El pasado 26 de mayo, el viajero Gustavo Gutiérrez García se quejó por escrito, ante la Dirección General de Aviación Civil (DAC), por la pérdida de diversos objetos que venían en su equipaje.
Violaron el candado que traía y se me perdió un perfume, una linterna de bolsillo, un pantalón de mezclilla, una navaja multiuso, una navaja tipo cutter, pilas recargables, un iPod con sus audífonos..., escribió el pasajero en el formulario para reclamos, tras haber llegado desde el extranjero en el vuelo 265 de la aerolínea Copa.
Un mes más tarde, el 27 de junio, José Pesantez, otro viajero, también se quejó ante la DAC por fallas en el vuelo 2K064 de Aerogal, en la ruta Quito-Guayaquil.
En su denuncia, receptada en el formulario N° 0000451, el afectado dijo textualmente: Hacía un calor insoportable, aún durante el vuelo. Al preguntar a los tripulantes indicaron que el aire estaba dañado. Es decir, el avión estaba en mal estado.
Estas son dos de las quejas o denuncias que se presentan mensualmente en una pequeña oficina que abrió a fines del año pasado la DAC, en los bajos del aeropuerto José Joaquín de Olmedo. Aunque no es la única vía que tienen los pasajeros para reclamar cuando ven sus derechos lesionados, es por ahora la más visible; pero no todos saben aún para qué sirve.
La elegante isla o escritorio, de forma redonda y equipada con computadoras y artículos de oficina es vista como un punto de información sobre los servicios del aeropuerto. Constantemente los encargados deben responder a preguntas como: ¿dónde quedan los baños? o ¿dónde es arribo internacional?
No sabía que existía esa isla o un teléfono adonde denunciar la pérdida de mi equipaje; por eso me quedé de brazos cruzados, señaló la viajera Karen Anda, quien sufrió el robo de objetos de su valija el mes pasado.
Para quienes como Pesántez, que sí están enterados de cómo y dónde reclamar, la situación es igual de decepcionante. Este Diario se contactó con él cuarenta días después de que puso su queja y relató que hasta entonces ni Aerogal ni la Aviación Civil le habían dado una satisfacción por la queja.
Gabriela Sommerfeld, presidenta ejecutiva de la compañía, explicó que no conoce del caso, pero aclaró que la regulación de la temperatura de la cabina depende de quienes están al mando de las aeronaves.
Tanto los encargados del puesto de reclamos como el representante de la DAC en el aeropuerto, Germán Cruz, afirman que la mayoría de casos que se presentan son resueltos por parte de las compañías aéreas, una vez que estas son llamadas a dar una satisfacción a los usuarios.
Cruz aclara, además, que los casos de robo o violación de equipaje ya casi no se dan en el aeropuerto de Guayaquil, pues actualmente se goza de un buen sistema de seguridad. El problema ocurre en otros aeropuertos y se descubre cuando llegan, y por eso los reclamos se presentan en Guayaquil.
Procesos judiciales
Los reclamos que se presentan en la isla de la DAC no llegan a convertirse en juicios contra las aerolíneas. Pero las deficiencias en el servicio de transporte aéreo no se limitan a la pérdida de equipaje.
Hay otras contravenciones, como la cancelación de vuelos, la operación de naves al margen de la reglamentación para el servicio, entre otras, que están sujetas a juicios y sanciones por parte de las autoridades aeronáuticas.
En lo que va de este año, hay 31 juicios instaurados en el Juzgado de Infracciones Aeronáuticas de la Región 2 contra distintas compañías aéreas, cuyo domicilio legal está registrado en Guayas, las otras provincias del Litoral y Galápagos.
Los procesos contra Aerogal, LAN Ecuador y varias compañías de taxi aéreo son por cancelaciones de vuelos, publicitar valores de pasajes aéreos sin que conste el valor final, entre otras infracciones, comenta Francisco López, secretario de dicho juzgado.
Las sanciones varían y van desde multas en dinero hasta la suspensión de actividades, pero por lo general se ha sancionado con multas, sostiene López.
Según el artículo 68 de la Ley de Aviación Civil, una contravención de primera clase, en la que incurran los operadores aéreos será sancionada, según su gravedad, con multa de 1.000 a 2.500 dólares.
En este capítulo hay hasta 15 literales que hablan de igual cantidad de faltas en las que puede incurrir el operador. Entre ellas se destaca el literal i), la inobservancia de las normas de seguridad en el interior de las aeronaves, y el l), no registrar en la Dirección General de Aviación Civil las tarifas del transporte de pasajeros y de carga.
Una contravención de segunda clase (Art. 69) se sanciona con multas de entre 5.000 y 10.000 dólares o la suspensión de hasta 3 meses del permiso de operación. Una causal para estas penas puede ser realizar operaciones aéreas (en el caso de transporte regular) incumpliendo rutas, horarios o cancelando frecuencias de vuelo, aprobados por la autoridad aeronáutica, sin causa justificada.
Una contravención de tercera clase se sanciona con multa de 11.000 a 15.000 dólares o la suspensión de hasta 6 meses de la concesión o permiso de operación. No efectuar en forma reglamentaria el mantenimiento de las aeronaves y permitir que se transporten armas, explosivos, drogas y mercancías peligrosas. (JAA)
Aerogal: Juicios infundados
La presidenta ejecutiva de Aerogal, Gabriela Sommerfeld, calificó de infundados la mayoría de juicios que se han instaurado contra esta compañía. Precisó que son injustos los casos de suspensión o cancelación de vuelos que se les imputan.
Lógicamente, si el avión no está en las condiciones de volar tengo que demorar o suspender un vuelo -explicó-. Por más que se ha informado a la autoridad, parece que no han leído los informes, entonces nos han levantado juicios y eso es lo que hemos pedido que se revise.
Sommerfeld no precisó el número de procesos en contra de la compañía. Pero admitió que son varios.
Las infracciones son pocas
Elías Ulloa, jefe de Gestión de Tránsito de la Región 2, recordó durante una reciente conferencia sobre Infracciones aeronáuticas que estas son muy bajas en comparación con otros países, y que a nivel de Latinoamérica, Ecuador está bien.
Explicó que esto obedece a dos factores: a que la Dirección General de Aviación Civil mantiene en capacitación continua al personal técnico y al cumplimiento de la ley por parte de operadores aéreos, tripulantes, controladores aéreos y mecánicos.
No obstante, Ulloa afirmó que personalmente considera drásticas las sanciones que contempla la ley, cuando esta es infringida por este personal. Puso como ejemplo que las multas más bajas van de 500 a 2.500 dólares.
Datos
Juzgado Región 2
Al Juzgado de Infracciones Aeronáuticas de la Región 2 le compete los casos contra aerolíneas domiciliadas en Guayaquil, Machala, Macará, Manta, Cuenca, Loja, Portoviejo, Bahía de Caráquez y las Islas Galápagos.
Duras sanciones
El comandante de una aeronave puede ser sancionado hasta con $ 10.000 y la suspensión de su licencia por 6 meses, si se prueba que desobedeció las órdenes o instrucciones que recibió con respecto al servicio de
tránsito aéreo.
Gráfico:Migración laboral
Ciudad Quito

