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General Ignacio De Veintimilla

1.-AdministraciónN.- Jefe Supremo Primera Dictadura: del 8 de septiembre de 1876 al 26 de enero de 18778.

Presidente Constitucional: Del 21 de abril de 1878 al 26 de marzo de 1882.

Jefe Supremo Segunda Dictadura: Del 26 de marzo de 1882 al 10 de enero de 1883.

2.- Biobrafía.-
Nació en Quito el 31 de julio de 182w8, murió en la misma ciudad el 19 de julio de 1908. Había abrazado la carrera militar, desde joven se había despreocupado de los estudios. Sirvió al gobierno de Roca; fue ascendido a Capitán y combatió al presidente Noboa.

En 1860 obtuvo el grado de coronel, el presidente Jerónimo Carrión le nombró ministro de guerra y marina, previo el ascenso de general. En marzo de 1869, después de la caída del presidente Espinosa, fue tomado preso con orden de fusilarlo inmediatamente; para su suerte fue personado y desterrado a Europa; el Dr. Antonio Borrero le nombró en junio de 1876, comandante militar de Guayaquil, donde armó la revolución y se proclamó Jefe Supremo el 8 de septiembre de 1876 con el pomposo título de "Jefe Supremo y Capitán de los Ejércitos de la República".

3.-Obras.- Ninguna, sólo comenzó la construcción del Teatro Sucre en Quito que fue terminado por Caamaño.

ENVENENAN AL ARZOBISPO DE QUITO.- Monseñor José Ignacio Checa y Barba, Arzobispo de Quito, empezó a combatir los atropellos de la dictadura, fue envenenado el viernes santos 30 de marzo de 1877. No se conocieron jamás los trámites del asesinato, como tampoco a sus autores.

ROMPIO CONCORDATO.- El 27 de junio de 1877 Veintimilla rompió el concordato con la Santa Sede Fueron arrojados del país Obispos y Canónigos, lo mismo que el presbítero Federico González Suárez, el arcediano Andrade salió para Colombia.

Viéndose en malas, Veintemilla, tuvo que concertar con la Santa Sede un nuevo Concordato, que en el fondo apenas se distinguía del convenio Garciano.

ASAMBLEA CONSTITUYENTE.- A comienzos de 1878 se reunió en Ambato la Asamblea Constituyente convocada por Veintemilla, una mayoría de sus miembros adicta al Jefe Supremo le nombró Presidente Constitucional, concediéndole facultades extraordinarias, con lo cual el país siguió prácticamente en dictadura militar. El presidente siguió prácticamente en dictadura militar. El presidente siguió una política personalista adulando al populacho con fiesta y dádivas, lo mismo que al ejército.

Tuvo ahora éxito en sus planes, muchas obras públicas abandonadas se cumplieron y otras dieron principios con él. Hubo una notables prosperidad comercial, la exportación mejoró excepcionalmente a causa de la guerra del Pacífico, en la que pelearon Perú y Bolívia contra Chile en 1879.

NUEVOS DESACIERTOS.- Veintemilla había perdido colaboradores de categoría como Juan Montalvo, los ministerios Pedro Carbo y Castro; el pan y el circo casaron al pueblo. Se asesinó al diputado político de fuste Vicente Piedarhita, la brutal flagelación del joven escritor liberal Miguel Valverde; estos desaciertos desbordaron la ira de todo el país entonces Veintemilla se declaró nuevamente dictador mediante un golpe de estado, que causó un rechazo nacional; esta segunda dictadura se inauguró el 25 de marzo de 1882.

CAMPAÑA RESTAURADORA.- Los diversos frentes políticos y de opinión dieron un grito de alarma que movilizó a todo el país. La costa y la Sierra comenzaron a moverse, en el norte y en el sur. No hubo una sola provincia donde masas o núcleos de ciudadanos rechazaran la declaratoria del General Veintemilla. La primera réplica al mensaje que el dictador dirigió al país a modo de vindicatoria de su acto, recibió una cruel respuesta de Eloy Alfaro, suscrita en la Tola – Esmeraldas, escrita por Miguel Valverde, lo cual motivó a feroz represalia que antes indicamos.

