|
|
||||
| CUIDADOS DE LA PIEL | SUMARIO DE LA GUIA MEDICA |
| El buen funcionamiento de todos los procesos
bioquímicos que se llevan a cabo en las diferentes capas de la piel -epidermis, dermis e
hipodermis- es determinante de su salud y de su belleza. Aunque es natural que con el transcurso de los años la piel pierda alguna de sus características -suavidad, tersura, elasticidad-, también pueden perderse en una persona joven por razones ajenas a la edad como, por ejemplo, por una alimentación muy rica en grasas, por una higiene insuficiente, por el abuso del alcohol y del tabaco o por la excesiva exposición al sol y al viento. También influye en ello la falta de cuidado con que se traten las diferentes pieles, según sus particularidades y necesidades, variables entre una piel muy grasa, una muy seca, algunas mixtas y otra delicada en extremo. TIPOS DE PIEL La piel seca, de aspecto opaco y rugoso, suele irritarse con facilidad y descamarse con frecuencia. Indicativa de ausencia de grasas y de deshidratación, el tratamiento deberá consistir en la aplicación de cremas hidratantes y en un mayor consumo de agua, próximo a los dos litros diarios. Las características de la piel grasa son el lustre excesivo, las impurezas y los dilatados, que constituyen un campo propicio para las espinillas, los puntos negros y los granos. La nutrición baja en grasas y la corrección de la secreción glandular según indicaciones médicas son las medidas apropiadas. Ciertas pieles son mixtas, con zonas muy secas y otras con acumulación de grasas, en general concentradas en la nariz, la barbilla y la frente. El tratamiento en estos casos consistirá en una combinación de los que se han señalado, o sea, lubricar la partes secas y reducir la secreción en las grasas.
La higiene diaria de la piel libera los poros al eliminar las células muertas.
La piel muy delicada, producto de un estrato córneo de extrema delgadez, tiene tendencia a descamarse y a deshidratarse con suma facilidad. Propensa a las arrugas prematuras, este tipo de piel requiere la máxima protección posible mediante una hidratación adecuada. HABITOS SALUDABLES El estado de la piel tiene relación directa con la alimentación y con el ejercicio físico. Entre las necesidades orgánicas de la piel figuran las proteínas, las grasas, los minerales y, muy en particular, el agua y las vitaminas, sobre todo las A, C, D, E y las del grupo B. Debido a ello, cuanto más equilibrada y variada sea la nutrición, más sana y tersa será la piel, y más tardarán en aparecer las temidas arrugas. |
|
El ejercicio, que estimula la circulación de la
sangre por la aceleración del ritmo cardíaco, aporta a las células dérmicas los
nutrientes y el oxígeno que necesitan. Además, mantienen equilibrado el proceso de
regeneración de las células, fortalece los tejidos conjuntivos e incrementan la
producción de colágeno. Por otra parte, la transpiración que se produce con el
ejercicio físico ayuda a eliminar y a limpiar los poros. La piel tampoco escapa a los efectos nocivos del tabaco y del alcohol, la nicotina del tabaco provoca la contracción de los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo de sangre a la piel, y el monóxido de carbono altera la función de las glándulas sebáceas e impide la regeneración de las fibras elásticas. El alcohol es causa de que el organismo se acumule toxinas cuya eliminación, a través de la piel, produce en ella una serie de impurezas. El alcohol y el tabaco producen el envejecimiento prematuro de la piel, porque disminuye la actividad del sistema circulatorio, requerida para la adecuada irrigación y nutrición de los tejidos. ENFERMEDADES DE LA PIELLa acumulación de toxinas y otras sustancias perjudiciales en el organismo se manifiesta con frecuencia por alteraciones y afecciones que aparecen en la piel. La mayoría de las veces las enfermedades de la piel son una manifestación externa de una intoxicación más o menos general del organismo
por la aparición de pústulas o vesículas que producen un intenso picor.
La urticaria, debida por lo general a una elevada sensibilidad ante ciertos alimentos, se manifiesta con la aparición de pápulas rojizas y picor generalizado. La psoriasis, de carácter crónico, se presenta en forma de placas escamosas y, por lo general, sigue una evalución alternante. El herpes es una inflamación provocada con frecuencia por una varicela insuficientemente curada. Provoca un intenso dolor y enrojecimiento de la piel. |
|
| Home || Alimentación Equilibrada || Grupos de Alimentos || Dietas Especiales || Gimnasia Básica || Deportes y Salud || Comentarios y sugerencias || | Copyright 1997-98 SERVIDATOS S.A. All rights reserved. |