Ernesto Albán Mosquera nació en
Ambato, pero la mayor parte de su vida la pasó en Quito, falleció a la edad de 72 años,
de los cuales más de 50 dedicó al arte, comenzando como cantante de tangos y luego como
primer actor en comedias y variedades, pero bien pronto creó su propio personaje, Don
Evaristo Corral y Chancleta, con el que dio paso a las formidables Estampas Quiteñas que
tanto lustre diera al escritor ecuatoriano Alfonso García Muñoz. En las jocosas
estampas quiteñas, don Evaristo alternó con Jesusa, su esposa; Marlene, su hija y el
eterno compañero de aventuras, Sarzosita. Recorrió integramente el Ecuador, ofreciendo
el deleite jocoso de sus tradicionales Estampas Quiteñas que, en la casi totalidad de sus
versiones, sirvieron no solamente para exaltar las virtudes de los ecuatorianos, sino
fundamentalmente para censurar con valentía y precisión los errores de los regímenes de
turno. Gracias a sus condiciones histriónicas Ernesto Albán incursionó con éxito en el
cine y fue coproductor de algunos filmes mexicanos, en los que actuó con otros artistas
ecuatorianos. El actor ecuatoriano surgió en los tablados a principios de la década de
los treinta, realizando papeles pequeños en varias compañías de entonces
Vásconez-Merizalde, Moncayo-Barahona, en momentos en que aparecía el cine parlante que
amenazaba con liquidar al teatro.
En esta época se ponían en escena estas obras: "En un burro tres baturros"
del argentino Alberto Novión; "A Campo Atraviesa" del peruano Felipe Sassone;
"Argentino en Madrid", además de los vaudevilles franceses y comedias de los
españoles Carlos Arniches, Navarro y Torrado, Linares Rivas, Joaquín Dicenta, Jacinto
Benavente y otros.
Aprovechando la influencia que ejercía en ese entonces el cómico de todos los
tiempos, Carlos Chaplín y unas "Estampas de mi Ciudad" del ecuatoriano Alfonso
García Muñoz, quien caricaturizaba las costumbres de la época, Albán fijó el
personaje de "Evaristo Corral y Chancleta", que lo acompañaría toda su vida de
actor.
Este personaje cómico utilizaba una vestimenta raída, un saco viejo que los años
habían carcomido, un pantalón que debió ser de "fantasía", con rayas que
debieron ser blancas ahora sucias y lustroso por la manteca, y unos bigotes que le
otorgaban cierta personalidad a la figura de Evaristo Corral y Chancleta. Albán de esta
manera rompió con un teatro de élite y se volcó hacia los barrios, y pronto su diminuta
figura llenaba los espectáculos. Es que este personaje simbolizaba a un hombre de la
clase media, empleado público y sufrido contribuyente, que trataba de aparentar una vida
ficticia sin miedo a los bolsillos, deudor permanente, bohemio y tenorio.
En su vida artística fue muy importante la formación de la compañía "Gómez
Albán". El nombre provenía de una artista ya consagrada en las tablas nacionales:
Olimpia Gómez y Ernesto Albán llegaron a poner su aporte pasando a un primer plano el
ambiente artístico. Además de Olimpia Gómez y Ernesto Albán, en la compañía
intervenía Chavica Gómez, Gonzalo Proaño, Nohemí Jáuregui, Haydée Proaño, Miguel
Angel Casares, Carlos Vásconez y dos artistas -cubano - españoles: Oscar Ortiz de Pinedo
y Esperanza Cabrera.
Allí, además, se formó el hogar Albán-Gómez, Ernesto Albán Mosquera se casó con
Chavica Gómez.
LOS PERSONAJES CELEBRES FUERON
Don Evaristo: (Ernesto Albán Mosquera).
Jesusa: (Lastenia Rivadeneira).
Marlene: (Chavica Gómez)
Sarzosa: (Carlos Vásconez y posteriormente Oscar Guerra).
El pueblo quiteño y ecuatoriano dio muestras de bastante admiración y pena por la
muerte de Ernesto Albán Mosquera, todo el día desfilaron junto a su féretro en el
Teatro Sucre de Quito. Su cadáver reposa en el Parque de los Recuerdos de la capital.