Quito. 4 oct 98. Hoy será un gran día para Fernando Henrique
Cardoso, que se aprestar a ganar los comicios presidenciales,
en la primera vuelta, y quedarse en el poder cuatro años más.
A partir de su victoria de hoy, Cardoso contará en su haber
con un innegable éxito electoral personal, así como un
envidiable prestigio en los foros mundiales, hechos que le
permitirán negociar internacionalmente como gestionar la
crisis, y en el plano interno, resolver con facilidad asuntos
parlamentarios pendientes.
Las últimas encuestas, pronostican un aplastante triunfo del
presidente, el ¡56 por ciento! de los votos.
Es tanta la confianza, que Cardoso decidió gastar todo el
material de propaganda que tenía guardado para un eventual
segundo turno.
Es que los brasileños confían en su presidente, el único que
pudo frenar la hiperinflación y el desorden económico que
agobió al Brasil en la década de 1980 y en los primeros años
del actual decenio.
Es verdad que la gente estima a Lula, el candidato de la
izquierda, pero el cariño no siempre se traduce en confianza:
Brasil está en el umbral de la crisis financiera
internacional, y el país no puede arriesgarse a que el corazón
se imponga a la racionalidad. Lula es una buena persona,
trabajadora y constante; pero Cardoso es eficiente y ordenado.
No hay vueltas que darle al asunto.
En esta campaña, considerada la más aburrida de los últimos
tiempos, Cardoso se benefició de su doble función de
"presidente candidato", de la misma manera en que, en 1994,
aplicó la fórmula "ministro de Hacienda (finanzas) candidato".
En aquella época, Cardoso comandaba el "Plan Real de
estabilización de la economía", impulsado por el presidente
Itamar Franco.
UNN BOSTEZO BRILLANTE
Claro que, en 1994, Cardoso (nacido en Río de Janeiro, el 18
de junio de 1931) tuvo la delicadeza de renunciar al cargo.
Se impuso con el 44,1 por ciento de los votos, y dejó atrás a
Lula, que iba por su segundo intento de ganar la Presidencia y
que, al contrario de ahora, sí tenía posibilidades de triunfo.
Cardoso, parecía llegar al tope máximo de una brillante
carrera política, sin muchos sobresaltos, que empezó en 1953,
cuando entró al Movimiento Democrática Brasileño, única fuerza
opositora permitida por el gobierno dictatorial.
Cardoso fue elegido senador, en 1986, por el Movimiento,
partido heredero de la oposición en la época conocida como los
"años de plomo".
En 1988, participó en la fundación del Partido Social
Demócrata, una disidencia del Movimiento, de la que pasó a ser
líder en el Senado.
Entre 1992 y 1993, fue ministro de Relaciones Exteriores, y
entre 1993 y 1994 fue jefe de la cartera de Hacienda, puesto
que dejó ese año para aspirar a la Presidencia. Brillante,
aunque no muy entretenido para sus biógrafos.
VENCERE
Lo bueno vino después cuando, ya de presidente, aplicó un
modelo económico, muy criticado por la oposición, basado en
las privatizaciones y en la reducción del Estado.
Paralelamente, se agravó la situación en el campo, que llevó a
Cardoso a enfrentarse al Movimiento Son Tierra, que agrupa a
cuatro millones de desesperados campesinos que buscan un lugar
dónde trabajar.
Los Sin Tierra han protagonizado varias tomas ilegales de
tierras, lo que motivó enfrentamientos con la Policía y el
Ejército, que han dejado algunos muertos, no cuantificados.
Con Cardoso, la pequeña agricultura está desapareciendo de a
poco, para dar paso a las importaciones. En Brasil, ahora se
importan mantequilla de Bélgica, leche de Alemania... y
¡cocos de Filipinas!
Gracias a Cardoso, la inflación bajó a casi cero, pero la tasa
de desempleo trepó hasta el 8 por ciento, la cifra más alta de
la historia del Brasil. Cardoso ha tomado esta crítica con
calma y expresó: "el que fue capaz de derrotar a la inflación,
vencerá al desempleo".
Esta frase marcará la relación entre Cardoso y los Sin Tierra:
si el mandatario no la cumple, es muy posible que el el
conflicto en el campo se extienda a las ciudades.
¿Podrá Cardoso evitar revueltas espontáneas que, con toda
seguridad, serán también objeto de una gran represión?
Todo dependerá del plan que aplique Cardoso durante su nuevo
mandato, que tendrán el objetivo fundamental de evitar que
Brasil se hunda en el abismo financiero. (EFE/AFP)
COPACABANAS
- Los brasileños residentes en el Ecuador podrán votar en la
Embajada de Brasil, en Quito (Amazonas y Colón, 9no piso),
entre las 08h00 y las 17h00.
- Brasil es el quinto país del mundo en extensión territorial
(8.547.404 kilómetros cuadrados, divididos en 26 estados y el
Distrito Federal de Brasilia), y posee, por sí solo, el 47 por
ciento del territorio de América Latina.
- Hoy votarán 106 millones de brasileños. Brasil tiene 161
millones de habitantes.
- En las elecciones de hoy también se escogerán a
gobernadores, alcaldes e integrantes del Congreso (ver
gráfico). El poder legislativo reside en un Congreso bicameral
formado por el Senado Federal de 81 miembros -tres por cada
estado elegidos por períodos de ocho años- y una Cámara de
Diputados de 513 escaños, elegidos cada cuatro años.
- Las Fuerzas Armadas de Brasil están conformdasa por 95 mil
efectivos, repartidos entre los Ejércitos de Tierra 195 mil
Mar, 50 mil, y Aire, 50 mil
- La moneda del país es el real, que sustituyó al cruzeiro el
1 de julio de 1994. El PIB en 1996 fue de 711.251 millones de
dólares, un 3,5 por ciento más que en el año anterior, y la
renta por habitante en ese mismo año fue de 4.400 dólares.
(EFE/AFP) (DIARIO HOY) (P. 11-A)
Ciudad Quito

