|
|
||||
| EJERCICIOS DE EXTENSI�N | SUMARIO DE LA GUIA MEDICA |
| Antes de iniciar cualquiera de los ejercicios de extensión y flexibilidad de las
piernas que se ofrecen a continuación, deben hacerse otros más suaves, del tipo de los
de calentamiento, con el fin de que las articulaciones adquieran un poco de flexibilidad y
los músculos entren en calor. De lo contrario, es considerable el riesgo que se corre de
producirse algún esguince o distensión muscular porque, aunque estos ejercicios no son
demasiados duros, sí son bastante enérgicos. A pesar de que están dedicados a las piernas en particular, de hecho los efectos se sienten en todo el cuerpo, y de modo especial, en la cintura y en la columna vertebral. Además, ofrecen el beneficio adicional de incrementar el sentido del equilibrio.
Estos ejercicios serán los primeros en que se agradecerá el haber cumplido el requisito del calentamiento previo.
Repetir el ejercicio diez veces con cada pierna.
Flexionar la rodilla de una pierna y llevarla hacia delante, hasta que quede bajo el tronco y entre ambos brazos, y apoyar la planta del pie plenamente sobre el suelo. Sin mover ni los pies ni las manos del lugar donde se encuentran, extender la pierna que se ha flexionado, estirando también la otra al máximo. Mantener esta posición durante unos cuatro segundos. Repetir cinco veces con cada pierna. |
|
|
Los ejercicios incluidos en este grupo garantizan la
tonificación de
A continuación, con el tronco bien erguido, se cogen ambas manos detrás de la espalda, con los brazos extendidos. Mantenerse en esta posición durante cuatro segundos y volver a la posición inicial para repetir todo el ejercicio cinco veces con cada pierna. Al realizar este ejercicio, así como el que le sigue, se agradecerá el haber hecho un calentamiento previo, porque se notará la tonificación de los músculos y la flexibilidad de las articulaciones.
Repetir diez veces alternando las manos en la pierna contraria. El último ejercicio consiste en poner las piernas bien separadas y, cogiendo los empeines con las manos, flexionar la columna hasta tocar el suelo con la cabeza. Mantenerse en esta posición durante unos cuatro segundos. Elevar entonces el tronco y apoyar las plantas de las manos sobre el suelo. En todos estos ejercicios, gradualmente más duros que los descritos hasta ahora, será de gran utilidad acompañar los movimientos con una respiración acompasada, porque ayudará a que el esfuerzo adicional que implican no se traduzca en una sensación de cansancio. |
|
| Home || Alimentación Equilibrada || Grupos de Alimentos || Dietas Especiales || Gimnasia Básica|| Comentarios y sugerencias || | Copyright 1997-98 SERVIDATOS S.A. All rights reserved. |