|
| ENFERMEDADES
MAS CORRIENTES CONTRACTURAS |
SUMARIO DE LA GUIA MEDICA | |
Una contractura muscular se produce porque los músculos se
contraen de forma involuntaria y persiste. Suele ser dolorosa pero no reviste gravedad, y
obedece a causas tan diversas como temperaturas extremas, la acción de ciertos fármacos
o la acumulación local de ácidos láctico, ocasionada por esfuerzos inusuales.
Las contracturas más frecuentes, y al mismo tiempo las menos graves, se presentan
cuando se fuerzan determinados músculos, o grupos musculares, que no están entrenados
para ello.
En personas poco acostumbradas a realizar esfuerzos puede desencadenarse una contracción al efectuarse algún movimiento violento o brusco durante una mudanza, una carrera larga o cualquier caída imprevista. También las personas mayores son susceptibles de sufrir este tipo de dolencias, debido a que existe una pérdida general de elasticidad en todas sus articulaciones y grupos musculares, que forma parte del proceso de envejecimiento. Existen dos tipos de contracturas musculares: aquellas que aparecen cuando se está realizando un ejercicio, y las que se presentan con posterioridad al esfuerzo. Las del primer tipo se deben a la acumulación de productos metabólicos en el interior del tejido muscular. Cuando un músculo empieza a trabajar requiere energía, que se aporta por el flujo sanguíneo que transporta los nutrientes obtenidos de la alimentación; estas sustancias reaccionan con el oxígeno en el interior del músculo y desprenden la energía necesaria para la contracción de las fibras musculares. Por medio del flujo sanguíneo se oxigenan y alimentan los músculos, y se eliminan las
sustancias tóxicas resultantes. Cuando se realiza un movimiento intenso e inesperado
ocurre que, por un lado, los vasos sanguíneos no están desarrollados o dilatados lo
suficiente como para poder nutrir el músculo que trabaja y, por otro, son insuficientes
para limpiar las fibras musculares de los desechos tóxicos que producen; cuando se
liberan estos elementos tóxicos provocan, al propio tiempo, dolor y contracturas en el
músculo afectado. |
|
|
| Otra forma también
frecuente de contractura es la del segundo tipo, que aparece después del ejercicio
físico, por lo general provocada porque alguna de las fibras musculares ha sido
distendida o sometida a un trabajo excesivo. EFECTOS DE LAS LESIONES
En algunos casos se desarrollan adherencias entre tejidos, que en condiciones normales se deslizan con facilidad el uno sobre el otro, y el dolor y la regidez muscular se prolongan durante más tiempo. Cuando se produce una inflamación, la propia lesión hística, o del tejido, estimula el aporte sanguíneo con el cual el organismo repara el tejido lesionado; esto produce un foco inflamatorio en el que se concentran una serie de células y sustancias sanguíneas que, una vez finalizado el proceso repador, han de ser reabsorbidas por el flujo circulatorio. En los casos de inflamaciones extensas puede generarse un tejido fibroso en la zona afectada, de manera que se unan estructuras adyacentes, fusionándolas e impidiendo el deslizamiento natural de estos tejidos; estas adherencias no permiten el libre movimiento de los músculos afectados, y causan rigidez y dolor en grado variable. Dichas adherencias tienden a desarrollarse cuando se producen traumatismos que requieren una inmovilización prolongada, y se deberá recurrir a la fisioterapia para devolver la elasticidad y la fuerza a los músculos. PREVENCION Y TRATAMIENTO
También es recomendable realizar un calentamiento previo a cualquier actividad deportiva, y un enfriamiento posterior a ella, tiempo durante el que se reduce de forma gradual la actividad antes de darla por finalizada. El reposo, ya sea absoluto o evitando los movimientos de los músculos afectados, pueden ser suficiente para solucionar una contractura muscular; si también están afectadas las articulaciones, conviene ejercitarlas con movimientos lentos. La fisioterapia, que consiste en la aplicación de calor, masajes y la realización de determinados ejercicios, facilita la recuperación de este tipo de lesiones, aunque en determinados casos se debe recurrir a un centro de recuperación especializado para someterse a sesiones de hidroterapia, masajes y otras técnicas que ayuden a rehabilitar el funcionamiento de los tejidos. Cuando la persona padece dolor y rigidez acentuada y permanente, se le puede inyectar en la zona lesionada algún anastésico local o hidrocortisona, ya que si la acción alivia el espasmo de los tejidos adyacentes y disminuye la intensidad de la inflamación y el dolor. Sólo en casos extraordinarios puede ser necesaria la cirugía para devolver el movimiento a los músculos o las articulaciones donde se hayan formado adherencias. El proceso inflamatorio subyacente a toda contracción puede ser tratado con antiinflamatorios. Masajes
El masaje actúa de dos formas: en primer lugar evita que se formen adherencias en el foco inflamatorio, y puede eliminar las de formación reciente, y en segundo lugar, la fricción que proporciona el masaje aumenta el flujo sanguíneo, lo que favorece y acelera la reparación de los tejidos. La aplicación del masaje debe realizarse de forma gradual, con la yema de los pulgares, y con suficiente intensidad para friccionar los tejidos musculares; se recomienda el uso de aceites o sustancias lubricantes para facilitar el deslizamiento enérgico de los dedos sobre la piel sin provocar irritaciones.
Realizar un precalentamiento antes de la práctica de cualquier deporte diminuye la posibilidad de que se presenten lesiones musculares y calambres.
HOMBRO CONGELADO Esta enfermedad, así llamada porque conduce a una total inmovilidad de la
articulación, se manifiesta con rigidez y dolor progresivos al mover el hombro. A pesar
de ello es necesario mantener la movilidad de la articulación para evitar su
anquilosamiento. El tratamiento local con hidrocortisona puede aliviar los síntomas,
aunque se puede aplicar antiinfamatorios locales mediante inyecciones de esteroides, o
bien antiinfamatorios generales no esteroides. Si los medicamentos se acompañan con la
aplicación de calor local y la práctica de ejercicios bajo la supervisión de un
fisioterapeuta, el paciente se recuperará con extrema rapidez.
|
||
| Home || Alimentación Equilibrada || Grupos de Alimentos || Dietas Especiales || Gimnasia Básica || Deportes || Belleza y Salud || Los enemigos de la Salud || Enfermedades de la A a la Z || Comentarios y sugerencias || | Copyright 1997-98 SERVIDATOS S.A. All rights reserved. | |