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BUZÓN DE LECTORES

Publicado el 12/Noviembre/2007 | 00:00

El debido proceso
Este artículo no es para defender a aquellos que hayan o no cometido algún acto ilícito o a aquellos que de alguna u otra manera se hayan adecuado a un tipo penal. Este artículo busca crear una reflexión mas profunda sobre el problema de la "justicia" ecuatoriana.
En primer lugar hay que defender la posición de los presos, porque si bien es cierto que las audiencias no se realizan, en la mayoría de los casos no es culpa del preso, ya que este en efecto es trasladado desde el Centro de Detención donde se encuentra hasta el así llamado "palacio de justicia". Pero una vez ahí, y por experiencia lo comento, las audiencias no se realizan en un 90% porque no asistió el perito policial, es decir el testigo del fiscal. Y este último es el primero en pedir palabra y solicitar al tribunal que se suspenda la audiencia ya que su testigo clave para la acusación no ha asistido, digo clave por no decir el único.
Así, la audiencia se declara fallida, y no es el fiscal ni los jueces ni los policías ni los presentes, ni ustedes ni yo los que debemos regresar a cumplir una condena anticipada, es el preso que -improvisto de una adecuada defensa- no tiene más opción que bajar la cabeza y dar su muñecas a su custodio para que coloque en ellas el símbolo de la opresión de la justicia, las esposas, frías como la aptitud de la mayoría de los funcionarios judiciales.
En segundo lugar no son los presos los únicos que deberían estar reclamando la inconstitucionalidad de la Ley Interpretativa que nuestro "impresionante" Congreso Nacional acaba de aprobar, porque esta así llamada ley interpretativa no tenía nada que interpretar, porque cuando de la lectura del artículo todos entienden lo mismo, pues entonces no hay absolutamente nada que interpretar. Y a su vez lo que hace esta así llamada Ley Interpretativa, que no interpreta nada, es decir, bueno, como ya no existe la detención en firme ni sus efectos, regulemos entonces la caducidad de la prisión preventiva. ¿Y qué significa esto? Significa meramente que el decadente Congreso Nacional ha destruido completamente una garantía constitucional que tanto tiempo tomó a los juristas conseguir.
Fernando Donoso León

Error
Molesto nuevamente su atención debido a un error en la transcripción del texto de la columna de Ramiro Diez publicada el pasado lunes 29 de octubre bajo el título "Intuición". En la línea donde dice "A los tres meses, el profesor ya vivía con la profesora", pero en lugar de profesor, debió ponerse "el padre", pues solo de ese modo tiene sentido la columna. En todo caso, la lectura de las Historias del ajedrez es siempre esperada con avidez, casi tanto o más que la crónica de fútbol del fin de semana.
David Ochoa B.

Felicitaciones por el análisis
Muy bien escrito, me conmovió. Cuando leí estos párrafos me dio un sentimiento de optimismo al encontrar este tipo de sensibilidades que alientan al resto de ecuatorianos a luchar. Esta debería ser la actitud del Diario HOY, así lo conocí. Yo sé que no es fácil apartarse de los gremios pero creo que dada la trayectoria del periódico, pienso que con talento, coraje, optimismo en los cambios, sí puede recobrar el posicionamiento que tenía en la sociedad ecuatoriana.
Humberto Cáceres

Evaluación de congresistas
El presidente Correa habló de supuestos diputados corruptos. Las afirmaciones del presidente obviamente deben ser debidamente sustentadas. Al parecer hay pruebas que corroboran con esta acusación. Es recomendable que se llegue al fondo del asunto y castigar severamente a los que resulten culpables de este supuesto detestable acto. En el caso del Congreso, el statu quo es definitivamente inadecuado. Un Congreso bicameral tampoco será la solución. Las dos cámaras entorpecerán las rápidas y necesarias leyes y enmiendas a la constitución después de la asamblea. El sistema bicameral funciona correctamente en países donde existe un fundamento constitucional estable y que satisface a la mayoría.
De la misma manera, la noción de cambiarlo de nombre resulta hasta risible. Ya se ha hecho esto en otras instituciones y obviamente el cambio es solamente cosmético. Partiendo de este principio y el principio universal de que la eficiencia se logra cuando existe este elemento además de la motivación, propongo que los congresistas sean evaluados de una manera constante. He manifestado anteriormente que los congresistas sean elegidos cada dos años y que la reelección de estos sea de manera indefinida. De esta manera, el pueblo castigará, en plazos cortos, a los malos congresistas y premiará a los mejores.
Finalmente, aquellos congresistas y funcionarios elegidos por el pueblo que cumplan tres o más términos calificarán para una pensión vitalicia.
Carlos A. Ortega

Ciudad Quito



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