No obstante, desde el punto de vista fisiológico, dos de las causas
que lo originan están relacionadas entre sí. La primera es la tensión que se deriva de
la fatiga de los músculos faciales, del cuello y del cuero cabelludo, que da lugar a las
llamadas cefaleas de tensión. La segunda es la dilatación de los vasos sanguíneos
locales, que da como resultado una estimulación y, por ello, un aumento de la
sensibilidad de los receptores nerviosos encargados de percibir la sensación de dolor, lo
cual provoca los dolores de cabeza o cefaleas vasculares.
El caso de la resaca, el típico dolor de cabeza que sigue a un
exceso de ingestión de bebidas alcohólicas, se debe posiblemente a la dilatación de los
vasos sanguíneos del cerebro, ya que el alcohol es una droga vasodilatadora.
COMO TRATAR LAS CEFALEAS
- Relajarse: dar masajes para estirar los músculos
de los hombro, del cuello, de la mandíbula y del cuello cabelludo.
- Tomar un baño caliente y acostarse colocando sobre la
zona dolorida un paño caliente y seco, o húmedo y frío.
- Beber zumo de fruta u otras bebidas sin alcohol.
- Tomar algún analgésico suave, como la aspirina o el
paracetamol.
- Siempre que sea posible, dormir durante varias horas.
- Si el dolor de cabeza se prolonga por más de 24 horas, o
se repite dos o tres veces por semana, conviene acudir al médico, ya que podría tratarse
de un síntoma de otra dolencia.
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CEFALEA CRONICA
En ocasiones el dolor de cabeza aparece de forma repentina y parece que el paciente esté
obligado a convivir con la cefalea: se trata entonces de las llamadas cefaleas crónicas,
que por sus diversas causas aparecen también con características distintas.
Jaqueca o migraña
Aunque no se conoce con precisión su origen, sí se sabe que está relacionada con el
estrés y con la menstruación, y que también puede estar provocada por la ingestión de
determinados alimentos, como el chocolate y ciertos quesos, así como por el vino tinto.
Esta dolencia, que se presenta con mayor frecuencia entre las mujeres de catorce a quince
años, constituye el 10% de los casos de cefalea. Suele comenzar por la mañana y
bruscamente, provocando un dolor opresivo e intermitente o pulsante, y con frecuencia se
halla acompañada de trastornos visuales, náuseas, vómitos y depresiones.
El tratamiento más adecuado para la jaqueca consiste en el reposo, a poder ser a oscuras,
y la relajación.
Cefalea de tensión
También más frecuente en las mujeres representa casi el 80% de las cefaleas. Relacionada
con el nerviosismo, la preocupación y la irritabilidad, está causada por la sobrecarga o
tensión emocional que impide la relajación y el descanso, y suele provocar un dolor
continuo, aunque soportable.
El tratamiento indicado, en función de la mayor o menor intensidad del dolor, consiste en
tomar algún analgésico suave, como la aspirina o el paracetamol; también alivian de
forma considerable los masajes y los baños relajantes.
Cefalea histamínica
Este tipo de cefalea, poco frecuente, está provocada por la liberación del histamina de
los tejidos corporales. Afecta principalmente a los hombres mayores de treinta y cinco
años, y suele iniciarse por la noche y de manera brusca. Provocando un dolor intenso e
intermitente que aparece en forma de crisis que perdura unas tres horas. Otros síntomas
asociados son el lagrimeo, las secreciones nasales y el enrojecimiento de los ojos. El
tratamiento indicado consiste en tomar analgésicos o sedantes suaves.
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ENFERMEDAD: CALLOSIDADES