Pekin. 16 feb 99. Los pekineses festejaron alborozados, hoy,
pasada la medianoche, la llegada del "Año del Conejo" con 108
campanadas de la "mayor campana del mundo en actividad", un colosal
artefacto de bronce que, según se afirma, puede ser escuchado a 50
km a la redonda.
Después de producirse la campanada número ciento ocho, surgieron
los gritos de felicitación por el nuevo año: "Gongxi facai"
(felicitaciones y prosperidad), mientras estallaban, a lo lejos,
algunos petardos, a pesar de la prohibición de las autoridades.
El 108 es considerado un número favorable, al ser múltiplo de 12
(meses del año) y de 9, atribuido al cielo y por tanto a su hijo,
el emperador. Además, termina en ocho, el número de la fortuna.
Con el nuevo año lunar se prevé un ciclo destructivo, pues los
saltos del conejo representan un período de altibajos.
Charlie Chao, consultor del Instituto Internacional de Estudios y
Ciencias Esotéricas Chinas, vaticinó que: "caídas de aviones,
incendios, accidentes marítimos, inundaciones y enfermedades
epidémicas serán cosa común". (AFP/IPS) (DIARIO HOY) (P. 9-A)
Ciudad Pekin

