El "chulco" halla mina de oro en la frontera norte

Publicado el 05/Agosto/2007 | 00:00

El negocio del “chulco” (préstamo de dinero con altos intereses) ha ganado espacio en las economías de Orellana, Sucumbíos, Carchi y Esmeraldas, en la frontera norte.

Prestamistas, muchos de ellos colombianos, facilitan dinero rápido, con elevados intereses, sin que las autoridades puedan actuar porque quienes después se sienten perjudicados, al no poder recuperar objetos entregados en garantía, no presentan las denuncias.

Para cobrar, los “chulqueros” tienen sus propios métodos: contratan motociclistas que se encargan de recoger el dinero y amedrentar a quienes incumplen.

“La urgencia de obtener dinero para pagar a albañiles que terminaron de construir mi casa me obligó a acudir a los “chulqueros”, quienes después nos ‘aprietan’ para que les paguemos”, dijo ‘Marco’ (nombre ficticio), habitante de Francisco de Orellana.

Él pidió un préstamo de $200. Cuando le entregaron el dinero, de antemano, le descontaron $10 por los “gastos de trámite”; le dieron $190, que debía pagar en cuotas diarias.

Durante 40 días seguidos, “Marco” debió pagar $8 diarios, lo que equivale a $320, a los cuales se suman los $10 descontados por el “trámite”. Abonó $330; entre capital e intereses, o sea, $130 más por los $200 facilitados, en poco más de un mes.

“Me visitaron en mi restaurante y caí en la tentación de pedir un préstamo de $100, por los que pago $5 diarios”, dijo “Martha” (nombre ficticio), quien tiene su local entre las calles Eloy Alfaro y Quito, en el cantón Orellana, en la provincia de Orellana.

Al cabo de 30 días, “Martha” acabará pagando $150, más $10 del “tramite”; o sea, $160 entre capital e intereses; es decir $60 más.

El negocio, al parecer, es tan rentable, que en en el mismo cantón los chulqueros han abierto locales que, supuestamente, tienen permisos de funcionamiento, como El Dólar y Almacén de compra y venta El Coca.

Los dos establecimientos están ubicados en las avenidas Cuenca y Amazonas, y ofrecen, en grandes rótulos, dinero rápido, las 24 horas del día. Reciben como garantía joyas -cuyo valor sobrepase el capital-, electrodomésticos y títulos de propiedad de bienes.

El cliente está obligado, además, a firmar un contrato de compra-venta, muchas veces efectivizado antes de tiempo, por lo no hay posibilidad de reclamo, pues “legalmente” los bienes constan como vendidos.

Diario HOY intentó hablar con los dueños de esos negocios, pero se nos dijo que estaban fuera de la ciudad y que los empleados no estaban autorizados a dar declaraciones.

Hugo Zapata, jefe de la Policía de Orellana, indicó que tiene información de que prestamistas colombianos operan en los cantones Orellana, Joya de los Sachas, Aguarico y Loreto, pero insistió en que no puede hacer nada porque las víctimas no denuncian a los “chulqueros” por temor.
Zapata indicó que hay otros negocios bajo el sello de locales comerciales que se dedican a prestar dinero, lo que hace difícil ubicarlos. Resaltó que “la Fiscalía, Intendencia y la Superintendencia de Bancos deberían tomar cartas en el asunto, para investigar y controlar este ilícito, en que las víctimas son principalmente pequeños comerciantes”.

“La Intendencia no debió dar permisos de funcionamiento a El Dolar y al Almacén de compra y venta El Coca, pero les deja que operen, incluso, las 24 horas del día”, indicó Zapata.

