Sus padres fueron el contador español Gabriel Fernández de Urbina y Doña
Rosa Viteri; a los 14 años ingresó en la Escuela Náutica en que el general Juan
Illinworth le educó como a su propio hijo. De Alférez de Navío tomó parte en el
combate de Mal pelo en 1828; tomó parte en la batalla de Miñarica: fue encargado de
negocios en Bogotá, secretario de la Legación en Lima, Gobernador de Manabí, Jefe
Supremo y Presidente Constitucional de la República. Después de vivir mucho tiempo en el
destierro, vuelve al Ecuador llamado por Veintimilla.
3.- Datos.-
Urbina fue un hombre muy6 sagaz, inteligente con grandes dotes de caudillo y orador. En su
gobierno lo más sobresaliente de sus obras la manumisión de los esclavos (manumisión
quiere decir quedar libre del poder de su señor). Es decir que los negros esclavos
manumitidos salían de la casa de sus patrones. Se emplearon más de 400.000 pesos en la
manumisión. La administración hacendaria y fiscal fue pulcra con la colaboración del
coronel Teodoro Gómez de la Torre: los negocios y peculados los hubo a espaldas del
mandatario.
En 1854 negoció con Elías
Mocatta, representante de los acreedores ingleses, de este modo el Ecuador pagada la deuda
heredada de Colombia, dando en la margen derecho del Marañón, más de un millón de
cuadras de terreno, cosa igual se hacia en Esmeraldas. Estas tierras no se las donaba en
propiedad, sino para la explotación y colonización.
Expulsó a los PP. Jesuitas. En
materia política internacional el régimen fue desacreditado e infortunado, el Perú
comenzó a exhibir la írrita cédula de 1802, cuyos efectos fueron nocivos para el
Ecuador.
4.- LOS TAURAS.-
Urbina para poder sostenerse en el poder creo un Ejército Nacional, especialmente formado
por gente de color, ya que los esclavos manumitidos, tenían predilección por la carrera
de las armas. Urbina los llamaban a sus soldados negros "mis canónigos" al ser
formados en un lugar llamado Taura se les denominó "LOS TAURAS" temibles por
los terribles que eran, así formó su ejército de soldados ecuatorianos para hacer honor
a su marcismo que era sinónimo de civismo y nacionalismo.
COLABORADORES.-
Sus principales colaboradores fueron Pedro Carbo. Pedro Moncayo, Javier Espinoza, los
hermanos de Juan Montalvo, los Borreo, Bustamante; Gómez de la Torres, etc.
Implantó la libertad de
estudios, permitiendo que los estudiantes se titularan solo presentándose a exámenes,
sin asistir a los cursos regularmente.
El general José María Urbina
llena con su figura la década de 1850 a 1860 representando una tendencia marcadamente
liberal y anticlerical, aunque no anticatólica, no fue ni liberal no conservador. |