Los pativideos
El tan dilatado juicio político que el Congreso anuncia seguirá al ministro de Economía del actual régimen, no solo debe llevarse a cabo por las violaciones constitucionales y legales, sino también por el origen y objeto de los recursos que sirvieron para la adquisición y montaje de los equipos de grabación en video de las reuniones del ministro. Si esos recursos provinieron de la caja fiscal, son públicos, entonces estaríamos frente a un delito de peculado, figura que debería también contemplarse en la interpelación, a más de la apología de delito, tipificado en el Art. 387 del Código Penal.
Gustavo Chiriboga Castro
Ni idea de lo que es régimen democrático
Ese es el problema fundamental del Ecuador. Sin temor a equivocarme el 99% de los "ciudadanos" del Ecuador no tiene idea de lo que es el régimen democrático ni cómo funciona. Una de tantas pruebas al respecto es la carta de un amable lector de la provincia del Chimborazo que culmina con esta pregunta: ¿dónde está su gestión, señores parlamentarios por Chimborazo?, dirigiéndose a los diputados de su provincia. Dicho lector, que por su redacción se nota tiene un notable nivel de educación, no se ha enterado de que el deber de los parlamentarios no es gestionar obras, lo cual incluso es ilegal, y generalmente tiende a lo inmoral. Para muestra la mención al proyecto Carrizal-Chone en el segundo pativideo. En conclusión, la inmensa mayoría del pueblo cree que la función de los legisladores es conseguir las dádivas del Gobierno. Eso no es régimen democrático.
Oswaldo Mesías
Grave campaña de desprestigio
Me parece muy grave que algunos diarios se hayan hecho eco de una campaña de desprestigio contra Mauricio Ordóñez. En un artículo publicado, mediante la denuncia de otras causas en las que está envuelto Ordóñez, que están en proceso de juzgamiento y que nada tienen que ver con el hecho intolerante del señor presidente de meter a la cárcel, sin fórmula de juicio, a cualquier ciudadano por el solo hecho de ofender la majestad del poder de turno, se pretende caer en la lógica del empate para tratar de quitar piso a la crítica de tamaña demostración de prepotencia. Los artículos publicados mezclan la presentación de los hechos con aseveraciones como que Ordóñez tenía toda una carrera judicial "que vuelve difícil de aceptar que es inocente", como si la presunción de inocencia se basara en la historia pasada del acusado y no en el derecho a que tiene el acusado de ser considerado inocente hasta que se le demuestre la falta sobre la cual se lo está juzgando, no de ninguna otra causa, siendo que los "agravantes" del caso en cuestión, como que iba en estado etílico, fueron de plano descartados en el parte policial de su aprehensión.
José Luis Lima R.
La moral desnuda.
Nadie inmerso en este mundo llamado occidental habrá podido escapar al gran titular varias veces repetido de la "Bolocco, topless". Quizá más para conservar un rescoldo del decoro que aún nos queda, valdría ni siquiera mencionar el tema, de no ser porque nos ayuda a develar la hipocresía y doble moral que se evidencia en los distintos medios de comunicación en torno a la moral pública. Por un lado se cuestiona la moralidad de los videos grabados y los pinchazos telefónicos cometidos contra varios personajes públicos, aduciendo su derecho a la privacidad, grabaciones en donde claramente podemos deducir que se discuten temas que nos afectan a todos, que permiten conocer el modus operandi de la política y que también podrían ayudar a descubrir y frenar los posibles actos de corrupción, mientras que por otro lado no se cuestiona, o se lucra, se difunde imágenes que no tienen por qué interesarnos. Cuestiones que deberían ser de exclusiva incumbencia familiar son convertidas en asunto de importancia general sin el menor recato, y sin también el menor resquemor, en un momento se coloca en el clímax de la fama a cualquiera, para cuando convenga, destruirla, mostrándonosla como es, en su total desnudez.
Adriana Urresta B.
El miedo a la libertad
Según Carlos Jijón, Vargas Llosa expresa que la libertad impone responsabilidades al individuo; que hay individuos que tienden a sacrificar la libertad para librarse de esas responsabilidades; y que por ende, estos individuos que sienten "el miedo a la libertad" son irresponsables. Esta forma de pensar es aún más equívoca si tomamos en cuenta que el escritor se refiere únicamente a la libertad del individuo de hacer dinero o enriquecerse, sea como sea y pase lo que pase; es decir, así sea a costa de otros individuos y sin considerar las consecuencias de sus actos. Vargas Llosa no es ni un pensador ni un humanista, es simplemente un capitalista.
Rosalba Dávila Hammell
Ciudad Quito