Frente a ello, el Intendente de Policía de Orellana, José Rojas, aclaró que a ese organismo solo le compete dar permisos de funcionamiento a bares, tiendas, restaurantes, hoteles, moteles, etc., y que es la “Súper” de Bancos la encargada de controlar esos negocios, y a la Fiscalía indagar. (NST)


Reacciones en torno al tema

El defensor del pueblo de Orellana pide actuar

Vinicio Jiménez, defensor del pueblo de Orellana, manifestó que los habitantes le han informado que entre los "chulqueros" existen muchos colombianos que se dedican al ilegal negocio de prestar dinero a altos intereses, por lo que resaltó que los organismos llamados a actuar frente a la usura son la Fiscalía, Intendencia General de Policía, Superintendencia de Bancos y juzgados de lo Penal. (NST)

Gobernadora de la provincia coordina acciones

Elsa Monar, gobernadora de la provincia de Orellana, reconoció que tiene información de que hay muchas personas que se dedican a prestar dinero, realizando visitas en motos o en locales de compra-venta de artefactos electrodomésticos y joyas, por lo que manifestó que se halla coordinando con otras autoridades locales, con el objetivo buscar una forma de controlar el fenómeno. (NST)

La Fiscalía espera que los perjudicados denuncien

Franco Jaramillo, fiscal de Orellana, sabe que chulqueros prestan dinero con intereses altos, pero aclaró que, pese a ser un fenómeno latente, no pueden actuar porque no hay denuncias o datos para iniciar indagaciones. Cree que los perjudicados no denuncian por temor a represalias y porque no tienen pruebas, ya que han firmado contratos simulados, llamados de retroventa, y no por préstamos. (NST)

Piden verificar bien el ingreso de extranjeros

Patricio Jiménez, jefe de la Policía de Migración de Orellana, cree que en el negocio del "chulco" están involucrados muchos colombianos que pasan con facilidad la frontera norte. Por eso pidió a la oficina de Derechos Humanos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados hacer un análisis más exhaustivo para otorgar ese estatus a quienes llegan huyendo del conflicto del vecino país. (NST)

El "chulco" es un delito de usura, penado por la ley

La gente acude a "chulqueros" por la facilidad con la que obtiene el dinero


Edgar Flores, ex inspector del Trabajo de Orellana, profesional del Derecho en la a provincia y que conoce sobre la proliferación del "chulco", señaló que el control de este delito le compete a la “Súper” de Bancos y al intendente de Policía.

Desde la parte legal explicó que, para actuar, el Intendente debe ampararse en el art. 622 del Código Penal, que señala: “Siempre que llegare a conocimiento del intendente u otra autoridad de Policía que se trata de cometer, o que se está perpetrando, un delito tomarán las medidas adecuadas y oportunas para impedir la realización del hecho penal, o su continuación, aun valiéndose de la fuerza..."

Flores dijo que, si bien no hay la figura del “chulco”, las autoridades deberían ampararse en que se enmarca en el delito de usura, que según el art. 583 del Código Penal lo comete quien da préstamos donde “directa o indirectamente se estipula un interés mayor al permitido por la Ley”. Quien incurra en el delito deberá ser reprimido con prisión de seis meses a dos años y una multa de $311.

El artículo 121 de la Ley de Instituciones del Sistema Financiero determina que solo las personas que formen parte del sistema financiero nacional y que tienen el certificado de la “Súper” de Bancos pueden captar y prestar dinero. “Las personas caen en manos de usureros por la facilidad para acceder a préstamos, sin realizar largos trámites, como sucede con los bancos”, resaltó. (NST)

En Imbabura existen denuncias y agresiones

La procedencia del dinero prestado es desconocida

En Imbabura, la gente ha optado por denunciar en los últimos meses a quienes viven de la usura o "chulquerismo", como reconoce Edgar López, jefe provincial de la Policía Judicial, quien sostiene que son colombianos los que están dedicados a esta actividad ilícita.

Según tiene identificado la Policía, los prestamistas operan desde viviendas y exigen electrodomésticos o una letra de cambio firmada en blanco para realizar las transacciones, que van de $500 a $10 mil. Los cobradores recorren la ciudad en motos, recaudando el dinero en forma diaria, semanal y mensual.

Según denuncias, quienes incumplen los pagos son agredidos o intimidados. Autoridades policiales no descartan que los responsables de estos negocios estén asociados con delincuentes.