Eloy Alfaro en Guayaquil y Esmeraldas, Héctor Landázuri en Carchi e Imbabura, José María Sarati en el centro andino, comenzaron a hostigar la conciencia y las tropas de la dictadura desde junio de 1882. Las acciones bélicas eran seguidas con expectación ansiosa en todo el país. La duración de la campaña se debía a la fuerza desplegada por el gobierno y a la tenacidad del creciente número de guerreros antidictatoriales. Dignas de mención son las batallas que se dieron en Mira, San Andrés, Chambo, Quero, Combates que, si bien no todos fueron favorables a las tropas restauradoras dejaban en cambio en manos de los sublevados las armas necesarias para vencer a la dictadura, pero esta parecía mantenerse firme. Surgió, entonces, un nuevo movimiento llamado expedición del Sur , y capitaneado por los desterrados que volvían del Perú por la frontera Sur, presididos por el Gral. Francisco Javier Salazar, un buen número de políticos y militares aparecieron e Macará, contando con que las poblaciones les ayudarían como sucedió en efecto. Iba organizando y engrosando un ejército al que sometía la disciplina regular y con el que, siempre creciente, lograron burlar la vigilancia de Cuenca y el acoso de las columnas gobiernistas despachadas en contra suya; así lograron llegar hasta el centro del país. Al comenzar el año de 1883 los alzamientos y las guerrillas se habían consolidado en una situación fuerte y eran ya un poder temible para la dictadura.

Entonces dio comienzo el avance de los revolucionarios sobre la capital; la marcha fue combinada con fuerzas expedicionales que avanzaban a la misma ciudad desde el norte. Cerca de Quito, se concentraron 800 hombres de las fuerzas rebeldes el 8 de enero de 1883, luego avanzaron a Quito en donde el pueblo quiteño representado por un considerable número de personas respetables, quienes al ver libre la ciudad de la enorme hueste veintemillista, se tomaron los cuarteles de infantería y artillería, el ejército gubernamental regresó enseguida y puso a la ciudad en estado de sitio; el 9 de enero de 1883 parecía la ciudad un cementerio, la víspera se había regado mucha sangre. No obstante la superioridad en número de 8.000 hombres, la dictadura se sentía moralmente quebrantada, la única inquebrantable era la sobrina del dictador, Marieta Veintemilla, al se abandonada por los principales jefes superiores, y confiando solamente en la fidelidad de las tropas, se aprestó a la defensa. El 10 de enero de 1883, se rompieron los fuegos en Quito, los atacantes conforme iba avanzando el día vencían los obstáculos, comenzando luego a desfilar por el centro de la ciudad por la calle de Guayaquil entonando el Himno Nacional. Este espectáculo saco a la muchedumbre a las calles y los revolucionarios comenzaron a ser aclamado; mientras tanto los soldados veintemillistas se rendían en un gran número sin embargo otros veintemillistas controlaban tres manzanas desde donde contestaban rudamente a los fuegos vencedores. Pronto acabaron por rendirse todos y por entregar armas y hombres, tras la capitulación Marieta Veintemilla (La Generalita) fue hallada en un escondite improvisado de donde la llevaron presa a la municipalidad y luego al cuartel de policía; cuando cayó la ciudad de Guayaquil salió hacia Lima, en unión de su tío.

RESULTADO DE LA CAMPAÑA.- El resultado de esta campaña múltiple fue la formación de varios gobiernos: dos en la Costa y uno en la Sierra; el más importante fue el organizado en Quito, el PENTAVIRATO, en el que colaboraron diversos frentes políticos: el Gobierno se conformó así: Gral. José María Sarasti, José María Plácido Caamaño, el Cnel. Luis Guerrero, Luis Cordero y Pedro Carbo; pero acabó por organizarse el PENTAVIRATO, así: Pablo Herrera, Luis Cordero, Pedro Lizarzaburu, Rafael Pérez Pareja y Luis Guerrero, que se le conoce con el nombre de gobierno de restauración.

Datos Profesionales Del Autor:Humberto Oña Villarreal

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