sin una esperanza de mejoría está haciendo perder la esperanza a la familia de Sara. A veces nos dicen que se encuentra mejor; otras veces que está peor, ya no sabemos qué creer, comenta.
Los médicos no le han comentado nada sobre la supuesta bacteria nosocomial que posee su sobrina y que podría costarle la vida por su vulnerabilidad, debido a su crítico estado de salud.
Nosotros nos enteramos por la televisión que mi sobrina estaba contagiada con la bacteria, puntualiza.
Las reinfecciones hospitaliarias no solo preocupan a Ilda Vargas y su hermana, sino también a los familiares del resto de pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Rosa Elizabeth Arteaga, de 20 años de edad, está preocupada por su hermano de 11 años que fue ingresado el domingo a esa área debido a un tumor en la cabeza.
Pese a que dicen que existe una bacteria que puede ser la misma que atacó en Chone, no puedo trasladarlo a otro lado porque no tengo dinero, precisa la joven manabita, oriunda del recinto Maconda.
Da miedo, pero debo seguirlo teniendo aquí a mi hijo hasta que le den de alta, afirma Mariela Angulo, otra madre que ayer esperaba que su hijo saliera del área de cirugía.
Esta sala está contigua al área de UCI, donde fallecieron los 3 niños reinfectados. A los tres, a pesar de que se le administraron los antibióticos adecuados, estos no han hecho su efecto en la desinfección, según el informe de Miriam Gavilanes, líder de la UCI. (PVL)
la crónica
El drama de dos campesinos manabas por salvar a su hija
Rosa y José esperan que su hija puedar ser operada del corazón.
La historia de Rosa Valencia (20) y José Quiñones (20), dos jóvenes campesinos manabas, no es propiamente la de Romeo y Julieta. Pero sus vidas son tan trágicas que uno diría que sí, que se parecen. Rosa solo tiene padre. José madre.
El padre de Rosa y la madre de José viven con ellos, en una casita de 20 metros cuadrados, en el caserío Las Delicias, a hora y media de Bahía de Caráquez. Los acompañan dos hermanitos de ella y los dos hijos que Rosa le dio a José.
Bueno, ella corrige: tres. Rosa guarda la esperanza de poder regresar a su pueblo cargando a la chiquilla que nació el lunes pasado, bien de madrugada, en el hospital Miguel H. Alcívar de Bahía de Caráquez. El domingo, sintió los dolores de parto.
José la llevó de urgencia al hospital. El lunes, a las 04:15, Rosa dio a luz. Todo parecía normal hasta que descubrieron un soplo en el corazón de la recién nacida.
Ante la imposibilidad científica de tratarle el mal congénito en el hospital de Bahía de Caráquez, las directivas del Alcívar decidieron remitirla a Guayaquil el martes al mediodía.
De las 18:00 a las 22:00, Rosa y José, con apenas 10 dólares en el bolsillo, tocaron las puertas de cuatro hospitales. En todos se negaron a atenderlos.
¿Por qué? Ellos creen que por ser pobres. La verdad es otra. Aunque no lo dicen, en los hospitales de Guayaquil hay temor de recibir a niños remitidos de centros médicos manabitas.
Temen a que estén contaminados con bacterias nosocomiales que han cobrado la vida, en el último mes, de más de 20 chicos.
En el hospital Francisco de Ycaza, por ejemplo, tuvieron como pretexto la bacteria que mató a tres niños. Aunque venía conectada a un tanque de oxígeno, en el Roberto Gilbert no les pareció urgente. En el León Becerra ni siquiera se registró la novedad.
Con un tanque de oxígeno a punto de agotarse, los galenos de la Martenidad del Guasmo se vieron obligados a atender a la menor.
Allí, con un respirador artificial, desnuda como vino al mundo, la menor se aferra a la espera de un milagro: que la operen. ¿Será? José y Rosa, quienes llevan tres días sin bañarse y con la misma ropa; que duermen en las sillas del centro médico y se alimentan del pan que les regalan, dicen que si se salva la llamarán Margarita María, en honor a la virgen María, por haber nacido en mayo. (FQ).
La marcha
Guayaquil, escenario de protestas hoy
Centenares de personas marcharán hoy en la capital del Guayas para exigir justicia frente a la actual crisis hospitalaria.
En el mitin participarán losfamiliares de los 20 recién nacidos que fallecieron en el hospital de Chone, en Manabí.