Un caso reveló que por un préstamo de $500, los prestamistas llenaron una letra en blanco por $5 000, argumentando que elevaron la cantidad porque, al no pagar, se le cargó al cliente los gastos de los honorarios de abogados e intereses. (RC)

En Lago Agrio el negocio es redondo

Préstamo ilegal de dinero también es conocido como ‘gota a gota’

El préstamo de dinero al “chulco” es un negocio viejo que en Lago Agrio (Sucumbíos), con el pasar del tiempo, por ser lucrativo, ha ido creciendo. A esto se dedica especialmente gente de origen colombiano.

Las personas, por necesidad, tienen que acudir a estos centros ilegales de préstamo para empeñar sus pertenencias, que en su gran mayoría no las pueden recuperar. Es el caso de Teófilo T, quien empeñó su motoneta por $500, que se convirtieron en $800 con el interés, por lo que perdió su medio de transporte.

Al consultar a varias personas la razón por la que no hacen sus préstamos en un banco, simplemente respondieron: “Los chulqueros nos dan rápido el dinero y sin tanto trámite”.

Según Jorge Navarrete, jefe de la Policía Judicial de Sucumbíos, no hay denuncias sobre este delito que “cae en la estafa”, no obstante en junio se detuvo a dos colombianos y un ecuatoriano, por usura. (LACH)

Esmeraldas: dinero se ofrece en motos

Supuestas casas de cambio sirven de fachada para la usura

“Todos los días recorren el centro comercial ofreciendo dinero a los informales y pequeños negocios”, comentó Elodia Espín, quien a través de un amigo conoció a un prestamista que ofrecía dinero al 20% de interés.

Ella requería con urgencia $500 para cubrir una deuda de mercaderías, por ello se endeudó.
El único requisito que les piden a los interesados es la copia de la cédula de identidad, firmar una letra de cambio en blanco y el registro en la tarjeta de pago.

La Policía señaló que dos recaudadores fueron asesinados a comienzos de este año al ir a cobrar un dinero en el barrio Tercer Piso, (norte). La procedencia del dinero que movilizan estos prestamistas es desconocida, pero ha salvado económicamente a varios comercios que no tienen acceso a prestamos bancarios.

El jefe de la PJ de Esmeraldas, Edwin Echeverría, calificó a estas transacciones como usura; sin embargo, como nadie denuncia, el negocio sigue en auge y se ha extendido a Atacames, Quinindé y San Lorenzo. (LFA)

En Carchi, la actividad es "un mal necesario"

Un 70% de los comerciantes carchenses ha utilizado los servicios de un “chulquero”

La proliferación de “chulqueros” se vuelve un mal necesario para un 70% de comerciantes de los mercados de Tulcán, capital de la provincia del Carchi, según aseguró el agente fiscal Marlon Escobar, quien estimó que, solo allí, más de 100 personas estarían dedicadas a este oficio ilícito.

Los préstamos van de $100 a $200, a un alto interés y con cobro diario o semanal.

Los prestadores se aseguran haciendo firmar al cliente una letra de cambio, luego recorren los puestos de pequeños comerciantes con un cuaderno en el que anotan las recaudaciones.

“Se trata de interminables cadenas de familiares encargadas de cobrar y amedrentar a morosos”, dijo Escobar quien cree que no hay denuncias porque son préstamos inmediatos, con supuestas facilidades, con pagos que no se sienten y sin las trabas imponen las cooperativas de ahorro.

En la mira de la Fiscalía estarían fundaciones que realizan actividades crediticias que se asemejan al “chulco”, prestamos con altos intereses y auxiliadas por un grupo de personas encargadas de recaudar deudas a la fuerza. No obstante, ni en la Fiscalía del Carchi ni en la Policía Judicial hay denuncias sobre este tipo de delitos.

En pleno centro de Tulcán, Junín y Bolívar, un local que es visitado por mucha gente presta dinero a cambio de joyas y electrodomésticos, funciona las 24 horas.

María Rosero, informal del mercado San Miguel, aseguró que deben optar por este tipo de empréstitos debido a que las cooperativas dejaron de brindar servicio social, dejando ese espacio a los “chulqueros”, que “bien o mal alivianan los pagos”.

Víctor Cuero, contador, cree que la banca privada ha obligado a las personas a caer en manos de los “chulqueros”, porque exigen al interesado tener sueldo fijo, garantía hipotecaria y solvencia económica. (RC)

Ciudad Quito



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