Caracas. 19.05.94. La justicia venezolana convirtió hoy a Carlos
Andrés Pérez en el primer ex presidente de Venezuela de la actual
etapa democrática, iniciada en 1958, que es detenido y confinado
en un penal por supuestos delitos de corrupción.
La Corte Suprema de Justicia decidió, con diez votos a favor y
cuatro abstenciones (en ausencia de uno de sus 15 magistrados por
enfermedad), la detención de Pérez por los supuestos delitos de
"peculado doloso" y "malversación genérica".
Pérez, quien se presentó en la sede del máximo tribunal
venezolano antes de publicarse el fallo, expresó que es "una
víctima" de un proceso judicial que ha originado una profunda
polémica en los medios jurídicos de su país.
La decisión de la Corte se fundamentó en que Carlos Andrés Pérez,
al parecer, utilizó en 1989 dinero de una partida de gastos
reservados para fines diferentes a los que establece la
legislación.
La ponencia del magistrado Ismael Rodríguez Salazar señala que
Pérez utilizó recursos de la partida secreta del ministerio de
Relaciones Interiores para financiar el plan secreto "Orquídea",
mediante el cual se envió a un grupo de efectivos policiales
venezolanos para custodiar a Violeta Chamorro cuando fue elegida
presidenta de Nicaragua.
"Soy inocente", aseguró Pérez cuando fue trasladado a la sede de
la Policía Técnica Judicial (PTJ) y luego conducido al penal del
Junquito, 20 kilómetros al oeste de Caracas.
El proceso contra Pérez comenzó el 11 de marzo de 1993, cuando el
entonces Fiscal General -y ahora ministro del Interior-, Ramón
Escovar Salom, solicitó a la Corte Suprema el enjuiciamiento del
político por los supuestos delitos de peculado y malversación.
La Corte sentenció el 20 de mayo de ese mismo año que había
razones para enjuiciar al gobernante, decisión que autorizó el
Congreso al día siguiente y que significó la separación de Carlos
Andrés Pérez de la presidencia.
Pérez fue definitivamente destituído el 31 de agosto de 1993, en
una polémica decisión parlamentaria que se basó en una
interpretación de un impreciso artículo constitucional.
Los abogados defensores de Pérez han reiterado que en este
proceso se han violado diversos preceptos constitucionales, como
el de la defensa del procesado.
Sin embargo, la decisión de la Corte Suprema de Justicia ha sido
hoy la crónica de una sentencia que habían anunciado con mucha
antelación la mayoría de los medios de comunicación social.
"Se ha cumplido el atropello que esperábamos", dijo Pérez al
conocer el dictamen en la sede de la Corte, y calificó de
"vejamen" su detención por parte de la Policía Técnica Judicial.
El juicio de Pérez ha dividido las opiniones en el medio jurídico
venezolano desde su comienzo, entre los que consideran que se ha
desarrollado respetando la legislación y quienes opinan que se
violó la Constitución.
La imprecisión de algunas disposiciones constitucionales, debido
a que este caso no tiene precedente en el país, y la crisis
política que vivió Venezuela el año pasado, cuando intentaba
superar dos intentos de golpe de Estado, son elementos que
incidieron en este proceso.
Para muchos comentaristas locales la opinión pública ya ha
condenado al ex gobernante que, al asumir el poder en febrero de
1989, aseguró: "voy a salir en hombros del Palacio de Miraflores
(sede del Gobierno) cuando concluya mi mandato".
Pérez no pudo cumplir esa promesa, como tampoco la de regresar a
la nostálgica etapa de los llamados "petrodólares" que
caracterizó su primer gobierno (1974-79), época de la "Venezuela
Saudita".
El primer gobernante venezolano que ha sido enjuiciado y detenido
por supuestos delitos de corrupción ha anunciado que, a pesar de
sus 72 años, no se rendirá y asumirá su defensa en esta última
etapa del juicio.
La Corte Suprema deberá ahora escuchar a los defensores de Pérez
para proceder luego a sentenciar definitivamente sobre este caso,
que para algunos ha ratificado la vigencia de la
institucionalidad en Venezuela y para otros no deja claro el
límite entre las disposiciones legales y las conveniencias
políticas. (EFE)
Ciudad N/D