También lo harán los de Carlos Mora, el único sobreviviente de los 21 infectados con sida en la clínica Garcés (1996).
A las protestas se sumarán los parientes de niños y adolescentes que fallecieron por presuntas malas prácticas médicas en hospitales de Guayaquil.
La caminata partirá a las 10:00 desde los bajos del Ministerio Público del Guayas, ubicado en las calles Pedro Carbo y Aguirre, en pleno centro de la ciudad, y culminará al pie de la Corte de Justicia de Guayaquil, en la avenida 9 de Octubre y Quito.
La manifestación está respaldada por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos y se ha denominado Marcha por la justicia y protección a la infancia, con la cual se aprovecha la conmemoración del Día del Niño.
En el último mes, 30 menores han fallecido en hospitales de Chone y Guayaquil, como consecuencia de la proliferación de colonias de bacterias.
Los expertos en el tema consideran que estas se dan por el mal estado de los centros hospitalarios del país.
A raíz de la crisis, el presidente de la República, Alfredo Palacio, debió remover al ministro del ramo. El nuevo ministro, Guillermo Wagner, ha dicho que tomará cartas en el asunto.
Hospital Guayaquil
Director declara la emergencia
La capacidad del hospital Guayaquil rebasó todo límite. Así lo aseguró ayer su director Augusto García Calderón, quien reveló que se requiere unainmediata renovación de equipos porque los que hay ya cumplieron su ciclo de vida útil y solo funcionan gracias al constante mantenimiento.
Como no hay camilleros, los familiares de los pacientes tienen que hacer el trabajo.
García, quien tiene 16 meses en el cargo, precisa que solo la mejor canalización de los pocoso recursos económicos ha permitido la atención en la mayoría de las áreas, en caso contrario ya estarían cerradas.
El hospital Guayaquil tiene un presupuesto anual de 8 millones de dólares, pero seis de ellos se destinan al pago de sueldos y salarios del personal y solo dos para la compra de insumos, equipos médicos, medicamentos, pago de servicios y mantenimiento.
Actualmente, atiende a 8.000 pacientes por consulta externa y a 10.000 por emergencia.
No podemos salir adelante con 110.000 dólares mensuales y allí radica la crisis, dice el galeno. Según él, se requieren por lo menos 2 millones más para suplir las carencias porque la autogestión apenas les deja 20.000 dólares al mes.
Ayuda externa
OPS/OMS envía a dos investigadores
Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegarán el domingo a Ecuador para analizar las condiciones del hospital estatal de Chone, en el oeste del país, donde en los últimos meses han muerto 20 neonatos.
Los técnicos, uno colombiano y otro chileno, colaborarán con un estudio que comenzó hace tres semanas, cuando estalló el escándalo. En este ya participan técnicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La semana pasada, el presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio, destituyó al ministro de Salud, Iván Zambrano, por considerar que no debía continuar en el cargo tras la muerte de 25 recién nacidos en el hospital Napoleón Dávila, de Chone.
Palacio, quien es cardiólogo, dispuso el cierre del departamento de neonatología, la desinfección del hospital y el cierre de las zonas infectadas y señaló que se reabrirán solamente cuando la Organización Panamericana de la Salud (OPS)certifique su funcionamiento.
Las autoridades sanitarias emprendieron una investigación para determinar la causa de la muerte de 20 recién nacidos en el hospital, aparentemente por una extraña colonia de bacterias alojadas en el sistema de ventilación, según las primeras versiones. (EFE)
Al mismo tiempo, el flamante ministro de Salud, Guillermo Wagner, admitió que existe una falta de control de las infecciones en los nosocomios públicos del país.
Los informes preliminares del Instituto Nacional de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez, entregados al Ministro aún no determinan el tipo de microorganismos que causó la muerte de 30 niños internados en hospitales de Chone y Guayaquil.
El director de este instituto, Luiggi Martini, acudió la mañana de ayer al despacho de Wagner para entregar los estudios técnicos preliminares del caso de Chone.
Según Martini, aún no ha sido posible determinar el tipo de bacteria que atacó a los niños porque no existen los protocolos de autopsias respectivos, aunque las investigaciones sostienen que la causa de muerte fue una infección masiva que comprometió varios órganos.
El máster en Epidemiología, Marcelo Aguilar, dijo al respecto que las infecciones nosocomiales tienen que ver con bacterias como klepsiellas, escherichia coli, estafilococo dorado y pseudomonas.
