Educación a distancia, fuera del bachillerato unificado

Publicado el 26/Septiembre/2011 | 00:06

La modalidad a distancia presenta flexibilidad en los horarios y es una opción de estudios a diferente edad



"Soy madre de tres hijos y este año me gradúo. Es difícil. Tengo el apoyo de mi familia, pero mis hijos se oponen", comentó Susana Vaca, de 38 años, estudiante de bachillerato en la modalidad a distancia del Colegio Municipal Sucre.

A los 15 años, Vaca terminó sus estudios básicos. Además de cuidar a sus hijos de 18, 17 y 5 años, trabaja; dedica tres horas por día a estudiar e invierte las tardes del sábado en tutorías.

Como ella, diferentes personas optan por esta modalidad educativa. Las razones para hacerlo son diversas, y para cubrir estas necesidades existen diferentes instituciones que ofrecen este servicio con distintos costos.

En la Unidad Educativa a Distancia Centebad, que tiene 19 años de trayectoria, se educan personas que, según su directora, Martha Cuesta, "son deportistas o aquellas que necesitan mayor tiempo en la semana, porque trabajan o tienen otras actividades".

Este instituto particular tiene que cumplir con 200 horas obligatorias de enseñanza. Por esa razón, sus estudiantes tienen clase y tutorías los días sábados, de 13:00 a 18:00, en sus instalaciones ubicadas en la calle Ulloa, en el norte de Quito.

El Centebad tiene siete extensiones en diferentes lugares del país, cuenta con laboratorios de física, química, informática y biblioteca y ha graduado a 4 000 estudiantes a escala nacional.

Como apoyo, tienen libros, que son la base del estudio en casa. "De antemano, los estudiantes saben que deben dedicar tiempo en sus casas a cada materia", aclaró Cuesta.

Respecto a los costos, la rectora indicó que esa información se la da al alumno cuando acuden a la inscripción, "para que tenga la oportunidad de comparar qué clase de educación desea recibir".

La institución, que tiene 20 aulas, está a la espera de que las instalaciones acojan a mediados de octubre a los nuevos estudiantes del año lectivo 2011-2012.

Este año se seguirán impartiendo las cátedras por especialidades, pues no aplicarán el bachillerato general unificado (BGU) "porque no tiene lineamientos claros", según indicó Cuesta.

En el sur de la ciudad, en la calle Moro Moro, se ubica la Unidad Educativa a Distancia Sucre. Ahí, además de las tutorías programadas en la modalidad a distancia, se acoge de lunes a viernes a los jóvenes que cursan el ciclo básico acelerado (CBA).

Para el coordinador César Novoa, esta institución con nueve años de trayectoria es la única municipal en la ciudad con esta modalidad.

En esta institución existen personas desde los 17 años hasta los 50 años, las que comparten la misma "necesidad de aprender y de superarse", según Novoa, quien gestiona todos los días con los tutores una forma de ampliar la manera de enseñar independientemente de la edad.

Para Laura Alvear, maestra de Contabilidad y Administración, "es complicado adaptar el conocimiento a personas que han dejado de estudiar por largo tiempo". Ella, al igual que sus compañeros, considera que esta experiencia ha sido determinante en su vida.

"Es increíble ver el esfuerzo que tienen que hacer por cumplir sus metas. Eso nos da más ánimos para realizar nuestra labor", añadió.

Junto a ella está Lorena Suntaxi, que ha visto desfilar, con siete años como docente, a diferentes personas por las aulas. "He tenido la oportunidad de trabajar con personas no videntes que nos dan una lección de vida", declaró.

Para Suntaxi, lo más importante es generar lazos de comunicación con sus diversos estudiantes.

Évelyn Sánchez tiene 19 años y decidió estudiar a distancia porque "quería acabar pronto el colegio". Ella será una de las graduadas de este año lectivo. Según cuenta, estudiar a distancia es diferente a un colegio regular, porque "se encuentra hasta familia entre los compañeros".

Esta institución posee también folletos de trabajo, los que deben ser presentados semanalmente.

Aparte de las clases regulares, se promueven proyectos sociales y microempresariales, según explicó Novoa, quien explicó con orgullo los diferentes métodos creativos que los estudiantes presentan. "Generalmente, son proyectos familiares o comunitarios y con un tinte muy solidario", agregó.

En esta institución se continúa también con el bachillerato por especialidades, porque no posee una malla específica. Esta será entregada posteriormente, según explicaron.

Con un costo de $72, niños, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de acceder a esta institución que, a pesar de ser municipal, no recibe apoyo financiero del Cabildo.

"Como se formó como proyecto autosustentable, no tenemos presupuesto, pero nos ayudaría mucho para adaptarnos a nuestros nuevos requerimientos", concluyó Novoa.

Las matrículas en esta modalidad concluyen el 30 de septiembre. (AZ)



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