Se trata de una área protegida de altura, constituida mayoritariamente por páramos. Entre el pajonal crecen árboles y
arbustos de romerillo mortiño, chuquiraguas, sigses y, ocasionalmente, quishuares, pumamaquis, piquiles, especies propias de los Andes. La fuana sobresaliente es la
Típica del páramo, representada principalmente por venados, lobos, conejos; esporádicamente, se hallan algunas llamas silvestres que aún deambulan
por la zona, cuya población se ha podido recuperar a través de proyectos específicos en la reserva. Vicuñas y alpacas complementan esta
reintroducción de camélidos andinos del sector.
Al hablar de esta reserva -a pesar de que su importancia es evidente-, los atractivos que más poderosamente llaman la atención de los visitantes
son, sin duda, el volcán Chimborazo, la montaña más alta del Ecuador, totalmente adornada con inmensos glaciares, y su vecino, el Carihuairazo, que alguna
vez rivalizó en altura con el primero; ambos ubicados en el corazón mismo del área. Los deshielos de estas elevaciones originan los diversos riachuelos que
abastecen de agua a las subcuencas de los ríos Ambato, Chambo y Chimbo. El 90% de las aguas van hacia el oriente para alimentar al río Pastaza, y un 10 % al occidente.