Todas ingresan al cuerpo por contacto directo de agentes contaminantes (manos, instrumentos y agua) y es muy raro que sea por el aire o por causa de ductos.
El próximo paso a seguir es inyectar diversas bacte rias, hongos y levaduras en los animales de laboratorio para determinar los síntomas, causas y su tiempo de desarrollo en el organismo.
El informe sugiere que el simple lavado de manos de los trabajadores de la salud que laboran en áreas de terapia intensiva o de neonatología, que disminuye la incidencia de infecciones nosocomiales, no se cumple a cabalidad en los hospitales del país. En el caso de Chone, el informe estará listo mañana.
Los instrumentos médicos contaminados también pueden transmitir infecciones, como los termómetros electrónicos, guantes de látex, entre otros, que deben someterse a una desinfección con alcohol, dijo Wagner.
El otro elemento a ser investigado tiene que ver con el manejo administrativo de la crisis, dijo una alta fuente del Izquieta Pérez, pues toda muerte neonatal y maternal debe ser reportada a la entidad y eso no se hizo, dijo la fuente.
Al ser consultado sobre el cumplimiento de los protocolos de asepsia en los hospitales del país, Wagner dijo que no se cumplen.
Por eso vienen técnicos de la Organización Panamericana de la Salud, especialistas en infecciones nosocomiales, quienes nos van a dar disposiciones generales para que sean factibles de controlar.
Aquí pesa mucho, no solamente la estructura hospitalaria, sino la cultura en general de nuestro pueblo, del personal que trabaja a todo nivel, por lo que es necesario que nosotros revisemos las normas de bioseguridad y su aplicación. A nivel rural es mucho más difícil de controlar.
especialistas
Elio Ochoa
Infectólogo y epidemiólogo, clínica Kennedy
En los reportes de brotes de infección hospitalaria en neonatos las causas están más relacionadas con el contacto del personal con el paciente, el uso de biberones, aparatos de terapias respiratoria y manipulación de leche. El lavado correcto de las manos influye en un 50-60% en la disminución de casos.
Una importante medida de prevención es la desinfección de ambientes de los nosocomios, que se la debe hacer ajustada a cada realidad institucional. Estas son medidas que deben existir siempre en todas las unidades de un hospital. La periodicidad de la desinfección depende con qué frecuencia tenga cambios de pacientes o pacientes potencialmente infectados.
WASHINGTON ALEMÁN
COMITÉ INFECCIONES, CLÍNICA ALCIVAR
Existen programas de control de infecciones hospitalarias claramente establecidos, cuya implementación en los nosocomios debe estar a cargo de personal de salud. Entre estos se incluyen el de uso y manejo racional de antibióticos para evitar su uso indiscriminado; de limpieza y desinfección de los hospitales; de esterlización de equipos, etc.
En todo nosocomio debe haber un personal entrenado en controlar las infecciones, como una estrategia para disminuir gastos por morbilidad y mortalidad. En la mayoría de hospitales públicos del país no existe esto. Para implementarlo debe haber la decisión política de contratar y capacitar personal para ello.
Thelmo Fernández
Instituto de Investigaciones Médicas
Todos los protocolos de bioseguridad y prevención hospitalaria están delineados para cada área y lo que hay que hacer es cumplirlos. Cuando no se cumple, ocurren problemas como el del hospital de Chone. Esta situación tiene que investigarse para conocer cuál es el origen del brote.
Este puede provenir no solo de los ductos de aire acondicionado sino por una mala limpieza de los equipos o transmisión por las manos del personal que atiende a los pacientes. En los hospitales públicos debe haber un área o comisión de control de infecciones, y si no lo hay es por responsabilidad de las autoridades. Los controles deben aplicarse como una estrategia.
Hospital Francisco de Ycaza Bustamante
Niña infectada, en estado crítico
Maríela Angulo de 44 años espera que su hijo se recupere pronto para llevarlo a casa debido al peligro de la bacteria.
La niña Sara Vargas Vargas ya lleva dos meses en el hospital Francisco de Ycaza Bustamante y su estado de salud continúa crítico.
Ella es uno de los cuatro niños que se reinfectaron con la pseudomona aeuroginosa en este nosocomio; los otros tres ya fallecieron.
Sara ingresó a la Unidad de Cuidados Intentivos del hospital al mes de nacida por un problema del hígado, revela su tía Ilda Vargas.
Es ella quien se queda en el hospital mientras su hermana Victoria Vargas sale a comprar las medicinas a las farmacias cercanas, pues en el hospital no las hay.
Mi sobrina fue traída hace dos meses desde Yaguachi, cuenta la tía que ayer estaba más preocupada que nunca porque, según dice, la salud de la pequeña no ha mejorado nada.
Según ella, la recién nacida llegó al Ycaza Bustamante con problemas en el hígado, pero después nos dijeron que se le complicó el pulmón.
Desde entonces, la infante ha sido trasladada dos veces a la sala de recuperaciones de este centro de salud. También dos veces a tenido que volver a la sala UCI por complicaciones de su estado.
Esta ida y venida de una sala a otra y sin una esperanza de mejoría está haciendo perder la esperanza a la familia de Sara. A veces nos dicen que se encuentra mejor; otras veces que está peor, ya no sabemos qué creer, comenta.
Los médicos no le han comentado nada sobre la supuesta bacteria nosocomial que posee su sobrina y que podría costarle la vida por su vulnerabilidad, debido a su crítico estado de salud.
Nosotros nos enteramos por la televisión que mi sobrina estaba contagiada con la bacteria, puntualiza.
Las reinfecciones hospitaliarias no solo preocupan a Ilda Vargas y su hermana, sino también a los familiares del resto de pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Rosa Elizabeth Arteaga, de 20 años de edad, está preocupada por su hermano de 11 años que fue ingresado el domingo a esa área debido a un tumor en la cabeza.
Pese a que dicen que existe una bacteria que puede ser la misma que atacó en Chone, no puedo trasladarlo a otro lado porque no tengo dinero, precisa la joven manabita, oriunda del recinto Maconda.
Da miedo, pero debo seguirlo teniendo aquí a mi hijo hasta que le den de alta, afirma Mariela Angulo, otra madre que ayer esperaba que su hijo saliera del área de cirugía.
Esta sala está contigua al área de UCI, donde fallecieron los 3 niños reinfectados. A los tres, a pesar de que se le administraron los antibióticos adecuados, estos no han hecho su efecto en la desinfección, según el informe de Miriam Gavilanes, líder de la UCI. (PVL)
la crónica
El drama de dos campesinos manabas por salvar a su hija
Rosa y José esperan que su hija puedar ser operada del corazón.
La historia de Rosa Valencia (20) y José Quiñones (20), dos jóvenes campesinos manabas, no es propiamente la de Romeo y Julieta. Pero sus vidas son tan trágicas que uno diría que sí, que se parecen. Rosa solo tiene padre. José madre.
El padre de Rosa y la madre de José viven con ellos, en una casita de 20 metros cuadrados, en el caserío Las Delicias, a hora y media de Bahía de Caráquez. Los acompañan dos hermanitos de ella y los dos hijos que Rosa le dio a José.
Bueno, ella corrige: tres. Rosa guarda la esperanza de poder regresar a su pueblo cargando a la chiquilla que nació el lunes pasado, bien de madrugada, en el hospital Miguel H. Alcívar de Bahía de Caráquez. El domingo, sintió los dolores de parto.
José la llevó de urgencia al hospital. El lunes, a las 04:15, Rosa dio a luz. Todo parecía normal hasta que descubrieron un soplo en el corazón de la recién nacida.
Ante la imposibilidad científica de tratarle el mal congénito en el hospital de Bahía de Caráquez, las directivas del Alcívar decidieron remitirla a Guayaquil el martes al mediodía.
De las 18:00 a las 22:00, Rosa y José, con apenas 10 dólares en el bolsillo, tocaron las puertas de cuatro hospitales. En todos se negaron a atenderlos.
¿Por qué? Ellos creen que por ser pobres. La verdad es otra. Aunque no lo dicen, en los hospitales de Guayaquil hay temor de recibir a niños remitidos de centros médicos manabitas.
Temen a que estén contaminados con bacterias nosocomiales que han cobrado la vida, en el último mes, de más de 20 chicos.
En el hospital Francisco de Ycaza, por ejemplo, tuvieron como pretexto la bacteria que mató a tres niños. Aunque venía conectada a un tanque de oxígeno, en el Roberto Gilbert no les pareció urgente. En el León Becerra ni siquiera se registró la novedad.
Con un tanque de oxígeno a punto de agotarse, los galenos de la Martenidad del Guasmo se vieron obligados a atender a la menor.
Allí, con un respirador artificial, desnuda como vino al mundo, la menor se aferra a la espera de un milagro: que la operen. ¿Será? José y Rosa, quienes llevan tres días sin bañarse y con la misma ropa; que duermen en las sillas del centro médico y se alimentan del pan que les regalan, dicen que si se salva la llamarán Margarita María, en honor a la virgen María, por haber nacido en mayo. (FQ).
La marcha
Guayaquil, escenario de protestas hoy
Centenares de personas marcharán hoy en la capital del Guayas para exigir justicia frente a la actual crisis hospitalaria.
En el mitin participarán losfamiliares de los 20 recién nacidos que fallecieron en el hospital de Chone, en Manabí.
También lo harán los de Carlos Mora, el único sobreviviente de los 21 infectados con sida en la clínica Garcés (1996).
A las protestas se sumarán los parientes de niños y adolescentes que fallecieron por presuntas malas prácticas médicas en hospitales de Guayaquil.
La caminata partirá a las 10:00 desde los bajos del Ministerio Público del Guayas, ubicado en las calles Pedro Carbo y Aguirre, en pleno centro de la ciudad, y culminará al pie de la Corte de Justicia de Guayaquil, en la avenida 9 de Octubre y Quito.
La manifestación está respaldada por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos y se ha denominado Marcha por la justicia y protección a la infancia, con la cual se aprovecha la conmemoración del Día del Niño.
En el último mes, 30 menores han fallecido en hospitales de Chone y Guayaquil, como consecuencia de la proliferación de colonias de bacterias.
Los expertos en el tema consideran que estas se dan por el mal estado de los centros hospitalarios del país.
A raíz de la crisis, el presidente de la República, Alfredo Palacio, debió remover al ministro del ramo. El nuevo ministro, Guillermo Wagner, ha dicho que tomará cartas en el asunto.
Hospital Guayaquil
Director declara la emergencia
La capacidad del hospital Guayaquil rebasó todo límite. Así lo aseguró ayer su director Augusto García Calderón, quien reveló que se requiere unainmediata renovación de equipos porque los que hay ya cumplieron su ciclo de vida útil y solo funcionan gracias al constante mantenimiento.
Como no hay camilleros, los familiares de los pacientes tienen que hacer el trabajo.
García, quien tiene 16 meses en el cargo, precisa que solo la mejor canalización de los pocoso recursos económicos ha permitido la atención en la mayoría de las áreas, en caso contrario ya estarían cerradas.
El hospital Guayaquil tiene un presupuesto anual de 8 millones de dólares, pero seis de ellos se destinan al pago de sueldos y salarios del personal y solo dos para la compra de insumos, equipos médicos, medicamentos, pago de servicios y mantenimiento.
Actualmente, atiende a 8.000 pacientes por consulta externa y a 10.000 por emergencia.
No podemos salir adelante con 110.000 dólares mensuales y allí radica la crisis, dice el galeno. Según él, se requieren por lo menos 2 millones más para suplir las carencias porque la autogestión apenas les deja 20.000 dólares al mes.
Ayuda externa
OPS/OMS envía a dos investigadores
Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegarán el domingo a Ecuador para analizar las condiciones del hospital estatal de Chone, en el oeste del país, donde en los últimos meses han muerto 20 neonatos.
Los técnicos, uno colombiano y otro chileno, colaborarán con un estudio que comenzó hace tres semanas, cuando estalló el escándalo. En este ya participan técnicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La semana pasada, el presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio, destituyó al ministro de Salud, Iván Zambrano, por considerar que no debía continuar en el cargo tras la muerte de 25 recién nacidos en el hospital Napoleón Dávila, de Chone.
Palacio, quien es cardiólogo, dispuso el cierre del departamento de neonatología, la desinfección del hospital y el cierre de las zonas infectadas y señaló que se reabrirán solamente cuando la Organización Panamericana de la Salud (OPS)certifique su funcionamiento.
Las autoridades sanitarias emprendieron una investigación para determinar la causa de la muerte de 20 recién nacidos en el hospital, aparentemente por una extraña colonia de bacterias alojadas en el sistema de ventilación, según las primeras versiones. (EFE)
Hora GMT: 01/Junio/2006 - 05:00 Fuente: Diario Expreso Ciudad Quito

